Samsung ha decidido poner fin a su línea «Edge» apenas cinco meses después de su lanzamiento. Según un nuevo informe procedente de Corea del Sur, la compañía ha cancelado el desarrollo del Galaxy S26 Edge. ¿La razón? Las ventas de su predecesor, el S25 Edge, han sido muy inferiores a las esperadas.
El Galaxy S25 Edge representó una apuesta arriesgada para Samsung, que buscaba adelantarse a competidores como Apple con un dispositivo insignia centrado en un diseño fino y ligero, incluso si eso implicaba sacrificar algunas especificaciones clave. Sin embargo, parece que el mercado no ha respondido como la compañía esperaba, lo que ha llevado a tomar una decisión drástica sobre su futuro.
Matar el S26 Edge: las cifras que avalan la decisión
El informe detalla que la decisión se basa en el rendimiento comercial del S25 Edge. A nivel mundial, este modelo ha vendido solo 1,31 millones de unidades hasta agosto. Esta cifra contrasta enormemente con las de sus hermanos de gama: el Galaxy S25 vendió 8,28 millones, el S25 Plus alcanzó los 5,05 millones y el S25 Ultra lideró con 12,18 millones de unidades.
Con estos datos, Samsung volverá a su estrategia tradicional para la próxima generación. La gama de 2026 estará compuesta por tres modelos: el Galaxy S26 (que podría llamarse S26 Pro), el S26 Plus y el S26 Ultra. De hecho, también se ha sabido que la compañía ya ha retomado el desarrollo del S26 Plus, un modelo que inicialmente se rumoreaba que sería reemplazado por la variante Edge.
El desarrollo del Galaxy S26 Edge ya estaba completado. Eso dejaría abierta la puerta a un lanzamiento futuro, aunque las fuentes indican que la posibilidad de que la línea Edge regrese es muy baja. Ante esta situación, también será interesante ver qué sucede con Apple y el iPhone Air. Tendremos que esperar para comprobar si el mercado no está interesado en este tipo de dispositivo o, simplemente, es una cuestión relacionada exclusivamente con el modelo de Samsung.
