Valve ya ha mostrado de forma oficial su nueva Steam Machine, un PC compacto orientado al salón que quiere llevar la experiencia de Steam a la pantalla grande con SteamOS 3 y un formato cúbico de unos 15 centímetros de lado. La idea es vender un equipo pequeño, silencioso y pensado para jugar. El problema está en el precio, porque el modelo base arranca en 1.039 euros y la configuración más cara alcanza los 1.428 euros con mando.
La compañía ofrece cuatro variantes. La más barata incluye 512 GB por 1.039 euros, mientras que el modelo de 512 GB con mando sube a 1.108 euros. A partir de ahí, la versión con 2 TB cuesta 1.359 euros y la de 2 TB con mando se va a 1.428 euros. La diferencia entre los modelos se centra sobre todo en el almacenamiento y en la inclusión del Steam Controller, porque la base se mantiene intacta. La RAM no cambia y tampoco lo hace el resto del hardware principal.
Hace meses se hablaba de una posible franja de 700 a 800 euros, pero el precio final ha quedado muy por encima de esa expectativa. Más aún si tenemos en cuenta que el hardware, sin ser malo, tampoco parece especialmente potente para lo que cuesta. Valve apuesta por una APU semipersonalizada con CPU Zen 4 de 6 núcleos y 12 hilos, GPU RDNA 3 con 28 unidades de cómputo, 16 GB de DDR5 y 8 GB de VRAM GDDR6, una combinación razonable, aunque lejos de parecer rompedoramente competitiva en la gama de más de 1.000 euros.
Valve, eso sí, deja claro que no quiere vender hardware subvencionado como una consola tradicional. La propia compañía explica que no busca perder dinero con el equipo para recuperarlo después mediante suscripciones o juegos exclusivos. Su discurso sigue siendo el del PC abierto. Es decir, compras el hardware, usas SteamOS, instalas tus aplicaciones o incluso otro sistema operativo si te apetece. En otras palabras, Steam Machine se plantea como una extensión del PC gaming, no como una consola cerrada.
Especificaciones completas de la Steam Machine
| Especificación | Valve Steam Machine |
|---|---|
| Precios | Desde 1.039 € hasta 1.428 € |
| CPU | AMD semipersonalizada Zen 4 de 6 núcleos y 12 subprocesos, hasta 4,8 GHz, TDP de 30 W |
| GPU | AMD semipersonalizada RDNA 3 con 28 CU, hasta 2,45 GHz sostenidos, TDP de 110 W |
| Memoria | 16 GB de RAM DDR5 + 8 GB de VRAM GDDR6 |
| Almacenamiento | SSD NVMe de 512 GB o 2 TB, con ranura para tarjetas microSD en ambos modelos |
| Sistema operativo | SteamOS 3 basado en Arch |
| Entorno de escritorio | KDE Plasma |
| Conectividad | Wi-Fi 6E 2×2, Bluetooth 5.3, Gigabit Ethernet |
| Steam Controller | Adaptador inalámbrico integrado de 2,4 GHz |
| Vídeo | DisplayPort 1.4 y HDMI 2.0 |
| USB | 2 x USB-A 3.2 Gen 1 frontales, 2 x USB-A 2.0 traseros y 1 x USB-C 3.2 Gen 2 trasero |
| Fuente | Interna, 110-240 V |
| Tira LED | 17 LED RGB configurables individualmente |
| Tamaño | 152 mm de alto, 162,4 mm de largo y 156 mm de ancho |
| Peso | 2,6 kg |
Una propuesta compacta y muy del estilo de Steam
Sobre el papel, el producto tiene varios argumentos a favor. Steam Machine promete una experiencia simplificada para jugar en el televisor, con suspensión y reanudación rápidas, guardado en la nube, formato muy compacto y un funcionamiento silencioso incluso con juegos exigentes. También suma conectividad completa, una fuente interna para evitar transformadores externos y compatibilidad directa con el Steam Controller gracias al adaptador integrado.
Valve insiste además en que puede mover juegos en 4K a 60 FPS con FSR y que sirve tanto para jugar de forma nativa como para transmitir partidas a otros dispositivos de la familia Steam, como Steam Deck o Steam Frame. La empresa también ampliará su programa de verificación con una categoría específica para Steam Machine, de forma que el usuario pueda saber con antelación cómo rendirá cada juego en este hardware.
Lista de deseados, reservas aleatorias y una Valve que rechaza el modelo de consola subvencionada
Valve ha optado por un sistema de acceso algo distinto al habitual. Los usuarios pueden unirse a la lista hasta el 25 de junio a las 19:00 y, a partir de ahí, la compañía cerrará el proceso, aleatorizará el orden y enviará por correo los resultados. Después comenzará a mandar invitaciones de compra desde la semana del 29 de junio. Quien reciba reserva tendrá 72 horas para completar el pedido. Quien no entre en esta primera tanda quedará en lista de espera.
La compañía defiende este método como una forma de evitar bots, conexiones privilegiadas y la típica carrera de refrescar la página a toda velocidad. También limita las inscripciones a una por hogar y exige una cuenta de Steam en buen estado con una compra previa al 27 de abril de 2026. Son condiciones bastante claras, aunque también dejan ver que Valve espera una demanda fuerte pese al precio.
En todo caso, es evidente que Valve no quiere replicar el modelo clásico de consola. Es algo que ya sabíamos, de hecho. No venderá hardware con pérdidas para compensarlo después con servicios, cuotas o exclusividades. Lo que sí prevé la compañía es una alta demanda, de ahí que el sistema de compra se haga mediante invitaciones. Parece que Valve ha aprendido la lección del Steam Controller. Lo único que queda por ver es si la demanda será tan bestia en este caso.


