OCBASE ha anunciado una colaboración estratégica con Intel que promete revolucionar la forma en la que los usuarios exprimen su hardware a través de OCCT.
La nueva herramienta de ajuste en OCCT ofrece nuevas características
Esta unión ha dado como resultado la integración de una función avanzada de ajuste de procesadores directamente en la interfaz de OCCT, coincidiendo con el esperado lanzamiento de la estación de trabajo Xeon 600 Granite Rapids de Intel.
Como es lógico, la idea central de este movimiento es unificar la sintonización y la validación en una sola herramienta, eliminando la necesidad de recurrir a utilidades externas. Aunque esta tecnología debuta con las CPUs Intel de arquitectura Granite Rapids, el objetivo es convertir a OCCT en el software definitivo para cualquier procesador.
El programa añadirá una sección dedicada a «Ajuste», para así centralizar los parámetros de rendimiento. Estos se podrán modificar en tiempo real, lo que permite ajustarlos mientras realizamos pruebas. Además, permitirá ajustar el reloj de cada núcleo de manera individual.
Un detalle interesante es que será compatible con Linux. Además, incorporará una serie de «barandillas» de protección para reducir los errores comunes de afinación. Y también se ha anunciado una nueva apariencia temática de Intel dentro de la aplicación.
Como podemos ver, esta actualización está claramente dirigida a los entusiastas más exigentes del hardware. Según OCBASE, la integración de estos ajustes permite pasar de las pruebas de estabilidad a la optimización en un solo flujo de trabajo. Sin ir más lejos, esta función llega justo cuando Intel impulsa sus modelos desbloqueados Xeon 600 con sufijo X, diseñados específicamente para ser overclockeados en entornos de trabajo profesionales.
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Eso sí, si quieres probar estas novedades hoy mismo, debes saber que la herramienta se encuentra actualmente en fase de beta cerrada, aunque se espera su lanzamiento público en las próximas semanas.