La presión regulatoria continúa erosionando el férreo control que Apple ha mantenido históricamente sobre su sistema operativo móvil. Tras ceder en territorios clave como la Unión Europea, Japón y Corea del Sur, la compañía se ve ahora obligada a realizar cambios drásticos en Brasil. Según hemos podido conocer, debido a una acción regulatoria local, Apple ha aceptado abrir iOS a tiendas de aplicaciones alternativas y métodos de pago externos en el país sudamericano.
Esta medida supone un cambio de paradigma para los usuarios brasileños de iPhone, que pronto podrán descargar software sin pasar por el filtro y las comisiones de la App Store oficial. Además de los marketplaces de terceros, la normativa exige que se permitan los sistemas de pago dentro de la app de otros proveedores y la inclusión de enlaces dentro de las aplicaciones que dirijan a ofertas externas en la web, rompiendo así el monopolio de la facturación de Apple.
Cuenta atrás de 105 días para Apple
El calendario para la implementación de estas medidas es ajustado. La tecnológica dispone de un plazo de 105 días para adaptar su ecosistema, lo que sitúa la fecha límite a principios de abril. Todo apunta a que estos cambios técnicos podrían llegar integrados en la futura actualización de iOS 26.4, siguiendo un patrón similar al despliegue de funcionalidades regionales que ya hemos visto en Europa.
Aunque Apple siempre ha defendido que su modelo cerrado es fundamental para garantizar la seguridad y privacidad de los usuarios, argumentando que las tiendas externas conllevan riesgos, la tendencia global es imparable. Brasil se suma, de este modo, a la lista de mercados abiertos, donde ya encontramos la Unión Europea o Japón. Y llegarán más, pues Reino Unido y Australia podrían ser los siguientes en exigir medidas similares. La exclusividad de la App Store se está convirtiendo cada vez más en una excepción geográfica.
