Cuando la CPU y la GPU empiezan a rozar temperaturas preocupantes, el rendimiento cae y la vida útil del hardware se acorta. Por suerte, existen soluciones prácticas que no requieren ser un experto: desde mejorar el flujo de aire hasta ajustar curvas de ventilación o renovar la pasta térmica. En este artículo te explico cómo identificar el problema y qué hacer para mantener tu equipo fresco.
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Temperaturas aceptables y límites
Antes de hablar de soluciones, es imprescindible conocer qué temperaturas son normales, cuáles son peligrosas y en qué punto el hardware empieza a reducir rendimiento (thermal throttling) o incluso fallar. Bien, como sabes, los sistemas actuales tienen mecanismos de defensa para prevenir que el chip llegue a dañarse de forma irreversible por temperatura, como ocurría antes. Pero aún así, una temperatura alta va degradando el chip, y puede hacer que falle antes.
Como sabes, las temperaturas hay varias formas de saberlas, puedes por ejemplo entrar a tu UEFI y en la información tendrás datos sobre los ventiladores, voltajes, temperaturas, etc. También puedes hacerlo directamente desde el sistema operativo con software como CPU-Z, CPU-X, HWiNFO64, Hardinfo, HWMonitor, Core Temp, AIDA64, etc. O incluso el propio software oficial que viene con tu placa base, como MSI Afterburner, etc. Incluso el propio sistema contiene algunas herramientas built-in para conocer datos de sensores…
Una vez dicho esto, voy a mostrar qué temperaturas son normales y cuáles deben alertarte:
- CPU:
- Reposo: el sensor suele marcar temperaturas de 30-35ºC en invierno y de 30–45 °C en verano, dependiendo de varios factores, entre ellas el modelo de CPU y la refrigeración.
- Carga moderada: cuando está en uso puede ser normal temperaturas de 55–70 °C.
- Carga alta / gaming: con cargas pesadas podría subir hasta los 70–85 °C. Aunque no sean temperaturas límite, si se mantienen durante un prolongado tiempo, pueden reducir la vida útil del chip.
- Límite crítico: suele ser de 100ºC, en caso de los chips 3D, podría bajar hasta 95ºC.
- Throttling: entre 90–100 °C según modelo.
- GPU:
- Reposo: en este caso, el sensor puede ir unos pocos grados más que en el caso de la CPU, con temperaturas de 35–50 °C.
- Gaming / render: cuando la gráfica está trabajando, pueden subir a 65–85 °C.
- Límite crítico: aquí tenemos Tjmax que pueden estar entre los 92ºC y los 95ºC en muchos casos.
- Throttling: 90 °C aprox.
- SSD NVMe:
- Reposo: puede tener temperaturas de 25–45 °C perfectamente. También dependiendo de la temperatura ambiental y de si cuenta o no con disipador.
- Carga: lo normal es que suba a unos 50–70 °C.
- Límite crítico: te debe preocupar si está a 80–90 °C.
- Throttling: a 70–75 °C se suele reducir la velocidad de lectura/escritura.
- Módulo de memoria RAM:
- Reposo: es normal ver temperaturas de entre 30–45 °C.Variará dependiendo de la frecuencia de reloj a la que trabaje, mayor frecuencia = mayor temperatura. Por eso, una DDR5 suele estar más caliente que una DDR4 similar…
- Carga: estará entre 45–60 °C.
- Límite crítico: 85–95 °C.
Te recomiendo leer nuestra guía sobre los mejores sistemas de refrigeración
Cómo afecta el verano a la refrigeración del PC y portátiles
El verano puede elevar la temperatura ambiente por encima de 35–40 °C, y esto afecta directamente al rendimiento térmico del hardware., y también influye en los propios sistemas de refrigeración, que no trabajarán de forma tan eficiente si hace calor.
En un PC de sobremesa, donde hay más espacio entre elementos, el verano afecta, aunque en menor medida. Lo que sí vas a notar es que probablemente los ventiladores trabajan a más RPM y harán más ruido. En los portátiles, mucho más compactos y con carcasa más cerrada, la refrigeración es más problemática, y son más vulnerables a calentarse en verano. Por eso, debes prestar mayor atención en estos casos, y evitar siempre apoyar el portátil sobre tus piernas, u obstaculizar las rejillas de ventilación…
Eso sin duda es evidente, pero te voy a contar algo que no muchos saben, y es que el verano afecta más de lo que piensas a tus equipos electrónicos, y no solo por la alta temperatura:
- Un sistema de refrigeración solo puede enfriar hasta la temperatura ambiente + su eficiencia térmica (con más temperatura, menor es la diferencia térmica o ΔT). Es decir, mientra la temperatura de una sala esté más elevada, peor. Por eso, es siempre recomendable usar sistemas de aire acondicionado para bajar la temperatura a unos 25ºC aprox., como muchos fabricantes de hardware recomiendan. Es decir, no centrarte solo en mejorar la refrigeración del equipo, sino en la temperatura ambiente de la sala.
- El aire caliente tiende a subir, pero hay otra cosa que pasa desapercibida, y es que eso se debe a que baja su densidad. Y la densidad también influye directamente en la cantidad de calor que puede transportar por unidad de volumen y aumenta las turbulencias del flujo de aire dentro de los equipos. Si vives en una zona alta respecto al mar, ésto empeora bastante.
- Con más calor el polvo del ambiente se seca más rápido y se compacta, por lo que puede adherirse mejor a las paletas del ventilador o a las ranuras del disipador, bloqueando el flujo de aire y necesitando una limpieza.
- Los ventiladores trabajan a más RPM, lo que puede producir mayor desgaste en ellos, y mayor posibilidad de que fallen (o reduzcan su vida útil antes), de que pierdan lubricación en los rodamientos y aumenten la fricción, y formen más ruido.
- Y, con todo lo que te he comentado antes, puedes llegar a la conclusión de que el calor afecta de forma diferente a cada tipo de sistema de refrigeración:
- Los chips sin disipador o los que cuentan con disipador (refrigeración por aire pasiva), dependen directamente de la temperatura del aire ambiental para transferir calor por convección o convección. Si la temperatura del aire de la sala es más elevado, la superficie caliente podrá transferir menos grados al aire ambiental. Si la sala está a 40ºC, por muy efectivo que sea, no se podrá bajar de dicha temperatura…
- Cuando hablamos de refrigeración activa por aire, es decir, cuando se agrega un ventilador al disipador para mover el aire, entonces el ventilador deberá girar más rápido para mantener una temperatura razonable. Al ser el aire menos denso, la eficiencia será peor y se acumula más polvo en estos sistemas. En verano se suele perder entre un 10-20% de eficiencia, que no es despreciable…
- Si nos centramos en la refrigeración líquida pasiva, es decir, a los famosos heatpipes, éstos cuentan con un líquido interno a baja presión que se evapora y condensa para hacer el ciclo de transferencia de calor. En verano el líquido se evapora más rápido y el ciclo se vuelve menos eficiente, además, el metal del radiador se calienta más y reduce la transferencia.
- En la refrigeración líquida activa, como los sistemas AIO, tenemos un líquido refrigerante que pierde capacidad de absorción de calor y el radiador estará más caliente, nuevamente hace que la eficiencia baje, y que la bomba y ventiladores tengan que trabajar más. En estos casos se estiman que pueden perder hasta el 15-25% de su eficiencia en climas cálidos.
Recuerda que todo esto se puede ver afectado por otros factores agravantes:
- Humedad ambiental: cuando la HR es alta, el aire es más denso, mejora la transferencia térmica. Pero cuando es baja, en zonas secas, ocurre lo contrario y empeora la refrigeración.
- Presión atmosférica: depende de la altitud a la que estés, y la temperatura. En días cálidos, a igual altitud, la presión baja, y los ventiladores mueven menos masa de aire, lo que perjudica su eficiencia.
Y si eso no te ha puesto la «piel de gallina», recuerda que la conductividad térmica de los metales como el aluminio o el cobre es peor, y que la elasticidad de las juntas térmicas también empeora, incluso se produce mayor evaporación de la pasta térmica. Vamos, en definitiva, si me permites la broma, el verano le sienta como «una patada en los….» a tu electrónica.
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Mejores soluciones para bajar la temperatura
Este es el bloque más importante: soluciones prácticas, técnicas y realmente efectivas para reducir la temperatura de CPU, GPU y otros componentes.
Mejorar el flujo de aire
Es la solución más efectiva y barata es mejorar el flujo de aire de tu equipo. Y esto pasa por:
- Mantén las ranuras de refrigeración despejadas.
- Portátiles: lo mejor es situarlo sobre una superficie plana y sólida, evitando ponerlo sobre tus rodillas, que no solo obstaculiza las ranuras, también está viéndose afectado por tu propia calor corporal. Y, siempre puedes agregar una base con ventiladores para mejorar la refrigeración en verano.
- Sobremesa: evita que la salida y entrada de aire esté cerca de obstáculos, evitar configuraciones de presión negativa extrema y mejorar el flujo interno, manteniendo orden en el cableado e instalando al menos dos ventiladores frontales que metan aire y uno trasero que lo expulse, mejor aún si tienes 1 o 2 superiores también expulsando el aire caliente que se acumula en la zona alta de la torre.
- Ambos casos: no estaría de más que mantengas limpio de polvo los ventiladores y rendijas para mejorar el paso de aire. Además, si llevas tiempo sin cambiar la pasta térmica, podría ser un buen momento para renovarla.
Optimizar la curva de ventiladores

Una curva bien ajustada evita picos térmicos. Por ello, te recomiendo usar tanto software para variar estas curvas (Fan Control, MSI Afterburner,…), o hacerlo del UEFI:
- Subir RPM a partir de 60 °C.
- Mantener un equilibrio entre ruido y rendimiento.
Revisar la posición del equipo en la habitación
Aunque parezca una tontería, no lo es. Deberías vigilar también que tu equipo esté situado en un buen sitio en la habitación. Deberías evitar las habitaciones más calientes, como las de la planta de arriba más cercana al tejado, o las que están al lado de la entrada/salida, con cambios de temperatura mayores. Tampoco deberías posicionar el equipo debajo de mesas o escondidos en muebles que eviten un buen flujo de aire. Y, por supuesto, no los pongas junto a otros equipos que también producen calor…
Te recomiendo que siempre esté al menos a 15 cm de la pared, cerca del aire acondicionado o ventilador si lo tienes, y lejos de ventanas por donde pueda incidir más el calor.
Reducir carga innecesaria
No siempre es posible hacerlo, pero siempre que se pueda, puedes eliminar procesos en segundo plano que no sean imprescindibles. Esto evita que el hardware se sobrecargue. Si estás ejecutando un videojuego, también puedes bajar la configuración gráfica y limitar los FPS, para bajar la temperatura en la GPU.
Control ambiental
Aprende de los centros de datos, que usan temperaturas constantes en las salas para mantener sus sistemas, controlando tanto la temperatura como la humedad relativa o HR. Esto también se puede hacer en casa o en la oficina, y esto ayudará mucho a tu hardware. Puedes usar aire acondicionado, y humidificadores/deshumidificadores que puedes encontrar en el mercado. De esta forma, controlarás el ambiente y evitarás muchos problemas.
Te recomiendo mantener una temperatura por debajo de 27ºC en la habitación, y una HR de entre 45% – 55% sería lo ideal.
Si no tienes aire acondicionado o no puedes tenerlo, recuerda lo que se lleva haciendo desde antaño, abre las ventanas temprano y durante la noche, y mantén la casa hermética en las horas de calor. Esto ayudará a que la temperatura interna no sea tan alta…
Actualizar firmware y drivers
Otra cosa que puede parecer absurda, pero que puede ayudar a bajar la temperatura en algunos casos, es mantener siempre el firmware y los drivers actualizados. Las actualizaciones incluyen mejoras de gestión térmica en algunos casos, así que revisa tanto si existen nuevas versiones de tu BIOS/UEFI, como del firmware del SSD, o drivers de la GPU.
Mejorar la refrigeración
Si usas el disipador de stock, estás perdiendo rendimiento térmico. Otra cosa que puedes hacer, aunque implica invertir dinero, es mejorar la refrigeración con un mejor ventilador para tu CPU y GPU, puede ser alguno premium como las soluciones de Noctua, o un AIO para refrigeración líquida, e incluso instalar disipadores en tu memoria RAM y SSD NVMe, que también los venden. Esto te ayudará a bajar algunos grados.
Undervolting/underclocing
Como último recurso, y aunque los voltajes y las frecuencias de reloj son dinámicas en los dispositivos actuales, una solución para los más expertos podría ser reducir durante el verano el voltaje al que trabaja la CPU, GPU y RAM, y/o la frecuencia de reloj, para generar menos temperatura. Esto lo puedes hacer desde AMD Curve Optimizer, MSI Afterburner, Intel XTU, etc.
Cualquier duda o sugerencia sobre el tema, ya sabes, comenta…







