Las condiciones para entrar en Estados Unidos como turista podrían endurecerse drásticamente en un futuro próximo. Según una nueva propuesta presentada por el Departamento de Seguridad Nacional y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, los viajeros que utilicen el Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA) tendrían que facilitar un historial de sus perfiles en redes sociales de los últimos cinco años. Esta medida afectaría a los ciudadanos de los aproximadamente 40 países que actualmente se benefician del programa de exención de visado, como España, Reino Unido o Japón.

El documento, publicado en el Registro Federal, detalla que el objetivo es recopilar información sobre la presencia online del solicitante para reforzar la seguridad nacional. Además de las redes sociales, la propuesta contempla la recolección de otros datos sensibles, como los números de teléfono utilizados en el último lustro, las direcciones de correo electrónico de los últimos diez años e información adicional sobre los familiares del viajero. Esta iniciativa se alinea con la política de fronteras más estrictas impulsada por la administración del presidente Donald Trump tras su regreso a la Casa Blanca.
Estados Unidos confronta la seguridad nacional con la privacidad del viajero
La justificación oficial cita la necesidad de «proteger a los Estados Unidos de terroristas extranjeros», aunque la medida ha despertado la preocupación de organizaciones de derechos digitales y analistas del sector turístico. Expertos en leyes de inmigración advierten que, de aprobarse, el proceso de aprobación del ESTA podría sufrir retrasos significativos debido al volumen de datos a verificar. A pesar de que se espera una gran afluencia de visitantes para el Mundial de Fútbol de 2026 y los Juegos Olímpicos de 2028, el presidente ha restado importancia al posible impacto negativo en el turismo, priorizando la seguridad fronteriza.
Por el momento, las autoridades han aclarado que se trata de una propuesta y no de una regla final. El proyecto se ha abierto a un periodo de consulta pública de 60 días para recibir comentarios. No obstante, este tipo de escrutinio digital ya cuenta con precedentes en el país, donde se aplican revisiones similares a los solicitantes de visados de estudiante o de trabajo, quienes deben hacer públicos sus perfiles sociales para la inspección.