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Cómo elegir el NAS correcto

Si te decides por comprar un NAS de bajo precio y con características básicas, es posible que te sientas frustrado porque no llega a satisfacer tus necesidades. Del mismo modo, también podrías gastar más presupuesto en este equipo, aunque te sentirías de la misma manera al ver que muchas funciones no las necesitas ni les darás uso.

Tomarte el tiempo suficiente para analizar qué tipo de NAS necesitas, claramente hará que ahorres dinero y consigas el modelo que se ajusta a lo que buscas, tanto para tus tareas personales como para tu entorno laboral.

Asimismo, refiriéndonos más al concepto técnico, la descripción “almacenamiento conectado a la red” podría resultar confuso, debido a que el tema de redes es algo que no todo el mundo domina.

Aunque en este caso, un dispositivo de almacenamiento NAS puede ser conectado en cualquier red doméstica en cuestión de pocos minutos, sin necesidad de tener grandes conocimientos técnicos para la instalación.

¿Qué es un NAS?

Cómo elegir el NAS correcto

Es un dispositivo que no se conecta a un ordenador, sino a una red doméstica, de trabajo o universitaria, por ejemplo. Un NAS es parecido a un servidor, que viene sin discos duros y cuya función es servir archivos a todos los dispositivos conectados a la red, haciendo que este sea el punto donde se almacenan todos los archivos que se usarán en dicha red.

Los modelos de baja gama y más económicos incluyen la opción de poder instalar solo un disco duro. A su vez, los mejores NAS, y que son más caros, permiten instalar varios discos duros.

Si ya tienes decidido que necesitas un NAS, debes tener en consideración tres puntos sumamente importantes: el NAS debe ser de un fabricante de calidad, sus funciones deben servir para lo que necesitas, y elegir correctamente los discos duros a instalar.

En pocas palabras y haciéndonos una idea más gráfica, un NAS está conformado por unos cuantos discos duros instalados cuidadosamente en una caja y que tienen conexión directa con el router. Los otros componentes que encontramos dentro de un NAS son una placa base básica, un procesador, memoria y una fuente de alimentación. Es un hardware sencillo, aunque suele ser tratado como un dispositivo tecnológico difícil de comprender y orientado a usuarios avanzados.

Ventajas de tener un NAS

La ventaja más destacada que tiene el uso de un NAS es la posibilidad de que cualquier persona tenga acceso al disco duro de esta unidad, solo siendo necesario que esté conectado con un dispositivo al router de la red, de manera cableada o inalámbrica.

Esto supone que el NAS tendrá una función de repositorio central local, en el que se almacenarán archivos que estarán constantemente disponibles para ser usados y compartidos dentro de esta red.

Sin embargo, este intercambio no solo puede estar limitado a una red, sino que con el uso de routers cada vez más avanzados, es posible que usuarios de otras redes accedan a los archivos del NAS, lo que se hace a través de una nube personal.

Con el fin de comprender los distintos niveles de equipos NAS disponibles en el mercado, vamos a resumir y agrupar los tres grupos existentes para particulares y empresas: básico, general y avanzado. Vamos a hacer una breve descripción de cada uno para luego analizar más a fondo sus características técnicas.

Dispositivos NAS básicos

Estas unidades de almacenamiento básicas llevan a cabo una función estándar, con especificaciones limitadas y baja potencia. Estos dispositivos se orientan principalmente a compartir archivos en una pequeña red a la que se conectan pocos usuarios.

Al tener especificaciones básicas, el precio es también económico, al mismo tiempo que se pueden comprar sin disco, lo que hace que sean aún más asequibles.

A pesar de sus modestas especificaciones y una potencia moderada, eso no significa que no tengan una buena capacidad, teniendo en cuenta que hay discos de varios terabytes disponibles en el mercado.

Cómo elegir el NAS correcto

De forma general, hasta los equipos NAS más limitados tienen compatibilidad con los discos duros de varios terabytes, aunque se recomienda que verifiques si realmente son compatibles desde la web del propio fabricante, para no hacer una compra incorrecta.

Este tipo de NAS lleva a cabo un trabajo efectivo cuando se trata de almacenar y compartir datos en la red, a pesar de que se fabrica con especificaciones limitadas, entre las que se puede mencionar la velocidad de transferencia de datos. El resto de las características y conectividad son también inferiores que las de un NAS avanzado, aunque son útiles para determinados usuarios.

Dispositivos NAS generales

En esta gama intermedia se pueden encontrar NAS fabricados con dos y cuatro bahías, y una calidad en cuanto a rendimiento y prestaciones que puede satisfacer las necesidades de la mayoría de los usuarios.

Las características de estas unidades incluyen procesadores ARM o Intel de alta gama y módulos de RAM suficientes para diversas tareas, la que se puede actualizar posteriormente. Además, pueden hacer streaming de grandes archivos multimedia, los que se pueden convertir a formatos compatibles con los dispositivos donde se están reproduciendo.

Cómo elegir el NAS correcto

Del mismo modo, la conectividad que ofrecen es superior y orientada a las empresas. Estos dispositivos incluyen conexiones eSATA, USB 3.0 y hasta HDMI en algunos modelos, con lo que se puede usar el NAS directamente conectado a un proyector o televisor para reproducir contenido multimedia.

Algunos modelos un poco más avanzados, en este mismo rango, pueden venir con varios puertos Gigabit Ethernet, ideales para transferencias de datos a mayores velocidades, y hasta la posibilidad de hacer copias de seguridad para que la red continúe su funcionamiento aún cuando se produzca algún fallo en un puerto.

Dispositivos NAS avanzados

En cuanto al más alto rango de modelos NAS, estos están dirigidos especialmente a todos aquellos entornos empresariales con una carga importante de datos y tareas a desarrollar. Además de ofrecer mayor cantidad de bahías, el factor forma de estos dispositivos puede ser escritorio o rack.

Cómo elegir el NAS correcto

Estos NAS avanzados cubren todas las características que los dos rangos anteriores, pero con una potencia mucho mayor, con la que se pueden soportar más usuarios conectados al NAS, virtualización de almacenamiento y la ejecución simultánea de varios escritorios.

En cuanto a la conectividad, es común que incluyan cuatro puertos Gigabit Ethernet y 10 GbE compatibles con conexiones de red de alta velocidad. Claro que el presupuesto necesario que tendrá que usar una empresa será mayor para estos modelos.

Factores a tener en cuenta para elegir un NAS

Es normal que al ver la gran diversidad de modelos de NAS con características muy distintas, elegir el adecuado sea más difícil de lo que se pensaba. Esto viene dado también por el hecho de los constantes lanzamientos que hacen los fabricantes, ofreciendo especificaciones distintas para diferentes usuarios, lo que hace que no se comprenda cuál es el correcto para cada caso.

Sin embargo, y para hacerte la tarea de comprar el correcto un poco más sencilla, deberías centrarte solo en cuatro factores a analizar:

  • Factor de forma
  • Especificaciones internas
  • Conectividad externa
  • Número de bahías

Factor de forma

Hay diferentes formas con las que se fabrican los NAS. El más común es el NAS que tiene forma de cubo, que entra en el grupo de NAS para escritorios, con un tamaño bastante reducido, dependiendo siempre de la cantidad de bahías que incluya.

Otros modelos vienen en forma de rack. Estos modelos, en general, están pensados para las empresas y suelen ser más costosos que los de escritorio. Esta forma es ideal para las empresas, que suelen dedicar, en muchos casos, pequeñas habitaciones para montar diferentes dispositivos cableados como servidores y NAS, manteniendo todo ordenado en un solo lugar.

Cómo elegir el NAS correcto

Teniendo en cuenta una perspectiva orientada a las especificaciones, no se encuentran grandes diferencias entre las formas para escritorio y los racks. Básicamente, lo que cambia en ambos factores de forma es el chasis. No mucho más.

Por su parte, fabricantes de NAS como QNAP siguen desarrollando con frecuencia nuevos factores de forma, como NAS muy delgados que se posicionan horizontalmente, y que son ideales para guardar en estantes o armarios junto con el equipo de música o televisor.

Especificaciones internas

El funcionamiento de un dispositivo NAS se basa en un procesador  y memoria RAM. Si bien el procesador no era tan importante tratándose de una unidad de almacenamiento, hoy en día tiene más protagonismo con el lanzamiento de NAS de mayor capacidad.

En la mayoría de los modelos, el procesador del NAS vendrá integrado en la placa base y no tendrá posibilidad de ser actualizado, por lo que antes de comprar una unidad, es necesario analizar bien este punto.

Cómo elegir el NAS correcto

Del mismo modo que sucede con los procesadores para PC, un procecesador para NAS se categoriza en cuanto a cantidad de núcleos y velocidad de reloj. Para medir las velocidades de reloj en un NAS se usan gigahertz o megahertz, en modelos más básicos.

Cuanto mayores sean estas especificaciones, más rendimiento obtendrás de un NAS, con mayor velocidad, más carga de trabajo y capacidad de respuesta. Aunque hay que tener en cuenta que cuanto más potente sea el procesador, mayor será también el consumo de energía.

Para tareas básicas como gestión de archivos, un NAS de baja gama con sistema ARM y hasta 512 MB de RAM podrían ser suficientes. Aunque será necesario un NAS de especificaciones más importantes si se requiere la ejecución de aplicaciones o la virtualización de escritorio, por ejemplo.

Conectividad externa

Los dispositivos NAS de última generación se fabrican con adaptadores Gigabit Ethernet de hasta 1000 Mbps. Los modelos más costosos, incluyen además puertos de red adicionales que sirven para beneficiarse con el Link Aggregation.

Además de los puertos Gigabit Ethernet, también se pueden encontrar puertos USB 3.0 y USB 2.0, los que se pueden ubicar en la parte frontal o posterior del equipo NAS. Estos puertos tendrán como finalidad la transferencia de datos entre el NAS y otros dispositivos como cámaras digitales, discos duros externos y smartphones.

Otros modelos también pueden incluir conectividad HDMI, con la que se puede conectar el NAS a un televisor, proyector o monitor. Con esto se puede reproducir contenido multimedia directamente desde el almacenamiento local, sin necesidad de saturar la red al hacer streaming.

Número de bahías

Si bien contar con muchas bahías disponibles en un NAS es más costoso, también se obtienen mayores beneficios en cuanto a capacidades de almacenamiento. Y junto a la mayor cantidad de bahías aparece la matriz RAID, un sistema que permite el uso de múltiples discos que interactúan entre sí.

Cómo elegir el NAS correcto

Una matriz RAID se encarga de ofrecer redundancia, con lo que los datos de un disco duro se van copiando en tiempo real a otro disco duro. El beneficio de esto es que si se produce algún fallo en un disco duro, ya tienes una copia de los datos en el disco redudante.

En resumen, la matriz RAID permite que múltiples discos puedan ser usados dentro del NAS como una sola masa de espacio de almacenamiento, mientras que aumenta la seguridad de los datos, al existir siempre una copia en los discos redundantes.

Elige el disco correcto para tu NAS

Lo primero que es necesario saber es que no todos los discos duros servirán para ser usados en un NAS. Los discos que encontramos en un PC convencional están diseñados para ser usados durante varias horas al día, pero con un descanso también. Estos discos son para los usuarios que usan el PC durante 6 a 10 horas y luego lo apagan.

Sin embargo, hay otro segmento de usuarios que necesita usar un PC o un NAS durante todo el día, para enviar y recibir archivos, para tareas de edición o para ejecutar aplicaciones continuamente. Este es el segmento en el que encontramos a fotógrafos y arquitectos, que en caso de que utilicen discos duros estándar, en algún momento verán que no reciben el rendimiento adecuado o hasta se encontrarán con fallos del disco.

Cómo elegir el NAS correcto

En estos casos, para un NAS se necesita un disco duro que esté preparado para funcionar las 24 horas del día, durante todo el año.

Los fabricantes de hardware tienen gamas muy interesantes de discos para NAS que requieren trabajos intensos, entre los que se destacan Western Digital, Toshiba y Seagate, que fabrican discos que generan poco calor y casi nula vibración dentro de la caja del NAS.

En definitiva, para un NAS se recomienda evitar el uso de discos estándar como los que se usan en un PC, y elegir en su lugar discos fabricados especialmente para una unidad NAS.

Sistemas operativos para los NAS

Teniendo en cuenta que a simple vista los dispositivos NAS están compuestos por cajas y discos duros con las mismas características, un punto en el que se diferencian los diferentes modelos es en el sistema operativo.

Un NAS ya viene con su sistema operativo provisto por el fabricante, al que se tiene acceso por medio de un navegador web, desde donde se hace toda la configuración. La mayor parte de estos sistemas están basados en Linux, y optimizados por cada fabricante.

Las aplicaciones que se pueden usar para cada uno de estos sistemas operativos dependerá del desarrollador de las mismas, teniendo en cuenta que los NAS pueden estar orientados a distintas actividades, como streaming multimedia o servidor.

Es por todo esto que además de analizar las especificaciones técnicas, también hay que prestar atención al sistema operativo y los complementos a los que podremos acceder.

Verifica la cantidad de puertos USB

Los modelos actuales incluyen dos o más puertos USB, con los que se pueden conectar otros dispositivos como discos duros externos o impresoras, los cuales podrán ser usados por todos los usuarios que estén conectados al NAS.

Algunos modelos también vienen con “copy”, que es un botón ubicado en la parte delantera del NAS, y cuya función consiste en hacer una copia completa del contenido de un dispositivo externo hacia el NAS. Basta conectar un disco externo, por ejemplo, y pulsar el botón “copy” para que se copie todo su contenido a una ubicación específica del NAS.

Acceso remoto en cualquier momento

Cómo elegir el NAS correcto

Es posible acceder a un NAS de forma remota, con lo que se pueden descarar archivos y carpetas desde cualquier lado, funcionando de manera similar a los servicios de almacenamiento en la nube, como Dropbox. Las ventajas aquí son un almacenamiento mucho mayor al disponible en Drive o Dropbox, y sin necesidad de pagar una suscripción mensual.

Compatibilidad con Apple

En caso de que haya personas que usen dispositivos de Apple en la red, habrá que verificar primero que el NAS a elegir tenga compatibilidad con dicho sistema.

Fabricantes de NAS como QNAP, Synology y Netgear tienen soporte para Apple, aunque será necesario chequear bien las especificaciones para asegurarse de que se puede conectar cualquier ordenador o smartphone de Apple al NAS.

NAS vs. Almacenamiento en la nube

Si se lo mide con el almacenamiento local, encontramos varias ventajas guardando los datos en la nube: hay mayor seguridad para evitar pérdida de datos, no debes estar atento a actualizar el almacenamiento, y puedes acceder a estos datos desde cualquier dispositivo, como smartphone u ordenador.

Sin embargo, si debes gestionar una gran masa de archivos, como miles de películas, música y programas, la elección correcta sería comprar un NAS. Y hay varias razones para esto, entre las que se encuentran que para almacenar tantos datos, tendrás que pagar mensualmente un servicio en la nube.

Una segunda razón para elegir un NAS por sobre la nube es el ancho de banda. No encontrás problemas en la velocidad de transferencia de archivos hacia el NAS, aunque sí verás una ralentización cuando intentes descargar grandes cantidades de archivos desde la nube.

Con esto terminamos nuestro artículo sobre cómo elegir el NAS correcto. Recuerda que tenemos nuestra guía de mejores NAS del mercado actualizada.

Miguel Ángel Navas

Amante de la informática, los smartphones y la tecnología en general. Técnico superior en Administración de sistemas informáticos y redes, y un reviewer sin pelos en la lengua. Cualquier duda o cuestión aquí me tenéis.
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