A mediados de 2017, Seasonic lanzó su gama de fuentes Focus Plus, que rápidamente se convertiría en un éxito por ofrecer unos niveles de calidad muy elevados a un precio sensiblemente inferior al de sus competidoras. Sin embargo, su reputación se vio afectada por los problemas para alimentar equipos con AMD Vega 56 y 64. Estos problemas ya estaban ‘parcheados’ en las unidades producidas de 2018 en adelante, pero aún así la marca ha optado por lanzar una nueva gama perfectamente afinada, con una serie de cambios y una nomenclatura más clara. Estamos hablando de la nueva Seasonic Focus GX, que hoy analizaremos.
Estamos ante una nueva apuesta dentro del ‘saturado’ mercado de la gama media-alta. ¿Conseguirá Seasonic sorprendernos? ¿Será este un lanzamiento competitivo? ¡Quédate con nosotros y lo veremos!
Agradecemos la confianza a Seasonic por enviarnos la fuente para su análisis.
Especificaciones técnicas Seasonic Focus GX
Análisis externo
Comenzamos por el unboxing de la fuente, con su caja de diseño espectacular que nos encantará dejar expuesta. En ella vemos características como los 10 años de garantía o el certificado 80 Plus Gold, que son prácticamente «estándar» en este rango de precios.

Esta gama es parte de la «iniciativa OneSeasonic» en la que la marca busca dar una nomenclatura más clara a sus productos: dentro de las letras GX, la primera significa el nivel de eficiencia (Gold), y la segunda el nivel de modular (X = 100% modular).

El diseño de la fuente se mantiene similar a las anteriores Focus, si bien es destacable que se pierden los colores dorados de los laterales para dejar un diseño más sobrio, válido para exhibir en cualquier caja.
Parece ser que Seasonic también ha lanzado una versión de color blanco, que sería interesante para aquellos usuarios con equipos en los que este sea el color predominante, pero dicha edición sigue teniendo cableado negro, algo que no tiene mucho sentido.

Gestión del cableado

La eliminación de estos condensadores mejora sin lugar a dudas la experiencia de montaje, mientras que el paso de cables mallados a planos es un punto en el que hay un gran debate. Esperamos leer vuestras preferencias en los comentarios 😉


Pasemos ahora a ver qué esconde la fuente en sus entrañas…
Análisis interno

Sin sorpresas en el filtrado primario, ni más ni menos que lo esperable: cuatro condensadores Y, dos condensadores X y dos bobinas, mientras que también encontramos aquí un varistor o MOV para contrarrestar sobretensiones pequeñas.





En esta parte del PCB también apreciamos el chip supervisor, un Weltrend WT7527V, el mismo que el de las Focus anteriores, lo que no significa que el sistema de protecciones sea igual, ya que según el fabricante hay cambios importantes para evitar problemas con GPUs de alto consumo.

Pruebas de rendimiento
En Profesional Review solemos emplear los datos de las pruebas de rendimiento, eficiencia y sonoridad de Cybenetics para usar en nuestras review de fuentes de alimentación. Esto se debe a varios motivos:
- Gracias a su equipamiento valorado en decenas de miles de euros podemos dar una muy buena visión de la calidad de la PSU.
- La compañía permite la utilización de estos datos siempre que reciban la debida atribución.
- No nos limitamos a emplear sus datos ‘y ya está’, sino que los comentamos, explicamos y valoramos en base a nuestro criterio para acercar su entendimiento al usuario.
Desgraciadamente, Cybenetics no ha testeado directamente las Seasonic Focus GX, por lo que no podemos mostraros estas extensas pruebas de rendimiento, pero sí os invitamos a:
- Comprobar los resultados que se comentan en nuestra review de la Phanteks AMP 550W, al tratarse de un «rebrand» directo de la Focus GX (es decir, que no cambia nada más allá de la «pegatina» de la fuente y la gestión de garantía).
- Alternativamente, también podéis comprobar los datos publicados por Cybenetics de la Phanteks AMP 750W, que se deberían corresponder exactamente con la fuente que analizmos hoy.
Sonoridad y modo semi-pasivo
La experiencia que hemos tenido con la sonoridad de esta fuente de alimentación viene a ser la misma que ya tuvimos con las demás Focus, y es que el ventilador no ha cambiado, y parece que su sistema de control tampoco.

Este es un modo controlado de forma analógica, y no digital, por lo que no cuenta con ningún sistema de «histéresis» que permita un funcionamiento más inteligente. A continuación os explicamos este concepto:
Explicación del concepto de histéresis
La histéresis es un concepto científico que tiene mucha importancia, por ejemplo, para estudiar el magnetismo. En este caso vamos a alejarnos de ese mundo y a hacer una explicación sencilla aplicable al control de un ventilador en una fuente de alimentación.
Estos gráficos son dramatizaciones con números e intervalos totalmente inventados que tienen un fin ilustrativo.
Cuando en una fuente semi-pasiva no hay ningún ajuste de histéresis, la temperatura necesaria para encender su ventilador es la misma que para apagarlo. Por tanto, si estamos (por ejemplo) en una sesión de juego y la fuente llega al punto de temperatura necesario, su ventilador se encenderá. Si la carga se mantiene o reduce ligeramente, es previsible que la fuente descienda su temperatura por debajo de este punto, haciendo que se apague el ventilador. También es previsible que poco después la temperatura vuelva a alcanzar el punto de encendido.
Este comportamiento que describimos provoca muy fácilmente bucles de encendido y apagado del ventilador que resultan dañinos para el mismo, reduciendo las ventajas de durabilidad del ventilador que debería ofrecer un modo semi-pasivo, a la vez que la fuente se “refrigera a medias” y la sonoridad se “reduce a medias” también.
Cuando el modo semi-pasivo está controlado de forma más inteligente y se introduce un ajuste de histéresis (especialmente si hay un microcontrolador digital encargado de regular este modo), el punto al que se enciende el ventilador no es el mismo que hace falta para que se apague. Es decir, un ejemplo con el gráfico de arriba: forzamos que la fuente encienda el ventilador a 60ºC, pero este no se apagará hasta que la fuente reduzca su temperatura hasta 55ºC. De esta manera, conseguimos varias cosas:
- Conseguir que el ventilador de la fuente mantenga de forma continua el ventilador encendido mientras sea necesario, algo mucho más positivo en todos los sentidos que los bucles descritos anteriormente.
- Evitar que en estos bucles de encendido haya picos de velocidad ruidosos, frente a una operación continua a unas revoluciones aceptables.
- Ofrecer una refrigeración mucho mejor a la fuente de alimentación.
Por desgracia, la mayoría de fuentes de alimentación del mercado con modos semi-pasivos incluyen uno simple, básicamente por su bajo coste de producción, facilidad de implementación y por lo poco que parece importarle a la mayoría de reviewers este aspecto. En todo caso, con fuentes que ofrecen largos períodos de garantía y una buena eficiencia, el tipo de modo semi-pasivo no debería ser una gran preocupación.
De todas formas, con el paso de los años hemos podido experimentar cómo hay modos semi-pasivos mucho peores que este. Y es que, mientras en el caso de la Focus GX consideramos razonable su uso, hay fuentes de otros fabricantes en los que el modo semi-pasivo está radicalmente desaconsejado.
Respecto a la sonoridad del ventilador, nuestra experiencia general con el HA1225H12F-Z es que es bastante silencioso a bajas revoluciones, mientras que cuando estas aumentan se vuelve ligeramente molesto, con un ruido de motor más pronunciado de lo habitual. Afortunadamente, Seasonic ha implementado un control relajado del mismo tanto con el «modo híbrido» activado como desactivado, así que podemos decir que esta Focus es una fuente silenciosa.
Pues bien, ahora llega el momento de recapitular.
Palabras finales y conclusión acerca de la Seasonic Focus GX 750W

Ahora, tenemos una pequeña cantidad de actualizaciones que buscan mantener esta competitividad, con una nueva gestión del cableado, mejoras en las protecciones y la compatibilidad con GPUs potentes, y otros pequeños cambios externos.
Mantenemos prácticamente todo lo demás que caracterizaba a las Focus+: tanto lo bueno, como una gran calidad de construcción y de componentes; como lo no tan bueno, como un control del modo semi-pasivo que, si bien está en línea con la mayoría de competidoras, se queda por detrás de algunas otras.
Te recomendamos la lectura de nuestra guía actualizada sobre las mejores fuentes de alimentación.
El precio de la Seasonic Focus GX es competitivo en todas sus modalidades de potencia: 90 euros para la versión de 550W, 100€ para 650W, 115€ para 750W y 130€ para 850W. Desconocemos el precio del modelo de 1000W. Sin duda la versión de 550W resulta realmente interesante con su bajo precio, cableado PCIe individual para gráficas de alta potencia y 2 conectores EPS. Es decir, que viene preparada para exprimirla al máximo.
Lo cierto es que esta gama deja pocos puntos de los que nos podamos quejar, quizás lo único realmente reprochable es que al momento de escribir la review no es fácilmente localizable en tiendas españolas, pero evidentemente esperamos que esto cambie con el transcurso de las semanas, y podamos verla disponible a su precio recomendado en las tiendas más conocidas.
Ventajas
- Calidad interna muy alta, con una construcción impecable y tecnologías internas modernas además de eficientes.
- Cableado largo, bien distribuido y numeroso, con 2 EPS, hasta 14 SATA y sin molestos condensadores (a excepción del cable ATX).
- Sonoridad ajustada
- 10 años de garantía.
- PVP bastante competitivo.
Inconvenientes
- Poca implantación en el mercado español (por ahora) y pocas diferencias en la práctica con las fuentes Focus+ anteriores.
- Nos hubiese gustado que el modo semi-pasivo fuese digital y tuviese un control más inteligente.
El equipo de Profesional Review le da la medalla de oro y producto recomendado.












