Google está probando una importante actualización para su aplicación Translate que busca ir más allá de la simple traducción de palabras. La compañía está experimentando con dos nuevas funciones basadas en inteligencia artificial, diseñadas para que los usuarios no solo reciban una traducción, sino que también comprendan el contexto, la gramática y las sutilezas culturales del idioma. Estos cambios prometen convertir la herramienta en una especie de asistente lingüístico mucho más completo.
La primera novedad es el botón Entender, que ofrecerá una explicación detallada sobre por qué la aplicación ha elegido una traducción específica. Esta función proporcionará información sobre la estructura de la frase, explicaciones gramaticales y notas culturales que pueden afectar al significado, como los niveles de formalidad o las connotaciones de género. También ayudará a descifrar el sentido de expresiones idiomáticas que no tienen una traducción literal.
Traducciones personalizadas y a la carta
La segunda función, accesible a través del botón Preguntar, permitirá a los usuarios solicitar a la IA que modifique la traducción para adaptarla a sus necesidades. Por ejemplo, se podrá pedir una versión con un tono más formal, casual o simplificado, solicitar traducciones alternativas o incluso pedir variantes regionales de una misma expresión. También será posible pedirle a la IA que utilice una palabra o frase concreta dentro de una oración.
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Aunque estas herramientas se consideran experimentales por el momento, suponen un gran paso para Google Translate. La aplicación, que según Google procesa un billón de palabras cada mes, se está transformando en una plataforma que no solo ofrece respuestas, sino que también enseña a los usuarios los matices de cada idioma. Con estas funciones es posible conseguir traducciones mucho más precisas, pero también más adecuadas para cada situación.
