Perder de vista el cursor del ratón en monitores grandes no es algo tan extraño. Esto es algo que macOS ataja de forma sencilla: solo hay que agitar el cursor para que se vuelva gigante. Ahora bien, desde hace casi treinta años, Windows también ha contado con una función de accesibilidad que dibuja círculos concéntricos alrededor del puntero al pulsar la tecla Control.
Esa herramienta, prácticamente inalterada desde los tiempos de Windows 95, acaba de recibir su primer lavado de cara oficial.
Todo lo nuevo que llega con esta actualización de Windows 11
La utilidad se encuentra en el apartado Accesibilidad, dentro de los ajustes de puntero y entrada táctil. A diferencia de la versión antigua, que únicamente permitía encender o apagar la función, la nueva pantalla de configuración ahora cuenta con controles adicionales.
El usuario puede elegir ahora el método de activación exacto. Este puede ser un toque simple sobre la tecla Control, pero también la clásica doble pulsación. Además, Microsoft ha añadido una casilla para hacer el indicador persistente. Si se activa esta opción, el foco visual no desaparece tras un segundo, sino que permanece fijo señalando el cursor hasta que se hace clic con el ratón o se pulsa la tecla Esc.
Es verdad que herramientas externas (sin ir más lejos, la propia de Microsoft, PowerToys) ofrecen mayor personalización de colores y tamaños de radio. Ahora bien, la integración nativa busca resolver la localización básica sin tener que instalar nada más.
Hay que recordar que esta actualización se suma a la renovación de otros apartados históricos del sistema, como la ventana de Propiedades, el menú de Reproducción automática o el cuadro de diálogo Ejecutar.