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Mini PC: toda la información

Desde hace tiempo teníamos ganas de hablaros de los Mini PC. Estos equipos, que al final y al cabo son ordenadores pero con un tamaño muy reducido son abundantes desde hace unos años en hospitales, ayuntamientos, en edificios públicos y son un gran atractivo para los usuarios que quieren montar un PC pequeño en casa o  un media center en el salón.

Prepara una coca cola fresquita (con su limón claro), que comenzamos a explicaros la aventura del miniPC hasta este momento.

Mini PC

Transcurría la década de 1940 cuando en la Upenn (Universidad de Pensilvania) dos ingenieros dieron origen al ENIAC, precursor entre los ordenadores y que tenía un tamaño que hoy en día sería considerado enorme.

Su peso era de aproximadamente 30 toneladas, acumulaba más de 500 mil conexiones por cable y era totalmente digital, con un circuito compuesto por más de mil tubos de vacío.

Algunos años más tarde, en la década de 1970, se produjo el surgimiento de la computadora personal (PC). Fueron años de jornadas exhaustivas e interminables de trabajo para los ingenieros involucrados en el proyecto, pero gracias a esto, hemos podido acceder a los beneficios de un ordenador potente desde la comodidad de nuestro hogar.

Los primeros PCs de ese entonces eran muy básicos, tanto que en la actualidad serían catalogados como arcaicos de acuerdo a las normas de hoy en día. Para darnos una idea, solo eran capaces de guardar datos utilizando cintas magnéticas o discos duros.

Durante la década de 1980 los entusiastas de la tecnología fueron testigos de la llegada de los primeros portátiles a las tiendas de productos informáticos, aunque eran muy diferentes a los actuales: poco agradables visualmente, pesaban mucho y sus especificaciones eran bastante limitadas.

Con el paso de los años, los fabricantes fueron perfeccionando sus modelos de portátiles, añadiéndoles mejores componentes, haciéndolos más atractivos en diseño y aligerando sus pesos para que fueran más cómodos de transportar.

Tanto evolucionó este mercado de dispositivos electrónicos que en la actualidad es normal llevar en el bolsillo un smartphone que tiene mucha más capacidad de cálculo que el antiguo ENIAC. Asimismo, los ordenadores de sobremesa también experimentaron cambios en su aspecto, reduciendo sus tamaños significativamente.

Si bien el modelo de caja para ordenador más utilizado hasta la fecha es el de torre ATX, que requiere algo de espacio en el escritorio, también aparecieron en los últimos años ordenadores de tamaño muy pequeño, como el tamaño de un teléfono móvil. Y aún hay otros más pequeños, del tamaño de una unidad USB: estamos hablando de los Mini PC.

En esta guía vamos a analizar las características y funciones de los pequeños ordenadores llamados “Mini PC”, que pueden ser de un tamaño reducido como una placa de circuito impreso o tan pequeños y livianos como una memoria USB. De esto surge una duda: ¿Cómo es posible que los fabricantes coloquen un ordenador moderno en una placa tan pequeña?

Introducción de la miniaturización en la informática

Para darnos una idea sobre cómo es posible que un ordenador moderno pueda ser creado con un tamaño tan pequeño, en primer lugar es necesario que conozcamos un poco más acerca de la importancia de la miniaturización en los productos tecnológicos. En 1947, en un laboratorio, tuvo lugar una de las creaciones más trascendentes para la industria electrónica y en especial para los ordenadores.

John Bardeen, Walter Brattain y William Shockley fueron los encargados de crear el primer transistor de la historia.

Todo comenzó cuando Brattain recubrió una punta con forma de triángulo de plástico con una fina lámina de oro, dejando a la vista un pequeño agujero en la punta. Después, hizo colgar el triángulo de plástico de tal forma que hiciera un leve contacto con el cristal de germanio.

Con esto, Brattain llegó al descubrimiento de que si proporcionaba electricidad a un extremo de la lámina de oro, el resultado sería que esta desembocaría en el otro extremo en forma de corriente amplificada.

En realidad, este primer transistor era muy poco práctico para los dispositivos electrónicos, aunque sirvió como punto de partida para reemplazar más tarde a los tubos de vacío. Estos últimos eran demasiado grandes y llegaban a temperaturas extremas, por lo que los ordenadores se vieron totalmente beneficiados con el transistor.

El perfeccionamiento del transistor por parte de los ingenieros continuó durante los años siguientes para mejorar el diseño y hacerlos más pequeños.

Con la ventaja de la miniaturización se logró hacer que los transistores se integraran a un microchip de material semiconductor.

En 1965, el confundador de Intel, Gordon Moore, elaboró un análisis sobre este proceso de miniaturización que más tarde se transformaría en una ley en la industria informática.

Moore llegó a la conclusión de que tomando un rango de tiempo de entre 18 y 24 meses, el número de componentes electrónicos en una oblea de silicio se multiplicaría por dos.

Asimismo, señalaba que los fabricantes hallarían métodos en sus sistemas de producción para conseguir que los transistores fueran cada vez más pequeños cada 18 o 24 meses. Este análisis es conocido hoy en día como Ley de Moore.

Gracias a esta reducción constante en el tamaño de los componentes informáticos, hoy podemos disfrutar de ordenadores de un tamaño mucho menor al que tenían los primeros ordenadores de hace varios años. Y además, con rendimientos muy superiores.

Esta miniaturización también permite que en la actualidad se pueda disfrutar de ordenadores sumamente pequeños, como lo son los Mini PC, con prácticamente las mismas características de un ordenador de sobremesa.

Los componentes de un Mini PC

Existen varias características imprescindibles para que un ordenador tenga un buen funcionamiento. En primer lugar, se requiere energía eléctrica, cuyos electrones serán expandidos a todos los circuitos internos.

Para esto, se utilizan baterías y cables de alimentación para llevar energía a un ordenador. Pero no ocurre lo mismo cuando se trata de un Mini PC, ya que por cuestiones de diseño, es prácticamente imposible.

 

Por el contrario, un Mini PC recibirá energía mediante un conector USB, ya que con esta interfaz se pueden transferir también datos. Otra opción para que el Mini PC funcione, sería conectándolo a una pantalla que esté conectada a un tomacorriente, así recibiría la energía a través de la pantalla y podría funcionar sin problemas.

Asimismo, un ordenador va a necesitar de un procesador para recopilar datos y procesarlos. Pero nuevamente, es imposible instalar un procesador de PC de sobremesa en un Mini PC.

En su lugar, estos pequeños ordenadores tienden a utilizar procesadores ARM, los que suelen utilizarse para dispositivos móviles como los smartphones, obteniendo con esto un tamaño reducido y un menor consumo de energía, además de la emisión de menos calor.

En cuanto a la memoria, un Mini PC vendrá generalmente equipado con una memoria flash, la que ya viene integrada en el circuito y que ocupa muy poco espacio.

La conectividad es otro punto importante que encontraremos en un Mini PC, que puede incluir conexiones USB como interfaz física para poder ser conectado a pantallas, ratones u otros periféricos.

Asimismo, hay otros Mini PC que pueden ofrecer conexiones HDMI, que también permitirán que este pequeño ordenador establezca comunicación con diferentes dispositivos.

Si tomamos como ejemplo al Mini PC Raspberry Pi, veremos que incluye varios puertos: dos puertos USB, un puerto HDMI, un puerto Ethernet, una salida de vídeo RCA y un conector de audio.

Qué no encontramos dentro de un Mini PC

Pero para tratar de insertar un ordenador moderno en algo tan pequeño como lo puede ser una memoria USB o una placa de circuito, habrá que resignar algunas especificaciones importantes.

Una de estas funciones es en cuanto a la refrigeración, ya que si se quiere disfrutar de un ordenador tan pequeño, este no puede incluir disipadores tan grandes como el un PC convencional y mucho menos una refrigeración líquida. Esto hará que sea más probable que estos miniPC vayan justo de disipación, como es el caso de los portátiles.

Esto se relaciona con que los dispositivos electrónicos no administran la electricidad de forma totalmente óptima, lo que provoca que se pierda electricidad, y esta electricidad desaprovechada genera calor cuando las conexiones y cables se calientan al trasladar la energía.

Debido a esto, los Mini PC se inclinan por utilizar procesadores con arquitectura ARM o procesador muy de gama baja, que son la opción más conveniente para dispositivos móviles y pequeños.

Estos procesadores ARM ofrecen eficiencia por un tamaño muy pequeño. Y es verdad que posiblemente no ofrezcan el mismo rendimiento que los procesadores de un PC de sobremesa, pero son suficientes para satisfacer las exigencias de un Mini PC.

Algo que tampoco encontraremos en un Mini PC es un reloj en tiempo real (RTC), que es el encargado de cronometrar el tiempo en el ordenador aún cuando este se encuentre apagado. Gracias a este reloj, los ordenadores mantienen siempre la hora actualizada aunque estén varias horas apagados.

Sin embargo, mientras se han reducido con el transcurso de los años muchos componentes como los procesadores y la memoria, aún no se ha reducido el tamaño del RTC, por lo que incluir una batería así en un Mini PC solo estorbaría por su tamaño y aportaría más calor a todos los componentes. Es por eso que no viene incluida en estos ordenadores.

Pero no debemos olvidar las ausencias físicas que más se hacen visibles en un Mini PC: las interfaces para enviar y recibir datos del ordenador, como lo son el ratón, el teclado y la pantalla.

Para compensar esta falta, algunos Mini PCs tienen compatibilidad con el estándar Bluetooth, para así poder enviar y recibir datos desde el ordenador. De no contar con esta función, será necesario comprar un hub USB que permita conectar distintos periféricos al ordenador.

Ventajas que brinda un Mini PC

Hoy en día, contamos con diversos dispositivos tecnológicos como ordenadores de sobremesa, portátiles, smartphones, tabletas, etcétera. Pero aún así, la gran mayoría de las empresas tienen tendencia por elegir ordenadores de sobremesa para equipar sus distintas áreas. Y esto tiene su explicación.

Gracias a las pantallas de buen tamaño y calidad, las actualizaciones de hardware que se les puede hacer, el precio y la posibilidad de reemplazar solo una parte del equipo en caso de avería y no el equipo completo, los ordenadores de sobremesa son los elegidos por las empresas.

Sin embargo, hay puntos en los que los ordenadores de sobremesa pueden no llegar a convencer a algunos usuarios o empresas, como lo son el espacio que ocupan, la electricidad que consumen, la probabilidad de experimentar errores debido al polvo que pueden acumular en el interior, avería del PSU, entre otras.

Ante estas desventajas de los PCs de sobremesa, los Mini PC se encuentran preparados para solucionar estas desventajas y ofrecer al mismo tiempo muchos otros beneficios que no brindan los PCs tradicionales.

Ante esta realidad, veamos qué ventajas ofrece un Mini PC.

Tamaño y portabilidad

Las dimensiones aproximadas de un Mini PC son de unos 120 milímetros de alto y 120 milímetros de largo, motivo por el cual requiere muy poco espacio cuando es usado en el escritorio de una oficina.

Del mismo modo, se puede optar por instalarlo en la parte posterior del monitor, ocupando así menos espacio aún y más limpieza visual.

De este modo es posible usar el espacio de trabajo con mayor eficacia. Los Mini PC son pequeños, ligeros y muy fáciles de transportar.

Otra ventaja es que los Mini PC son portátiles, por lo que se hace mucho más fácil y cómodo transportarlos dentro de un bolso, maletín o hasta en el bolsillo de una camisa o pantalón.

Precio

Las empresas buscan constantemente administrar sus presupuestos de la mejor manera, y por este motivo tendrán en cuenta todos aquellos dispositivos de precio accesible que les haga ahorrar dinero, como es el caso del Mini PC, que además de su precio económico, permite gastar menos energía eléctrica y necesita menos mantenimiento.

Dispositivo ecológico

Actualmente, las empresas le dan cada vez más importancia a la ecología y sustentabilidad, por lo que es común que tracen planes para lograr el máximo ahorro de energía y así colaborar con la ecología, para lo que necesitarán dispositivos para almacenar energía.

Los Mini PC son ideales en estos objetivos ecológicos, ya que consumen poca energía y descartan gastos innecesarios, con lo que se pueden achicar costes.

Resistencia

Los Mini PC que no incluyen demasiados componentes mecánicos tienden a ser bastante ásperos y resistentes, sobre todo al ser comparados con los ordenadores de sobremesa.

Dado que el PC de sobremesa está compuesto en su mayor parte por piezas mecánicas, en consecuencia, es más proclive a experimentar fallos, por lo que si el procesador recibe algún golpe o caída, va a averiarse con más facilidad que un Mini PC, mientras que este último tiene más resistencia y no termina dañado con facilidad. Al final depende de la suerte que tengas en la caída.

Protección contra el polvo y la suciedad

Se da con mucha frecuencia que un PC de sobremesa muestre errores o fallas cuando la suciedad, el polvo o algún insecto invade el área donde se alojan los componentes de hardware, como el disco duro o las ranuras de las memoria RAM.

Ante este problema, lo más común es que el sistema deje de funcionar, el ventilador comience a hacer ruido o aparezca alguna pantalla de error.

En el caso de los Mini PC, el polvo, los insectos y la suciedad no representan ningún problema, ya que todos los componentes vienen fijados a la placa de circuito, por lo que son totalmente seguros ante estas fallos. Eso sí, si te encuentras insectos en tu PC, te recomiendo que llames a un fumigador y limpies la casa más a menudo.

Almacenamiento SSD

La mayor parte de los Mini PCs adopta el almacenamiento SSD, que es mucho mejor que el almacenamiento a través de discos duros, ya que ayuda a mejorar el rendimiento del ordenador.

Un Mini PC tiene muchas ventajas para ofrecer en comparación con un ordenador de sobremesa o portátil y, por esta razón, debería ser la opción elegida en caso de que desees comprar un nuevo PC o reemplazar al antiguo.

Mantenimiento y calentamiento

El sobrecalentamiento es habitualmente uno de los problemas más frecuentes con el que tienen que lidiar los usuarios de portátiles y estos mini PC. Algo que no sucede con los ordenadores convencionales. Es importante realizar un mantenimiento cada 3 ó 6 meses, con una brocha podemos darle muchos años de vida a nuestro ordenador.

¿Para qué tareas sirve un Mini PC?

Elegir un Mini PC como nuevo ordenador para muchos puede ser una idea poco atractiva, debido a que no saben exactamente qué es capaz de ofrecer un ordenador de este tipo, con un tamaño tan pequeño que parece de poca potencia y que no tiene la misma popularidad que un PC de sobremesa.

Sin embargo, los Mini PC tienen una variedad de funciones potentes e interesantes y la portabilidad les da la ventaja de poder ser trasladados y utilizados desde cualquier lugar.

Por lo tanto, ¿qué es lo que precisamente se puede hacer con un Mini PC? No solo sirve para llevar a cabo actividades diarias básicas, como crear documentos en Microsoft Office o navegar por internet, sino que de igual forma se lo puede destinar para funcionar como un sistema de vigilancia doméstico.

Algunos Mini PC son capaces de soportar tres pantallas conectadas en simultáneo gestionadas remotamente, mientras que otros están más enfocados a la señalización digital que se usa en centros comerciales con pantallas verticales 4K.

Estos pequeños ordenadores pueden ser usados para ofrecer señalización digital en un restaurante o hasta ser parte de la señalización digital con pantallas de gran tamaño en una estación de metro, brindando ayuda en tiempo real a los pasajeros.

Gracias a que pueden soportar almacenamiento SSD M.2 o un disco duro de 2,5 pulgadas, es posible guardar archivos de manera local sabiendo que el contenido está a salvo aunque la unidad falle.

Al contrario de lo que muchas personas creen, algunos modelos de Mini PCs pueden ser usados para el gaming, ya que cuentan con gráficos ultra HD 4K y 60 fps, con un rendimiento optimizado para soportar experiencias de juego intensas.

Pero además del gaming también son adecuados para ser usados en una oficina. Además de poder utilizarse para crear documentos en procesadores de textos, navegar por internet y gestionar correos  electrónicos, también se pueden llevar a cabo conferencias inalámbricas.

El silencio que ofrece un Mini PC es una característica a destacar también, con lo que se puede obtener una reducción de la contaminación acústica en el entorno, aportando más tranquilidad para lograr aumentar la productividad. De esto se deriva que además consuma menos energía, y por ende, se reduzca el monto a pagar en la factura de electricidad.

Se pueden encontrar algunas observaciones acerca de los problemas que pueden experimentar los Mini PC cuando son medidos con un PC de sobremesa. No obstante, es posible resolverlos con algunas simples soluciones.

Es posible que algunas personas cuestionen el hecho de que los Mini PCs no tengan una unidad óptica incorporada, aunque aquí la solución más rápida sería comprar una unidad óptica externa. Lo mismo se aplica si no convence la capacidad de almacenamiento.

A su vez, muchos sostienen que el hardware puede ralentizarse cuando se quiere usar una herramienta como Photoshop o software pesado similar. Con algunos modelos potentes de Mini PC esto puede ser objetado. Y por si fuera poco, con el normal avance que vive año tras año la tecnología, cada vez estamos más cerca de que estos ordenadores cubran todas las necesidades de los usuarios.

Generalmente, al observar qué es todo lo que nos pueden brindar estos pequeños ordenadores llamados Mini PC, no existe ninguna duda sobre la sólida incorporación que serían para tus actuales dispositivos tecnológicos.

Ya sea que quieras usar un Mini PC para tus tareas diarias o que se use en un aeropuerto como pantalla de señalización digital, estos PCs pueden ofrecer diversas soluciones para distintos usuarios.

Palabras finales y conclusión acerca de los Mini PC

El avance sin pausa de la miniaturización no parece que tenga ninguna señal de freno. En otras épocas, tal vez era impensado que un teléfono tuviera el tamaño de los smartphones de hoy en día. Por este motivo queda planteada la duda, acerca de si no sucederá lo mismo con los ordenadores, y en un futuro no lejano podamos llevarlos en un bolsillo como hacemos con nuestros smartphones.

¿Qué te ha parecido nuestro artículo sobre los Mini PC? ¿Te ha resultado interesante?

Miguel Ángel Navas

Amante de la informática, los smartphones y la tecnología en general. Técnico superior en Administración de sistemas informáticos y redes, y un reviewer sin pelos en la lengua. Cualquier duda o cuestión aquí me tenéis.
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