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Microsoft promete más control sobre las novedades de Windows 11 para reducir la frustración con los despliegues graduales

La compañía quiere dar más visibilidad y margen de decisión en Windows 11 tras meses de retrasos con funciones ya anunciadas

Microsoft ha reconocido uno de los problemas más denunciados por los usuarios de Windows 11. Nos referimos a la lenta llegada de funciones y correcciones que, aunque ya han sido anunciadas, pueden tardar meses en aparecer en algunos equipos. La compañía asegura ahora que trabaja en ofrecer más control sobre esos despliegues graduales, un cambio con el que busca reducir la incertidumbre que genera su sistema de activación escalonada.

El mecanismo en cuestión es el llamado Controlled Feature Rollout o CFR, una fórmula que Microsoft utiliza para habilitar novedades poco a poco y empezar por los dispositivos que considera más compatibles. La idea es evitar problemas masivos y comprobar que una función es estable antes de expandirla al resto del parque de equipos. Sobre el papel, el enfoque tiene lógica, pero en la práctica ha generado bastante frustración a los usuarios.

Uno de los mayores reproches es que instalar una actualización no garantiza recibir de inmediato las novedades asociadas a ella, algo que no sucede con Android o macOS, por ejemplo. Eso ha ocurrido con cambios como el nuevo menú Inicio o los iconos de batería con color, funciones que en algunos casos tardaron varios meses en aparecer y que todavía no están disponibles para todos los usuarios. El mismo patrón también afecta a ciertos arreglos de errores, lo que complica saber cuándo un PC recibirá una corrección concreta.

Microsoft quiere que el usuario decida mejor qué funciones quiere tener antes en Windows 11

Marcus Ash, responsable de diseño e investigación en Windows y Devices, ha adelantado que Microsoft ya trabaja para hacer que este sistema resulte menos molesto. Según ha explicado, el objetivo es que los usuarios tengan más control a la hora de decidir qué novedades quieren recibir, una pista que apunta a una gestión más visible o más flexible de los despliegues progresivos dentro de Windows 11.

La compañía también ha movido a Aria, una de las figuras más vinculadas al control de actualizaciones y políticas en entornos administrados, al trabajo sobre el lado de consumo. Ese detalle sugiere que parte de la experiencia de gestión que hoy existe en ediciones empresariales podría acabar influyendo en la versión para usuarios personales del sistema.

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Como hemos ido publicando repetidamente, Microsoft está dispuesta a mejorar la percepción de calidad de Windows 11. Esto pasa por ejecutar una operación a gran escala. En esa hoja de ruta también aparecen una experiencia inicial menos intrusiva, menos anuncios dentro del sistema, un explorador de archivos más rápido y un mayor uso de interfaz nativa frente a componentes basados en WebView. Falta ver cómo se traducirá todo eso en funciones concretas, pero Microsoft ya admite que el actual modelo de despliegue de novedades necesita cambios.

Fuente
Microsoft

Edgar Otero

Técnico de sistemas informáticos. Experto en tocar botones, instalar aplicaciones y reconfigurar mi vida digital cada cierto tiempo. Explico experimentos y otros trucos utilizando solamente un teclado.
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