El RGB-MiniLED ha venido a derrocar al OLED en paneles, conoce cuál es la revolución del Micro RGB.
Esta tecnología ha sido presentada este año y está respaldada por Sony, así que cuidadito con lo que puede pasar. El OLED es fantástico, el QD-OLED es aún mejor y el miniLED es una respuesta calidad-precio brutal. Pues han juntado el miniLED con el Micro RGB y el resultado es espectacular. Te contamos todo.
Índice de contenidos
Qué es el RGB-MiniLED o RGB Mini-LED
El RGB-MiniLED es una tecnología caracterizada por incorporar miniLEDs rojos, azules y verdes independientes en una lente óptica detrás del panel LCD. Gracias a ello, se elimina la capa QDEF (Quantum Dots Enhancement Film) y la atenuación se convierte en un proceso tricolor independiente de la retroiluminación azul o blanca.
Al fin y al cabo, tenemos un panel LCD con retroiluminación MiniLED donde el cambio principal está en los diodos LED minúsculos, que pasan de ser azules a tener representación RGB. Trae como consecuencia una representación de colores más amplia, más precisa y una iluminación mejor conseguida.
Samsung, TCL, Sony y Hisense presentaron en el CES 2025 sus RGB-MiniLED cuya calidad de imagen es incluso superior al OLED.
Los beneficios del RGB Mini LED
Ya he dicho uno, que es una representación de colores más precisa y un espacio de color más amplio. Esto significa conseguir un 100% en DCI-P3, como un alto porcentaje en BT.2020 que es el espacio más interesante a día de hoy. El resultado en películas o series es una locura, creedme.
En segundo lugar, tenemos al famoso brillo y la cantidad de nits. No sorprendo a nadie si digo que Samsung presentó su RGB-MiniLED, y los coreanos no lanzan un televisor que tenga poco brillo: pueden alcanzar los 10.000 nits en casos TOP.
¿Cómo es posible? Es cierto que seguimos teniendo el miniLED por bandera y el tipo FALD activo, pero ahora tenemos LED RGB independientes. Dicho más fácil, tenemos miniLED rojos, verdes y azules que reducen la pérdida de luz porque no se tiene que convertir la luz en color gracias a los Quantum Dots.
El tercer beneficio está relacionado con lo expuesto: se emite menos luz azul y se reduce la fatiga visual. Para vuestra información, esa fatiga visual se incrementa cuando vemos una película a oscuras, por lo que esta tecnología la reduce significativamente. Además, el RGB Mini LED puede ser clave para las personas que sufren migrañas porque la reducción de luz azul beneficia mucho a gente que padece esta dolencia.
Por último, se cree (todavía está por demostrar) que reduce el consumo de energía en comparación a paneles equivalentes. Convertir la luz azul/blanca a rojo o verde en los miniLED consume bastante energía, y teniendo en cuenta que los RGB MiniLED eliminan este proceso, se afirma que permiten ahorrar hasta un 20% de energía frente a un OLED.
OLED vs RGB-MiniLED
Llegados a este punto, es normal que surjan las comparaciones entre OLED vs RGB-MiniLED, ya que cada vez se parece más el funcionamiento. No obstante, recordemos que el RGB-MiniLED sucede al miniLED porque sigue teniendo una capa de retroiluminación. El WOLED no tiene una capa de retroiluminación propiamente dicha, cosa que el QD-OLED está ahí-ahí circulando en la línea roja.
De entrada, el RGB-miniLED te va a dar más brillo y no parece que se vaya a quemar. Dicho esto, el miniLED tiene el problema del blooming, el clásico efecto halo que pulula alrededor de los objetos que salen en pantalla con fondo negro. Lógicamente, esto en miniLED de gama alta se reduce mucho porque tienen muchas más zonas de atenuación, pero si nos vamos a los modelos más económicos… es así.
Llega un punto en el que más brillo no es mejor, y si nos vamos a las QD-OLED… no creo que necesitemos mucho más brillo del que ofrecen. Aun así, debo decir que para paneles comerciales es muy importante.
El OLED sigue siendo susceptible de quemarse por la base de su tecnología, aunque cada vez es más complicado gracias a todas las tecnologías de refresco de píxeles que traen. Eso sí, el contraste de un WOLED siempre será mejor porque se puede apagar por completo.
¿Y qué espacio de colores ofrecen? Apuntan a un 95% en BT.2020, lo que es una auténtica animalada, ya que los OLED no llegan al 80% de colores cubiertos en dicho espacio. El resultado tiene que ver con imágenes mucho más realistas en pantalla.
Aunque a los usuarios no nos interese tanto, el OLED tiene un problema con el tamaño: es difícil ir más allá de las 85 pulgadas. Sin embargo, los RGB Mini-LED presentados van más allá de las 110 pulgadas, ¡bárbaro!
Respecto a los ángulos de visión, los OLED son mucho más interesantes porque los mini-LED RGB son televisores con paneles VA. En otras palabras, no tienen unos buenos ángulos de visión y presentan degradación de color en los extremos, por lo que son menos interesantes.
Por último, el precio. Este punto lo tratamos más abajo.
Marcas que apuestan por el RGB Mini-LED
TCL, Samsung, Hisense y Sony, como había dicho al principio. Las únicas que no han presentado nada relacionado con ello son Panasonic, Philips o LG.
Analicemos esto porque no es ninguna tontería:
- Samsung y TCL van juntitas a todo, especialmente desde que CSOT (Filial de TCL) compró la tecnología LCD de los coreanos.
- Hisense y Sony van por libre.
Que se hayan metido en esto Sony y Hisense es sinónimo de que es una gran tecnología porque no adoptan cualquier cosa para sus televisores de gama alta. Ahora bien, Samsung y TCL van al unísono; de hecho, vas a ver Quantum Dots en la mayoría de modelos de TCL.
Samsung presentó su Micro RGB TV Hisense presentó su 116UX, dentro de una gama llamada RGB Mini-LED, Sony lo denomina LED RGB en su Bravia 10, Samsung tiene su R95 Micro RGB y TCL lo denominó RGB-MicroLED.
Vamos, que cada uno lo denomina de una manera distinta, pero es la misma tecnología base. Ojo, Samsung y TCL adoptan la denominación «Micro», ¿por qué? No tardaremos en saberlo.
Precio
Este es el gran problema del RGB MiniLED, ya que hemos dicho que Hisense tiene su 116UX, Sony su Bravia 10 y Samsung tiene su R95. Los tres televisores rondan los 20.000 y 30.000 dólares, haciéndoles inviables para una venta al por menor (retail) y distanciándose muchísimo de los mejores OLED y QD-OLED.
Esto recuerda a los MicroLED que se presentaron hace unos años como una tecnología revolucionaria, pero su coste de producción es tan alto que no hemos visto ningún modelo a la venta en las tiendas principales. Por el contrario, el miniLED sí que logró ofrecerse como una alternativa más barata y muy cercana a lo que el OLED podía ofrecer.
Conclusiones del RGB Mini-LED
El RGB Mini-LED es una evolución del miniLED muy interesante del miniLED inicial, logrando prescindir de la capa QDEF y gestionar la retroiluminación de forma independiente. Es prometedor, pero se enfrenta a un coste de producción muy alto que no se puede repercutir a clientes finales, salvo que sean empresas.
Si su nacimiento está marcado por un precio desorbitado, como el MicroLED, mucho me temo que seguirá los mismos pasos: aplicación comercial y se acabó. Lo llamativo es que Sony, Samsung, Hisense y TCL han presentado sus modelos, y dos de esas marcas son calidad-precio (TCL y Hisense).
Logra mejorar el brillo, la gama de colores y la vida útil del OLED, aunque es peor en ángulos de visión y contraste. ¡Veremos qué ocurre en esa lucha!
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