Según declaraciones recientes del director financiero de la compañía, David Zinsner, en la conferencia de Morgan Stanley, el objetivo de lograr que la división Intel Foundry alcance el punto de equilibrio operativo para el año 2027 es ahora más realista que nunca.
Intel confía en el éxito de sus nodos 18A y 14A para competir con TSMC
El optimismo de la compañía se fundamenta en el sólido progreso de sus nodos de proceso. El proceso Intel 18A (clase 1.8nm) está cumpliendo con las expectativas de rendimiento y ya atrae un interés importante de clientes externos. De hecho, Intel ha confirmado que existe una demanda creciente por la variante 18A-P, con gigantes tecnológicos como Apple y Nvidia estudiando esta tecnología para sus futuras arquitecturas.
Por otro lado, el nodo 14A sigue su hoja de ruta establecida, con miras a iniciar la producción de riesgo en 2027 y la producción en masa para 2029. Esta tecnología será clave para consolidar a Intel como una alternativa real a TSMC en el mercado de semiconductores de alto rendimiento.
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Más allá de la fabricación de obleas, el empaquetado avanzado (como la tecnología EMIB) se ha revelado como una fuente de ingresos importante para la compañía. Intel proyecta que estos servicios generarán miles de millones de dólares anuales, con acuerdos importantes que podrían concretarse a partir de la segunda mitad de este año.
Un camino hacia la sostenibilidad
El éxito de productos internos como Panther Lake servirá como prueba para el ecosistema de Intel. Si los rendimientos continúan mejorando y el interés de los clientes se traduce en pedidos firmes, Intel no solo dejará atrás las pérdidas operativas de su división de fundición en 2027, sino que establecerá las bases para una rentabilidad sostenida con el paso de los años, que es el objetivo. Os mantendremos informados.