Las pruebas más recientes publicadas por ComputerBase revelan que la implementación de AMD FSR 4.1 en tarjetas gráficas con arquitectura RDNA 3 conlleva un costo de rendimiento medible frente a FSR 3.1, reduciendo la tasa de fps en diversos escenarios a cambio de una nitidez de imagen superior.
FSR 4.1 mejora la calidad frente a RDNA 3 a costa del rendimiento
En las pruebas realizadas con la Radeon RX 7800 XT, el impacto en la tasa de frames escala directamente con la resolución. En 1440p bajo renderizado tradicional, la tarjeta promedia 66,1 fps con FSR 4.1 frente a los 70,7 FPS que alcanzaba con FSR 3.1, lo que representa una caída aproximada del 7%. A medida que la carga aumenta, la penalización se hace más evidente. En resolución ultra-wide (3440×1440p) el rendimiento disminuye cerca de un 8% (de 59,4 a 54,8 FPS), mientras que en 4K la diferencia alcanza hasta un 10%, pasando de 43,4 a 39,2 FPS.
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Este impacto no es exclusivo de los modelos de gama media-alta. La Radeon RX 7600 experimenta una reducción media del 9% a 1440p (de 36,5 a 33,1 FPS). Esta GPU también se enfrenta a un desafío extra debido a su limitada memoria de 8 GB de VRAM, puesto que FSR 4.1 requiere un consumo de memoria ligeramente superior, lo que genera cuellos de botella en títulos con texturas complejas. El impacto varía según la optimización de cada motor gráfico, con caídas que van desde un ligero 2% en ciertos títulos hasta un 18% en juegos exigentes como Call of Duty: Black Ops 7.
A pesar de este costo en cuadros por segundo, los análisis destacan que la evolución en la calidad de imagen justifica la pérdida. La ganancia en nitidez y estabilidad temporal es tal que el modo Performance de FSR 4.1 puede ofrecer una calidad visual superior al modo Quality de FSR 3.1, entregando además un rendimiento relativo ligeramente mejor en esa comparativa. Os mantendremos informados.