La próxima actualización del kernel de Linux promete optimizaciones importantes para la arquitectura gráfica integrada de Intel. Según pruebas recientes publicadas, hay un incremento en el desempeño de la Intel Arc B390.
Intel Arc B390 gana hasta un 12% de rendimiento en Linux 7.2
La GPU integrada Intel Arc B390, basada en la arquitectura Xe3 y perteneciente a la familia de procesadores Panther Lake, experimentó incrementos de rendimiento de hasta dos dígitos al comparar la versión estable de Linux 7.1 con las compilaciones recientes de Linux 7.2.
Banco de pruebas y resultados
Las mediciones se llevaron a cabo en un portátil MSI Prestige 14 Flip AI+, equipada con el procesador Intel Core Ultra X7 358H. La distribución elegida es el Ubuntu 26.04 LTS junto a los controladores gráficos Mesa 26.0.3, garantizando una comparativa directa donde la única variable fue la versión del núcleo.
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Dentro de las cargas de trabajo bajo las API OpenGL y Vulkan, los benchmarks arrojaron los siguientes resultados:
- Unvanquished: En resolución 1920 × 1200 con gráficos en ajuste medio, la tasa de frames aumentó un 12%, mientras que en la calidad gráfica alta el incremento se situó en 6%.
- Xonotic: Mostró una mejora sostenida de entre el 5% y el 6,7%, según la exigencia visual seleccionada.
- GravityMark: La prueba sintética con ray tracing vía Vulkan registró una ganancia más modesta del 1%.
Eficiencia eléctrica sin compromisos
Uno de los aspectos más interesantes del análisis es que el consumo eléctrico del SoC se mantuvo prácticamente idéntico entre ambas versiones del kernel. Las ganancias de rendimiento son por optimizaciones directas dentro del controlador nativo Xe de Intel, logrando mayor fluidez de procesamiento sin incrementar las temperaturas ni perjudicar la autonomía de la batería. Os mantendremos informados.