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Disipador para SSD M.2 NVME – ¿Merece la pena?

Los SSD M.2 NVME se han convertido en el factor de forma preferido para los usuarios exigentes en la actualidad, esto se debe a que ofrecen unas velocidades muy elevadas, junto a un tamaño muy compacto.

Tanto las placas base de Intel como las de AMD tienen actualmente soporte para el factor de forma M.2, y todos los fabricantes quieren sumarse a la moda de los SSD M.2. ¿Merece la pena usar un disipador de calor en un SSD M.2?

Disipadores para SSD M.2 ¿Son realmente necesarios?

Un problema que se plantea con los SSD M.2, es que el no incluir una carcasa de metal como sus homólogos SATA, el calor en sí parece haber sido un problema más importante que nunca con el factor de forma M.2. Para aliviar esto, muchos fabricantes de placas base han comenzado a integrar disipadores de calor en al menos una ranura M.2. Los fabricantes prometen que estos disipadores ayudan a rebajar la temperatura de funcionamiento del SSD, lo que permite ofrecer un rendimiento más consistente y estable, al menos sobre el papel.

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¿Merece la pena usar un disipador de calor en un SSD M.2?

Tweaktown se ha puesto manos a la obra para comprobar si realmente son necesarios los disipadores de calor en los SSD en formato M.2. Para ello han usado los modelos Samsung 960 EVO 250GB, MyDigitalSSD BPX 240GB y Plextor M8pe 256GB junto a disipadores de calor de EKWB y Aqua Computer. La solución de EKWB viene en negro, rojo, azul y níquelada por un precio aproximado de 18 euros, mientras que la unidad de Aqua Computer se ofrece en negro por 18,5 euros. En la caja con la solución EKWB, tenemos una cantidad generosa de almohadilla térmica y dos clips negros para asegurar el disipador de calor a la unidad. La solución AquaComputer también incluye dos almohadillas térmicas, una delgada y otra gruesa, dos clips e instrucciones. Como podemos ver, no son excesivamente caros estos disipadores, pero al fin y al cabo es un desembolso adicional si nuestra placa base no dispone de disipadores en sus ranuras M.2.

Analizando las temperaturas bajo carga extrema

Las pruebas se han llevado a cabo con AIDA64 con el registro del sensor habilitado para rastrear las temperaturas de la unidad en intervalos de 5 segundos. Para aumentar el calor, se ha usado IOMeter con una carga de trabajo de escritura secuencial de 256 K durante un período de 10 minutos.

Última actualización el 2020-05-14

El primer modelo bajo prueba fue el Samsung 960 EVO, la unidad se calienta muy rápido bajo carga, alcanzando una temperatura máxima de 46ºC. Añadiendo el disipador de calor de AquaComputer, la unidad alarga su curva de calor alcanzando un máximo de 40 °C mientras usa la solución EKWB, vemos un pico de 38 °C. El siguiente fue el MyDigitalSSD BPX. Esta unidad tiene su sensor de temperatura justo en el controlador, por lo que las lecturas son un poco más altas. En su forma desnuda, vemos un pico de 75 ºC. Agregando en el disipador de calor AquaComputer, las temperaturas bajan un poco a 58 ºC y el EKWB lo hace ligeramente mejor hasta 56 ºC.

El Plextor M8pe se calentó rápidamente hasta una meseta de 68 ºC. La adición del disipador de calor de AquaComputer rebajo su calentamiento hasta 62 ºC, y la solución EKWB llegó a 60 ºC. Por último, se ha probado un módulo Optane de 32GB. Esta unidad aumentó hasta 56 ºC en su punto máximo y agregando en el disipador de calor, vemos que ambos funcionan exactamente iguales hasta quedar en 46 ºC.

Sin disipador ºC
AquaComputer ºC
EKWB ºC
Samsung 960 EVO 250 GB464038
MyDigitalSSD BPX 240 GB755856
Plextor M8pe 256 GB686260
Intel Optane 32 GB564646

Palabras finales y conclusión acerca de si merece la pena usar disipadores de calor en SSD M.2

En conclusión, vemos que los disipadores de calor funcionan con los SSD M.2 y ayudan a alargar la curva de temperatura cuando las unidades se colocan bajo grandes cargas de trabajo de escritura. Con estas pruebas es importante tener en cuenta que ninguna de estas unidades bajó el rendimiento, ni siquiera a temperaturas máximas sin disipadores de calor. Por tanto, los disipadores de calor en los SSD M.2 son una opción interesante, pero no parecen ser necesarios, al menos en estos casos probados.

Estos disipadores de calor pueden ser de los más interesantes si vienen incluidos en la placa base o en el propio SSD, pero adquirirlos por separado no parece merecer la pena, aunque habría que ver cada usuario en concreto, ya que si vives en una zona muy calurosa es posible que en verano las temperaturas si que puedan llegar a ser excesivas.

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¿Qué piensas al respecto? ¿Crees que merece la pena gastar un dinero extra en un disipador de calor para tu unidad M.2? Queremos conocer tu opinión.

Fuente
tweaktown

Juan Gomar

Soy un apasionado de la tecnología en general pero principalmente de la informática y los videojuegos.
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