Nuevas pruebas de rendimiento sobre el Intel Arc B390 nos dejan cada vez con menos dudas sobre el desempeño real que tendrá.
Intel Arc B390 es el resultado de 10 años de evolución
Lo que antes se consideraba apenas suficiente para tareas de oficina y reproducción de video, hoy se ha convertido en una solución capaz de ejecutar juegos exigentes. Uno de los ejemplos más reciente es el del Intel Arc B390, basada en la nueva arquitectura Xe3 de la familia «Panther Lake», que ha demostrado un salto generacional sin precedentes.
Según pruebas recientes publicadas por Phoronix, la Intel Arc B390 se comparado con la generación anterior de GPUs integradas, mostrando el gran salto de desempeño que existe con la generación anterior Gen9. Hablamos de unas 12 veces superior en rendimiento. La comparativa de 12 veces superiores se hace con respecto un CPU Gen9 «Kaby Lake» (Core i7-8550U) de 2016. Un CPU bastante antiguo, pero que sirve como para tener una referencia clave de la evolución de las GPUs integradas de Intel.
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Más allá de la potencia bruta, el aspecto más impresionante es la eficiencia. La Arc B390 ha registrado una mejora de 8 veces en el rendimiento por vatio en comparación con la era Gen9.
Aunque el consumo de energía ha subido ligeramente para alcanzar este rendimiento, el procesador Core Ultra X7 358H (Panther Lake) promedia unos 26.86 W con picos de 55.59 W, la cantidad de trabajo realizado por cada unidad de energía es inmensamente superior. Esto permite que dispositivos ultra-ligeros y consolas portátiles (handhelds) ofrezcan una gran autonomía sin sacrificar el rendimiento.
En resumen, las pruebas indican que la Arc B390 supera a aproximadamente un 23% a la Radeon 890M de AMD en juegos, aunque con un consumo eléctrico algo superior.
Esperamos que los CPUs Panther Lake lleguen al segmento de handheld PC muy pronto. Os mantendremos informados.