Hace algún tiempo que Microsoft anda implementando un rediseño en la organización del menú de inicio de Windows 11 que está generando más críticas que aplausos. La nueva interfaz introduce una vista por Categorías activada por defecto, que busca agrupar las aplicaciones instaladas en secciones temáticas similares a las de iOS o Android, como Productividad, Entretenimiento o Música. Sin embargo, la ejecución de esta idea ha chocado con un obstáculo frustrante para la comunidad: la imposibilidad de mover las aplicaciones manualmente de un grupo a otro.

El problema principal radica en que el sistema es rígido. Los usuarios están reportando que una gran cantidad de su software termina, sin motivo aparente, en una carpeta genérica llamada Otros. Al no poder editar ni reorganizar estos elementos, este apartado se convierte en un cajón desordenado donde es difícil encontrar nada. En algunos casos reportados, más de 40 aplicaciones acaban en esta categoría, obligando al usuario a navegar por múltiples páginas de iconos desordenados para encontrar lo que busca.
Las quejas en el Feedback Hub destacan clasificaciones absurdas, como herramientas de desarrollo profesional apareciendo en Otros mientras juegos open source se etiquetan como herramientas de desarrollo. Microsoft ha confirmado que está al tanto del descontento y ha pedido a los usuarios que envíen ejemplos de malas clasificaciones, aunque por ahora no garantiza que vaya a habilitar la opción de personalización manual que tanto se reclama.
Cómo decide el menú de inicio de Windows 11 dónde va cada app
Lejos de utilizar una inteligencia artificial compleja en la nube, el sistema de categorización es bastante rudimentario. Según ha revelado el análisis técnico, esta función se basa en un archivo local JSON de unos 15 MB. Este documento actúa como una tabla de equivalencias que vincula el nombre del paquete de la aplicación con una categoría predefinida.
El sistema tiene una lógica interna que agrava el problema. Si una aplicación no figura en esa lista JSON, va directamente a Otros. Pero hay más: incluso si el sistema reconoce la app, existe una regla de cantidad mínima. Si el usuario no tiene instaladas al menos tres aplicaciones de una misma categoría (por ejemplo, Música), Windows no creará ese grupo y enviará esas apps sueltas a la carpeta genérica, independientemente de que sepa perfectamente lo que son.
