NVIDIA ha reconocido oficialmente un problema que ha mantenido en vilo a la comunidad de jugadores en los últimos días. La compañía ha confirmado que las actualizaciones más recientes de Windows 11 están provocando un rendimiento inferior al esperado en ciertos videojuegos. Para mitigar este fallo, el fabricante de tarjetas gráficas ha desplegado de urgencia el controlador GeForce Hotfix 581.94, diseñado específicamente para corregir los conflictos generados por el sistema operativo.
El problema se ha localizado concretamente tras la instalación de la actualización de octubre de 2025 (KB5066835) para Windows 11. Según las notas del parche, los usuarios pueden experimentar una tasa de cuadros por segundo (FPS) más baja o una sensación de lentitud general al ejecutar títulos que anteriormente funcionaban con fluidez. Este parche se basa en el controlador Game Ready 581.80, pero incluye las correcciones necesarias para estabilizar el sistema.
Cómo comprobar si tu versión de Windows está afectada
Aunque NVIDIA no ha proporcionado una lista de juegos afectados, sí sabemos qué versiones del sistema operativo son las causantes del conflicto.
Es sencillo verificar si nuestro equipo está ejecutando una de las compilaciones problemáticas:
- Dirígete a Configuración > Sistema > Información.
- Busca el apartado «Especificaciones de Windows».
- Si tu número de compilación es 26200.6899 (versión 25H2) o superior, estás afectado.
- Si tu número es 26100.6899 (versión 24H2) o superior, también estás afectado.
Aunque por el momento solo NVIDIA ha emitido un comunicado oficial y una solución al respecto, análisis independientes sugieren que el problema podría no ser exclusivo de las gráficas GeForce. Es posible que equipos con hardware de Intel o AMD también experimenten cierta lentitud, aunque estos fabricantes aún no han confirmado incidencias ni publicado parches similares.
Es importante recordar que un controlador «Hotfix» es una solución provisional. A diferencia de los controladores WHQL certificados que pasan por un proceso de control de calidad exhaustivo, estos parches son versiones beta lanzadas rápidamente para solucionar errores críticos puntuales. NVIDIA recomienda su instalación únicamente si estás experimentando estos problemas de rendimiento. De lo contrario, lo más prudente es esperar a la próxima versión oficial del controlador Game Ready.

