Las alarmas han saltado dentro de NVIDIA tras los últimos resultados financieros de la compañía. La escasez de memoria DRAM está empezando a pasar factura de forma directa a los ingresos de la división gaming de los de Santa Clara, y ejemplifica lo que acabará ocurriendo más pronto que tarde.
La crisis de memoria DRAM golpea la producción de GPUs de NVIDIA
NVIDIA ha presentado sus resultados correspondientes al cuarto trimestre de su año fiscal 2026 y, aunque las cifras generales siguen siendo altísimas, hay un dato que preocupa especialmente a los analistas. La compañía ha registrado una caída del 13% en sus ingresos trimestrales (QoQ) dentro del segmento de videojuegos. Si bien la firma ha logrado ingresar 3.700 millones de dólares en este periodo (lo que supone un incremento del 47% respecto al año anterior gracias al éxito de la arquitectura Blackwell), el descenso comparativo con el trimestre anterior es evidente.
Oficialmente, NVIDIA atribuye este retroceso a una «moderación natural del inventario» tras la fuerte demanda de la campaña navideña. No obstante, la realidad que percibe el mercado apunta hacia una dirección mucho más compleja: la crisis global de suministro de memoria DRAM. Conseguir los módulos necesarios para fabricar tarjetas gráficas de consumo se ha convertido en una tarea titánica, ya que la gran mayoría de la producción mundial se está destinando actualmente a la construcción de infraestructuras para inteligencia artificial.
Los ingresos del juego en el cuarto trimestre fueron de 3.700 millones de dólares, un aumento del 47% respecto al año anterior, impulsados por una fuerte demanda de Blackwell, y un 13% menos que el trimestre anterior, ya que el inventario de canales se moderó de forma natural tras una temporada de fuerte demanda navideña.
– NVIDIA
Aclarado esto, el panorama a corto plazo no es precisamente optimista para el consumidor. Durante la llamada con los inversores, la directora financiera de NVIDIA, Colette Kress, fue bastante clara sobre lo que nos espera en los meses venideros. Según Kress, asegurar el suministro suficiente de memoria es ahora mismo un reto mayúsculo y la situación seguirá siendo «muy ajustada» durante los próximos trimestres. Esta falta de componentes implica que la escasez de tarjetas gráficas en las tiendas podría volverse mucho más agresiva a lo largo de este año.
Sin ir más lejos, esta crisis ya está provocando efectos secundarios visibles en la industria. Tanto NVIDIA como AMD se han visto obligadas a retrasar los lanzamientos de su próxima generación de GPUs varios meses. Además, los precios en el mercado minorista han experimentado subidas significativas en las últimas semanas, dejando a los modelos de gama media con un stock extremadamente limitado.
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NVIDIA no ha querido dar una fecha precisa sobre cuándo se normalizará el mercado, limitándose a señalar que el horizonte de recuperación se mide ahora en términos interanuales (YoY). Con cada nueva generación de hardware, la cantidad de memoria necesaria por dispositivo aumenta, pero la capacidad de producción global simplemente no puede seguir el ritmo de la demanda.