El nuevo dispositivo portátil de ASUS, el ROG Xbox Ally X, ha llamado la atención no solo por su rendimiento y diseño muy cuidado, sino también por su inesperada facilidad para la reparación.
ASUS ROG Xbox Ally X sorprende con su alta reparabilidad
Según los análisis recientes, este modelo destaca por ser uno de los portátiles más accesibles para mantenimiento dentro de su categoría.
Uno de los factores más importantes es el uso de tornillos homogéneos en toda su estructura, lo que evita la necesidad de cambiar herramientas durante el desmontaje. Además, la mayoría de sus componentes no están pegados con adhesivos fuertes, permitiendo retirar piezas como la batería o los módulos del joystick sin dificultad. Esto representa un cambio notable frente a otros dispositivos portátiles donde el acceso interno suele ser mucho más complejo.
Otro punto a favor del Ally X es la inclusión de una unidad SSD estándar en formato M.2 2280. Esto ofrece al usuario la libertad de ampliar el almacenamiento con facilidad, pudiendo instalar unidades de mayor capacidad en un formato de SSD M.2 de uso muy extendido en el segmento de PC. Sin embargo, el proceso de reinstalación del sistema operativo mediante la función de recuperación en la nube de ASUS puede resultar algo lento, por lo que conviene tenerlo en cuenta.
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En las pruebas de reparabilidad, el ROG Ally X obtuvo una puntuación destacada de 7 sobre 10, reflejando un diseño orientado a la durabilidad y a la posibilidad de mantener el dispositivo en buen estado por más tiempo. Los joysticks, la batería y los altavoces pueden reemplazarse sin complicaciones, lo que mejora la vida útil del dispositivo.
Como detalle final, se advierte que los joysticks podrían presentar el clásico problema de “drift” con el uso, aunque la buena noticia es que estas piezas son reemplazables e incluso podrían aparecer versiones con joysticks de efecto Hall en el futuro. Os mantendremos informados.
