NVIDIA tiene muy claro que su periplo por el mundo de las CPU no termina con Vera. La compañía ya está trabajando en fabricar sus futuros procesadores y tarjetas gráficas, y para ello está creando un flujo de trabajo con Vera.
Utilizar Vera está acelerando la verificación y simulación de chips dependientes de la CPU
De acuerdo con la propia compañía, el uso de la CPU Vera está suponiendo una mejora de rendimiento de 1,5 veces en cargas de trabajo relacionadas con la verificación y simulación de chips. Esto ofrece una ventana de mejora que NVIDIA quiere aprovechar de cara a desarrollar su hardware de siguiente generación.
Para el que no está informado en el campo, a la hora de desarrollar un procesador es importantísimo seguir los procesos de simulación y verificación formal, así como las pruebas de regresión e implementación digital. La mayoría de estos procesos dependen del rendimiento del núcleo de la CPU, el acceso a la memoria y la latencia. Por eso es tan importante que estén logrando mejorar el rendimiento de estas tareas con su propia CPU.
De acuerdo con los datos ofrecidos por la compañía, utilizaron su nuevo procesador con Cadence Jasper y Synopsys VCS. Se utilizan para la verificación formal y para la simulación y validación de diseños de chips, respectivamente. Pues el resultado obtenido con Vera fue de 1,5 veces por encima con respecto a sus anteriores resultados.
Te recomendamos los mejores procesadores del mercado.
Esto ha llevado a la compañía a crear flujos de trabajo donde Vera es una de las protagonistas. De este modo, están creando un sistema en bucle continuo que retroalimentará al hardware que llegue en la siguiente generación, acelerando los procesos de creación.