Un usuario tuvo una Gigabyte RTX 3070 Gaming OC funcionando casi cinco años sin saber que venía con un error insólito de fábrica. Resulta que las thermal pads (almohadillas térmicas) del VRM todavía tenían puestos las plásticos protectores.
Gigabyte RTX 3070: 5 años funcionando con los protectores térmicos puestos
El dueño nunca la había abierto ni mandado a reparar. De un día para otro, la placa empezó a fallar. Sufría pantallazos en negro y los ventiladores se disparaban solos a unas 3.500 RPM sin respetar la curva personalizada. Al pasarle pruebas de estrés con FurMark y OCCT, la GPU marcaba unos 80 °C aceptables, pero el Hotspot (el punto más caliente del chip) trepaba hasta los 105 °C.
Decidió desarmarla para limpiarla y cambiarle la pasta térmica. Ahí se encontró con la sorpresa. Los thermal pads de la zona del VRM tenían los plásticos protectores de marca MEITEK que deben retirarse antes del ensamblaje. La lámina de plástico actuaba como un aislante térmico perfecto, impidiendo que el disipador hiciera su trabajo correctamente.
Factory protective film on thermal pads on my Gigabyte RTX 3070 Gaming OC rev 2.0
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Tras quitar los plásticos y aplicar pasta térmica nueva, los resultados fueron inmediatos. La temperatura general de la GPU bajó 15 °C y el Hotspot cayó 30 °C. La placa superó tres horas seguidas de pruebas continuas sin volver a crashear por sobrecalentamiento.
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Buscando alguna solución o respaldo, el usuario contactó al soporte de Gigabyte para reclamar una compensación o reemplazo por un defecto evidente de control de calidad. Sin embargo, la marca rechazó asistirlo argumentando que la placa ya estaba fuera del período de garantía oficial.
El incidente deja en evidencia que incluso en marcas de renombre los controles de calidad en las líneas de montaje pueden fallar. Si tenéis temperaturas raras o picos extraños en el Hotspot de tu tarjeta gráfica y no encontráis explicación clara, quizás valga la pena echar un vistazo al interior.
