En la industria de los semiconductores, el lanzamiento de la arquitectura Zen en 2017 marcó un antes y un después para AMD. Conocido popularmente como el «momento Ryzen», en aquel momento el debut de la arquitectura no solo salvó a la compañía, sino que transformó por completo el mercado de procesadores, arrebatándole el liderazgo indiscutible a Intel. Ahora, AMD tiene un objetivo igual de ambicioso para su división de gráficos Radeon, que es la de replicar el mismo éxito histórico con sus tarjetas gráficas frente al dominio absoluto de Nvidia y sus gráficas GeForce.
AMD busca su «momento Ryzen» con Radeon
Sin embargo, el camino hacia la cima del procesamiento gráfico es mucho más difícil ahora. Ejecutivos de la compañía han admitido abiertamente que, aunque la estrategia está en marcha, la plataforma de GPU perfecta para el ‘gaming’ todavía se encuentra a varias generaciones de distancia. A diferencia del mercado de CPUs, donde el diseño de chiplets de AMD escaló de manera muy rápida, el ecosistema de las tarjetas gráficas presenta desafíos técnicos muy distintos debido a la alta dependencia del software, el Ray Tracing y el procesamiento de la IA.
“Claro, nos llevará generaciones construir la plataforma Radeon perfecta, pero creo que la esencia de Radeon debe ser esa: todo gira en torno al valor para el usuario final y lo que obtiene de ese sistema. Se trata de ofrecer experiencias increíbles en una GPU que se integra con aspectos como FSR y compatibilidad con juegos, y tecnología nueva e interesante integrada en títulos de juegos de alto perfil.
Y creo que la última parte consiste en escuchar a la comunidad y comprender que lo que los usuarios van a querer de esos productos y tarjetas no es necesariamente algo en lo que se ofrezca el máximo rendimiento de forma inmediata.”
David McAfee – AMD
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Actualmente, Nvidia mantiene una ventaja competitiva gracias a tecnologías propietarias como DLSS y todo su ecosistema de desarrollo de software. Para contrarrestar esto, AMD está reestructurando su enfoque bajo una visión a largo plazo. Su estrategia actual no se limita únicamente a competir en fuerza bruta o rendimiento por dólar, sino en unificar y madurar sus arquitecturas de hardware junto con soluciones abiertas basadas en IA, como los avances esperados en FSR (FidelityFX Super Resolution), que funciona para todas las GPUs.
Las declaraciones públicas de AMD demuestran una postura realista pero firme. La empresa entiende que un «momento Ryzen» para las GPU Radeon no ocurrirá de la noche a la mañana mediante un único lanzamiento revolucionario. Por el contrario, requerirá de una evolución constante a lo largo de varias generaciones de GPUs que deberán ser exitosas y verdaderas alternativas que llamen la atención de los jugadores por rendimiento, precio y valor añadido. Os mantendremos informados.
