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AMD Ryzen 3000 con disipador Intel de stock ¿se quemará?

Ver un procesador AMD Ryzen 3000 con disipador Intel de stock bien podría convertirse en uno de estos “Viral Challenge” que tanto están de moda en las redes sociales. Pero claro debemos soltar una buena suma de dinero y podríamos acabar mal parados.

Nosotros hemos aprovechado la peculiar placa base ASRock Phantom Gaming ITX TB3 y el nuevo AMD Ryzen 5 3600X para ponerlo conjuntamente con un impresionante disipador Intel de stock para ver qué ocurre. ¿Creéis que se quemará o directamente no se podrá instalar? Si estamos escribiendo esto será porque el experimento puede haber salido bien, así que veámoslo.

AMD Ryzen 3000 con disipador Intel

Componentes utilizados: ¿es posible en cualquier placa?

Definitivamente no, no es posible hacerlo en cualquier para, ya que por norma general, un disipador Intel de stock solamente va a poder ser instalado en una placa base de la misma plataforma. Hablamos de placas con chipset Intel Z390, B360, Z370, etc. Los disipadores del gigante azul no han cambiado un ápice desde que aparecieran los primeros Core 2 en socket LGA 775.

Placa ASRock

AMD Ryzen 3000 con disipador Intel de stock

En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de montar el procesador AMD con Disipador Intel stock gracias a la placa ASRock Phantom Gaming ITX TB3, aquí os dejaremos el correspondiente análisis de ella. Se trata de una placa en formato ITX de gama alta perteneciente a la plataforma AMD X570 de nueva generación para procesadores Ryzen 3000. Los chicos de ASRock no se les ha ocurrido otra cosa que implementar un sistema de montaje propio de Intel en una placa AMD, ¿la razón? Pues no sabemos, quizás algún becario despistado con creatividad.

Bromas aparte, esto brinda una interesante ventaja de cara a la instalación de disipadores personalizados que solamente sean compatibles con Intel. No nos engañemos, aún hay más que de AMD, y por lo general el modo de agarre suele ser mejor y más estable.

CPU Ryzen 3000 y TDP del disipador

Y ya que hacemos el trabajo, que menos que montarlo con uno de los nuevo Ryzen, concretamente el AMD Ryzen 5 3600X. Es una CPU de 6 núcleos y 12 hilos de procesamiento que trabaja a una frecuencia base de 3,8 GHz y alrededor de 4,1 GHz en modo turbo, al menos hasta que los nuevos controladores de BIOS solucionen ciertos problemas de rendimiento y pueda llegar a su máximo de 4,4 GHz.

El disipador de stock que utiliza el 3600X es Wraith Spire, provisto de un bloque de aluminio integrado sobre un ventilador de 85 mm de considerable mayor tamaño que el Intel de stock. Digamos que el de Intel se parece más al Wraith Stealth, algo más pequeño que el Spire, pero aún con mayor ventilador que el Intel.

Y un asunto importante a la hora de elegir un disipador es saber la potencia o TDP que es capaz de disipar en forma de calor. El 3600X es un procesador con 95W de TDP, mientras que el 3600 tiene 65W, y esto es motivo por el cual sus disipadores de stock son diferentes. Si ahora nos vamos a un producto de Intel, por ejemplo el Core i5-9400F, tiene un TDP de 65W y en consecuencia, trae ese disipador Intel de stock, que es precisamente el que hemos cogido para la prueba.

Lo que queremos decir, es que a priori, estamos metiendo un disipador con menor capacidad de disipación de lo que necesita el 3600X, así que en cierto modo, podría ser peligroso. Pero claro, Intel no tiene más disipadores de stock, y nosotros queremos ponerlo al límite, sin llegar a arriesgarnos con los AMD Ryzen 3700 o 3900X.

Un montaje con algo de peligro

Ya tenemos los tres ingredientes principales, placa, CPU y disipador, así que montemos el procesador AMD con disipador Intel stock.

AMD Ryzen 3000 con disipador Intel de stock

Como sabéis, los Intel de stock son disipadores provistos de un marco de plástico con cuatro tornillos que debemos apretar contra la placa y luego darles medio giro para que queden fijados con un sistema, cuanto menos, poco fiable y que a veces se ha escapado pasado un tiempo.

Aquí será importante tener presente una cosa, que el procesador de AMD tiene un IHS de mayor tamaño que el de Intel, y además es un poco más alto respecto al nivel de la placa que los Intel. En consecuencia, el disipador lo hemos tenido que colocar haciendo un poco más de presión de lo normal. Al menos, al ser un marco de plástico, éste ha cedido un poco y se ha podido fijar con éxito sin dañar el procesador. Hasta cierto punto, esto puede ser peligroso para la integridad de la CPU, el truco está en apretar los tornillos que hacen la diagonal con el disipador empujado con fuerza hacia la placa.

Este problema no aparecerá en los disipadores personalizados, ya que vienen con un montaje más genérico y tienen mucha mejor maniobrabilidad frente a distintas alturas.

El segundo problema está en el IHS del Ryzen, el cual no es solo grande, sino mucho más grande que el de Intel, así que parte del mismo se va a quedar fuera del bloque de contacto. Además, estos nuevos Ryzen tienen tres DIE en su interior por lo que están más repartidos en el sustrato. En todo caso la conductividad del IHS de cobre debería de paliar los posibles problemas en la trasferencia de calor.

Con todo listo, veamos cómo se han desarrollado las pruebas de temperatura.

Banco de pruebas y temperaturas (final feliz)

Como solemos hacer en las Review, hemos optado por someter esta CPU a un proceso de estrés continuado de unas 12 horas mediante el software Primer95 en el modo “Large”, por supuesto actualizado a su última versión. ¿Por qué decimos esto? Pues porque la versión anterior funciona mal con los nuevos Ryzen y hace que su temperatura suba al máximo sin motivo aparente.

Dicho esto, la temperatura ambiente la hemos mantenido en 24°C durante las pruebas, para así comparar estas medidas con las obtenidas durante la Review de esta CPU.

AMD Ryzen 3000 con disipador Intel de stock temperaturas

Hemos corrido cierto riesgo el dejar tantas horas esta CPU bajo estrés, pero sabemos que los AMD, al igual que todas las CPU, cuentan con sistemas de protección que harán limitar la frecuencia y el voltaje cuando la temperatura supere los 95°C, siendo su TjMAX de 100°C.

Las temperaturas de este AMD Ryzen 3000 con disipador Intel stock en reposo se han mantenido en unos 63°C de media, mientras que las temperaturas registradas con su disipador de stock fueron de 49°C, 14 grados por debajo, que es muchísimo.

Mientras que el proceso de estrés ha registrado una temperatura media de 90°C, siendo 20 grados superior a la que registramos en la Review. De hecho, los picos máximos se han situado en 98°C, que es prácticamente el TjMax del AMD.

AMD Ryzen 3000 con disipador Intel de stock

Y no es todo, porque si echamos un vistazo a la captura de HWiNFO, veremos que el voltaje medio suministrado a la CPU es de 1,200V, bastante por debajo de los normales para esta placa, situados en unos 1,400 V aproximadamente. Esto significa que la frecuencia ha estado casi todo el tiempo por debajo de la máxima, entre 3,8 GHz y 4,0 GHz, es decir, prácticamente su velocidad de stock.

Las imágenes anteriores corresponden a la situación térmica sin carga, y la situación tras las 12 horas de estrés. Las diferencias no son demasiado grandes, ya que por ejemplo el VRM de la placa nunca ha estado en problemas por tener una capacidad muy superior a la demandada por este procesador.

La superficie del disipador está solo unos grados más caliente, aunque en la superficie no muestra lo que realmente ocurre, debido a la circulación de aire. Os aseguramos que las aletas de aluminio están mucho más calientes.

Situación para nada recomendable

A esto tenemos que añadir un detalle muy importante que hemos observado durante las pruebas, y tiene que ver con la compatibilidad del ventilador con la placa base.

Al menos en esta placa, el ventilador no se ha detectado, ni sus RPM, por lo que en control PWM ha fallado completamente. En consecuencia, el ventilador se ha mantenido todo el rato a unas 2000 RPM a juzgar por el poco ruido que hacía, mientras que su régimen máximo es de 3200 RPM.

Esto, junto a unas temperaturas muy, pero que muy altas de forma constante, hacen que no recomendamos nunca instalar un disipador de este tipo en un AMD Ryzen. Pero debíamos hacer la prueba ya que se nos ha dado la oportunidad, y ha merecido la pena para aprender más acerca de estos elementos, su compatibilidad y sus limitaciones técnicas.

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¿Te ha parecido interesante la prueba del procesador AMD Ryzen 3000 con disipador Intel stock? Salvando las distancias ¿Crees que Intel debería trabajar más en sus disipadores? Cuéntanos si has hecho alguna de estas curiosas pruebas alguna vez, o danos ideas para que las llevemos a cabo.

José Antonio Castillo

Graduado en Ingeniería en Tecnologías Industriales. Amante de la informática, el gaming y casi cualquier deporte de motor.
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