En el marco del CES 2026, el fabricante de accesorios Belkin ha desvelado una solución pensada para acabar con uno de los problemas más comunes en salas de reuniones y habitaciones de hotel: la conexión de dispositivos a pantallas externas. Su nuevo producto, bautizado como ConnectAir Wireless HDMI Display Adapter, permite transmitir señal de vídeo y audio sin necesidad de cables físicos ni de conectarse a una red Wi-Fi existente.

El sistema consta de dos piezas fundamentales: un transmisor USB-C, que se conecta al ordenador portátil, tableta o teléfono móvil, y un receptor HDMI que se enchufa al televisor o proyector. Según la información proporcionada por la marca, el dispositivo funciona de manera autónoma utilizando una frecuencia de 5 GHz, lo que evita la instalación de controladores o el uso de aplicaciones específicas, facilitando una experiencia de uso inmediata.
Alcance y especificaciones técnicas del accesorio de Belkin

Uno de los puntos fuertes de este adaptador es su alcance. Belkin asegura que la señal puede viajar hasta unos 40 metros de distancia. Aunque esta conexión es capaz de atravesar paredes, el fabricante advierte que el rango y la estabilidad pueden verse afectados por el grosor y material de los obstáculos. En cuanto a la calidad de imagen, el dispositivo soporta una resolución de 1080p a 60 Hz, suficiente para la mayoría de presentaciones y consumo de contenido multimedia estándar.
Para entornos profesionales donde varios usuarios necesitan compartir pantalla, el sistema admite la vinculación de hasta ocho transmisores a un único receptor, permitiendo alternar entre diferentes fuentes sin tener que manipular el cableado detrás de la pantalla. Es importante notar que, mientras el transmisor se alimenta del puerto del dispositivo, el receptor HDMI requiere una fuente de energía externa a través de un puerto USB-A.
El ConnectAir estará disponible en mercados seleccionados a partir del primer trimestre de 2026, con un precio de lanzamiento de 149,99 dólares. Una alternativa que, si bien resulta más costosa que un cable tradicional, ofrece una versatilidad superior a protocolos como AirPlay o Google Cast al no depender de la compatibilidad del software.
