Tras un comienzo de mes algo turbulento para los usuarios de ASUS, la compañía ha desplegado finalmente una solución definitiva para su software de gestión de tarjetas gráficas. La nueva versión estable de GPU Tweak III (v2.0.7.3) llega para corregir los problemas críticos de inicio que afectaron a la aplicación tras la instalación de los controladores GeForce 591.44 de NVIDIA. Aunque se lanzó una versión beta de emergencia a principios de diciembre, persistían ciertos reportes de inestabilidad que esta actualización pretende cerrar definitivamente.

Más allá de las correcciones de compatibilidad, la actualización del 19 de diciembre aporta valor añadido para los entusiastas del rendimiento. El software ahora es capaz de medir y mostrar la estabilidad de los fotogramas con mayor precisión, integrando lecturas del 1% low y 0.1% low. Estas métricas son esenciales para detectar el stuttering. Ahora, están disponibles tanto en la visualización en pantalla (OSD) mientras se juega como en los registros de datos para un análisis posterior. Además, se ha solventado un error que impedía ajustar puntos específicos en las curvas de ventilación personalizadas.
GPU Tweak III con monitorización avanzada y funciones exclusivas
GPU Tweak III se mantiene como una suite muy completa para el ajuste de frecuencias, voltajes y comportamiento térmico en Windows. Es importante recordar que, aunque es una herramienta desarrollada por ASUS, su compatibilidad se extiende a tarjetas gráficas de AMD y NVIDIA de otros fabricantes para las funciones básicas de monitorización y overclocking. Permite la gestión de perfiles según la carga de trabajo y ofrece superposiciones en tiempo real.

No obstante, el software desbloquea su máximo potencial cuando se empareja con hardware específico de la marca, como las series ROG Matrix o ROG Astral. En estos casos, la utilidad accede a sensores de hardware adicionales que no están visibles en los paneles de control estándar, ofreciendo características como el Power Detector+ para vigilar el conector de 16 pines, mapas térmicos detallados o incluso sensores de nivel para detectar si la tarjeta gráfica está sufriendo inclinación o «sag» dentro del chasis.