Microsoft ha reconocido que la reciente caída de Xbox impidió jugar incluso con copias físicas, algo que contradice el propio diseño del sistema. Scott Van Vliet, responsable de tecnología de Xbox, explicó a The Verge que las comprobaciones de licencia de los discos no deberían impedir el acceso a los juegos, ni durante una caída del servicio ni sin conexión a internet.
El fallo comenzó la noche del 26 de julio y se prolongó cerca de 16 horas, hasta que Microsoft restableció el servicio el 27 de julio. Durante ese tiempo, los usuarios no podían iniciar sesión, consultar su biblioteca de juegos ni lanzar títulos en Xbox 360, Xbox One y Xbox Series X|S. La compañía atribuyó el origen del problema a un servicio externo de licencias del que depende toda la plataforma.
¿Por qué fallaron también los discos?
Los discos de Xbox One y Series no funcionan como un medio de arranque tradicional. Contienen paquetes cifrados con la licencia del juego adjunta, según la propia documentación de Microsoft. Esa licencia se verifica mediante lo que la compañía llama «entitlements», un permiso digital que confirma qué contenido puede usar cada usuario.
Según Van Vliet, algunas consolas no pudieron usar correctamente esos permisos ya guardados durante la caída. El problema es que el modo sin conexión también depende de esos mismos permisos guardados para funcionar. Microsoft prepara una actualización para evitar que esto se repita en el futuro.
El fallo original lo detectó un sistema de monitorización automática durante la noche, lo que llevó a los ingenieros a declarar un incidente mayor y redirigir el tráfico hacia sistemas que sí funcionaban mientras investigaban la causa. Varios socios de distribución y tiendas de Microsoft dependen de esos mismos sistemas, lo que explica por qué algunos juegos siguieron funcionando mientras otros no.
Un problema que llega en mal momento para los discos físicos
La documentación para desarrolladores de Xbox distingue entre perder por completo la conexión a internet y perder solo algunos servicios concretos. El primer caso está bien resuelto, ya que la consola lee el juego y lo lanza igualmente si no necesita conexión. El segundo caso, en cambio, solo está documentado como algo que cada estudio debe gestionar por su cuenta, sin explicar bien qué hacer si eso ocurre.
Xbox ya sufrió otra caída de servicios la semana pasada, coincidiendo con el lanzamiento anticipado de Halo: Campaign Evolved. PlayStation Network también sufrió una caída de varias horas el 24 de julio. El momento resulta especialmente delicado porque Sony ya ha anunciado el fin de la producción de discos físicos para PlayStation a partir de 2028, una decisión que ha generado una petición en Change.org con más de 348.000 firmas.
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Microsoft, por su parte, está probando un sistema de conversión de disco a digital que vincula un permiso digital a cada copia física concreta. Varios informes apuntan además a que su próxima consola podría prescindir de lector de discos, aunque la compañía no lo ha confirmado.