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HTPC: Qué es, para que sirve y mejores consejos

Al momento de escoger un centro multimedia para tu salón de entretenimiento, no es suficiente con adquirir cualquier marca o basarse exclusivamente en un precio asequible o una elevada potencia. Es necesario comprender el espacio en el que se va a instalar este HTPC, para que lleve a cabo su papel de manera correcta, caso contrario, solo va a brindar una experiencia de sonido defectuosa dentro del salón, en vez de presentar un impresionante sonido al ejecutar juegos o ver películas.

La primera medida es evaluar el ambiente en el que se va a instalar el home theater. En caso de que el hogar se encuentre en plena reforma, es una buena oportunidad para esconder los cables y empotrar las cajas de sonido. De tal forma, la labor elemental al principio es chequear cuál es la posición más conveniente para instalar el HTPC y el modo más sencillo y prolijo de pasar los cables.

Para darnos una idea, en una habitación reducida de hasta 15 metros cuadrados, lo más conveniente es un home theater del tipo soundbar, que ofrezca hasta 500 W RMS de potencia. Una habitación con una superficie de entre 15 y 25 metros cuadrados va a soportar un tipo de sistema con altavoces 5.1 o 5.2, y aproximadamente entre 500 W y 1000 W RMS de potencia. En habitaciones más grandes a los 25 metros cuadrados, el sistema que se recomienda para disfrutar en plenitud del HTPC es con altavoces 7.1. o 7.2, y una potencia mayor a los 1.000 W RMS.

Qué es un HTPC

Un Home Theater Personal Computer (HTPC) es un PC dedicado que se usa conectado a un televisor o un vídeoproyector para ofrecernos toda su calidad musical reproduciendo películas, música y televisión digital.

Además, con este dispositivo tecnológico es posible ejecutar algunos juegos de PC, utilizar la unidad óptica para reproducir CDs, DVDs, Blurays; y ver vídeos de servicios de streaming como YouTube y Netflix, todo desde el confort de un sofá.

Un ordenador dedicado al cine en casa (HTPC) consiste en intentar copiar la experiencia y la atmósfera que vivimos en un cine, pero trasladada a nuestro propio hogar.

Llevamos la sala a la más profunda oscuridad, con la pantalla apagada, el vídeoproyector encendiéndose y los altavoces desplegando los primeros sonidos y diálogos. Este es el comienzo de una gran experiencia viendo una película, serie o recital de música.

Al ser un sistema de reproducción de sonido orientado a revivir las películas con una realidad de alta calidad, el HTPC viene con sonido envolvente y un volumen calibrado para que aumente el realismo de las imágenes que emite el vídeoproyector o televisor. De esta manera, recibirás todas las sensaciones y emociones de tus películas favoritas.

El concepto de cine en casa surgió durante la década de 1990 cuando se produjo la aparición del  Compact Disc Video que brindaba mejores calidades de imagen y sonido digital que el recordado y popular cassette VHS.

De manera simultánea, llegaron los primeros amplificadores para HTPC que abrieron las puertas para comenzar a disfrutar de un sonido ambiental en 5 altavoces. Este sistema se compone de un altavoz central que reproduce las voces de los personajes, dos altavoces principales que reproducen todos los sonidos y dos altavoces en la parte posterior que recrean la atmósfera de la película, tal como sucede en un cine.

Cómo está conformado un HTPC

Cuando hablamos de HTPC, nos referimos a una serie de dispositivos que convierten el salón de entretenimiento de un hogar en un cine casero, con sus respectivas sensaciones visuales y sonoras. De este modo, estos dispositivos que constituyen el HTPC se encargan de todos los efectos cinematográficos con el fin de disfrutar al máximo un medio de vídeo HD o Ultra HD.

Fuente de contenidos

Para que un HTPC nos brinde toda su calidad sonora y visual, es necesario contar con una fuente que contenga el material que veremos y escucharemos, como música o películas. En la actualidad, la gran mayoría de la gente dispone de como mínimo una fuente de contenido multimedia.

El sonido, al ser la característica principal en todo HTPC, requiere de una fuente digital con soporte HDMI con el fin de explotar al extremo las más recientes tecnologías inmersivas de sonido y una imagen de gran definición y realismo. Los amplificadores modernos permiten amplia conectividad inalámbrica, facilitando de esta manera la conexión de diferentes fuentes de audio y vídeo, como las siguientes:

  • Reproductor de CD
  • Reproductor de DVD o Blu-Ray
  • Ordenador
  • Consola de juegos
  • Decodificador satélite
  • Smartphone
  • Memoria USB para internet
  • Tableta
  • Servidor NAS
  • Unidad de disco duro externa
  • Tocadiscos de vinilo
  • Y muchos otros

Amplificador

Llamado muchas veces “amplificador A/V”, ocupa un lugar crucial en la instalación de un HTPC. Haciendo una analogía con el cuerpo humano, sería el corazón del HTPC, y cuya función es gestionar la señal de audio y vídeo de una fuente y repartirla después de haberla potenciado. Con la ayuda de los decodificadores HD, administra con destreza los formatos Dolby Surround, Dolby Pro Logic, Dolby Digital y Dolby TrueHD, entre otros.

Con diversos canales y potencia adaptada, da vida de manera fácil a los sistemas de altavoces desde los más simples (2.1) hasta los más avanzados (9.2 y más). Los amplificadores cuentan cada vez con más opciones para procesar audio y vídeo, y del mismo modo, más funciones de red. Otra característica cada vez más común en los amplificadores es que son compatibles con el 3D y con la conversión de vídeo hasta 4K (Ultra HD).

Altavoces

Hacen más efectiva la reproducción de audio de la pantalla y presentan todo el esplendor acústico de los medios HD. De esta manera, se accede a los formatos de audio más usados en la actualidad, que con la ayuda del amplificador pueden ser reproducidos por medio de un conjunto de altavoces.

Las opciones más básicas comienzan con las barras de sonido (con o sin subwoofer) y los sistemas 2.1, cuyo mayor atractivo son el espacio que ahorran al ser estrechos. La otra ventaja de las soundbars es que pueden comenzar a utilizarse inmediatamente, ya que vienen integradas con un sistema de amplificación. Por lo tanto, una vez conectada a la pantalla y la fuente, ya se puede comenzar a usar. Sin embargo, si quieres sumergirte en las sensaciones de una sala de cine, se recomienda un sistema 5.0 o 5.1.

De acuerdo al tipo de HTPC que quieras instalar, serán necesarios un kit de altavoces y un subwoofer. Generalmente, los paquetes de altavoces están conformados por 2, 5, 7, 9 y 11 altavoces.

El sistema 2.1 puede ser más apropiado para quienes no desean demasiados cables en el salón. Estos poderosos sistemas logran en ocasiones reproducir el sonido 3D (sonido surround), simplemente con los dos altavoces del frente. De todos modos, para obtener una auténtica inmersión de cine en el hogar, se aconseja un sistema 5.1.

Si además tienes pensado usar un amplificador para escuchar sonido estéreo, elige con cuidado los dos altavoces grandes que se ubican en la parte frontal. Cuando se usa el modo Home Cinema, estos altavoces son los encargados de sumergirte en la atmósfera cinematográfica, en tanto que los diálogos son transmitidos por el altavoz central.

En resumen, los altavoces periféricos se dedican a reproducir atmósferas, sensaciones y sonidos ambientales, como por ejemplo los sonidos de explosiones, coches y aviones.

El subwoofer, que se encarga solo de los graves, aporta el efecto de intensidad sonora fundamental para conseguir la adrenalina de la experiencia del cine en casa.

Pantalla o Televisor

Se puede optar entre dos tipos de pantallas que rivalizan o pueden complementarse perfectamente. En el primer grupo encontramos los televisores que usan tecnología LCD, LED, QLED u OLED. En este caso, se recomienda elegir un televisor grande para beneficiarse de una imagen magnífica.

Con un televisor de 50 pulgadas como mínimo se obtienen los mejores detalles y una alta nitidez de las imágenes UHD. Además, se puede elegir el renderizado más adecuado mediante las opciones de procesamiento de imágenes y los distintos perfiles de visualización.

El segundo tipo de pantalla que podemos elegir es una solución semejante al cine, con una pantalla de proyección y un vídeoproyector. Esta es la esencia misma de un cine, y que puede ser trasladada a un salón con pantallas que se pueden instalar de forma manual o eléctricamente y que proporcionan una superficie inigualable (con pantallas de hasta varios metros de tamaño).

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Asimismo, una pantalla de proyección puede brindar imágenes de hasta 4K/UHD. Siendo una configuración restringida a unos pocos dispositivos de alta gama, esta alta resolución proporciona una calidad impresionante en cuanto a relación de contraste y colorimetría.

Se recomienda una pantalla de proyección con un formato 16:9, tanto retráctil, manual o motorizada. Así se podrán ver películas con la mejor calidad y sin problemas en cuanto a imágenes que se cortan en los bordes.

En cuanto a la imagen, es evidente que una renderización cinematográfica va a ser inmejorable si se elige un vídeoproyector en conjunto con una pantalla de proyección. Para elegir el proyector habrá que tener en cuenta la lumininosidad y dimensiones de la sala, así como también el presupuesto.

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No necesariamente hay que elegir una u otra configuración. Si lo deseas, puedes equipar tu sala de cine con las dos opciones (televisor y pantalla de proyección), ya que una pantalla de proyección se puede enrollar para usar el televisor, mientras que el videoproyector incluye soportes bastante discretos que se pueden ocultar de forma fácil en una decoración interior.

Elección del hardware para el HTPC

Ahora vamos a ver distintos componentes de hardware que se integran en un HTPC y cuyas funciones determinan la calidad que tendrá el cine en casa y el uso que finalmente se le dará.

Esta guía brinda toda la información que necesitas para construir un nuevo y brillante HTPC que sea lo suficientemente potente para manejar eficientemente la carga de trabajo y entretenimiento, ¡todo al mismo tiempo de modo compacto y silencioso!

Montar tu propio HTPC en lugar de comprar uno preconstruido implica que vas a obtener el rendimiento y el diseño exactos que estabas buscando, con componentes de mayor calidad y menos programas informáticos preinstalados.

Procesador

Así como ocurre en la mayor parte de los ordenadores de sobremesa, la CPU también es uno de los componentes más importantes cuando se trata de montar un cine en casa.

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No obstante, es necesario considerar algunas cuestiones de suma importancia para lograr que todos los componentes funcionen bien en una caja pequeña. Entonces, podemos elegir entre tres tipos de CPUs.

CPU de gama baja

En este rango, podemos encontrar procesadores que consumen un máximo de 35 W de energía. En un HTPC montado por el usuario, esto se traduce en que el procesador no emitirá tanto calor como otros procesadores, algo que beneficiará a la refrigeración, con lo cual no se verá obligada a trabajar intensamente, lo que hará que todo se mantenga en silencio.

Sumado a esto, el bajo consumo de energía posibilita que se pueda elegir una fuente de alimentación con más libertad y variedad. Un procesador así sería un comienzo básico para el montaje de un HTPC. Pero vale aclarar que si estás buscando algo más potente para llevar a cabo múltiples tareas, este procesador podría limitarte.

Modelos recomendados actualmente (creación del artículo):

  • AMD Athlon 200GE
  • AMD Athlon 220GE
  • AMD Athlon 240GE
  • Intel Pentium G5400

CPU de gama media

En caso de que dispongas de un presupuesto mayor, tu elección debería orientarse a una CPU de 4 núcleos y 8 hilos, que a pesar de tener un precio más elevado que el procesador de nivel bajo, ofrecerá un rendimiento superior para tareas más avanzadas.

Pero aquí ya surge una inquietud: un procesador de nivel medio solo es capaz de bajar a los 46W, motivo por el cual debes tenerlo en consideración cuando llegue el momento de elegir la PSU y la refrigeración. Aclarado esto, una CPU de este tipo resulta la opción ideal dirigida a la multitarea y la reproducción 4K. Modelos recomendados:

  • AMD Ryzen 5 2200G y AMD Ryzen 5 2400G

CPU de gama alta

Por último, dejando a un lado la preocupación por la refrigeración y el consumo de energía, y por un precio aún más elevado, en este nivel se puede elegir una CPU Intel de última generación, por ejemplo. Esta es una de las CPUs indicadas en este rango si lo que más te interesa es usar tu HTPC para juegos.

Este procesador es capaz de soportar básicamente cualquier juego pesado disponible actualmente en el mercado, del mismo modo que tiene la potencia suficiente para gestionar todo el software y funcionalidad que estás buscando con tu configuración del HTPC construido por ti. El inconveniente a destacar aquí es que a causa del ruido y el consumo de energía de un procesador de este nivel, hay que poner especial atención a la refrigeración en general. Además es recomendable de acompañar de una tarjeta gráfica dedicada:

  • Intel Core i5-9600
  • Intel Core i7-9700K
  • AMD Ryzen 2600

Estos procesadores no son muy comunes para estos menesteres. Pero si te sobra el dinero y quieres darte un capricho… adelante.

Tarjeta gráfica (GPU)

La elección de una tarjeta gráfica supone pensar también en que todo el sistema HTPC esté equilibrado. Como primer punto, el uso de una GPU discreta se traduce en un mayor rendimiento gráfico para la reproducción de vídeos y juegos.

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A pesar de ello, usar una GPU provoca también algunos inconvenientes relacionados a la generación de calor dentro de la caja, el alto consumo de energía y varios ventiladores funcionando constantemente al máximo, haciendo que una estructura de este tipo no sea lo silenciosa que estabas buscando.

En la mayor parte de los casos, puede ser factible que un sistema orientado solo a reproducir vídeos no requiera una tarjeta gráfica, más aún teniendo en cuenta que muchas CPUs vienen con procesadores gráficos integrados con los que se pueden ver vídeos de alta resolución (APU o las Athlon se comportan muy bien). De todos modos, una GPU puede brindar opciones de visualización extras, particularmente si se planea usar el HTPC para ejecutar juegos.

GPU de bajo nivel

En este nivel se eligen los gráficos integrados que vienen con la CPU, debido a que es capaz de cumplir bien su función en un HTPC que está pensado para la reproducción de música y vídeo. Nuestros modelos recomendados:

  • Nvidia GT 1030
  • AMD Radeon RX 550

GPU de nivel medio

Para un HTPC que se usará para juegos de 1080p y contenido en 4K, una opción consistente es la combinación que ofrece una GPU entre el rendimiento, el bajo consumo de energía y bajos niveles de ruido. Para aumentar la experiencia os recomendamos las Nvidia GTX 1050 o GTX 1050 Ti de 2 ó 4 GB.

GPU de alto nivel

En el tercer nivel encontramos todos los sistemas HTPC en una sala de cine que necesitarán usar 1440p, por lo que la opción indicada será una tarjeta gráfica potente. Aunque vale mencionar que en este nivel, todos los cuidados en cuanto a ruido, portabilidad, tamaño y consumo de energía tendrán que ser dejados en un segundo plano. Cualquier GTX 1660 o superior ya nos vale.

Refrigeración

Como se indicó con anterioridad, una de las cuestiones vitales a considerar al armar o comprar un HTPC es la refrigeración. Generalmente, las cajas son reducidas y compactas en su interior, por lo que no hay opción para elegir sistemas de refrigeración grandes y robustos.

En caso de no estés exigiendo al extremo a la CPU, y solo le asignas tareas leves de reproducción de vídeos y navegación por internet, en ese caso podría bastar con las alternativas de refrigeración básica que AMD e Intel pueden proporcionar. Aunque cabe aclarar que no ofrecerán un funcionamiento totalmente silencioso, llegando incluso a escucharse cuando están en pleno trabajo.

También es bueno mencionar que, dependiendo del uso que estés haciendo de la CPU, una refrigeración líquida no será siempre la mejor opción, y que tal vez sea mejor la refrigeración por aire.

Esto ocurre esencialmente porque, si bien estas configuraciones ocupan menos espacio en torno al zócalo de la CPU, esta ventaja se desvanece cuando el ventilador tiene que funcionar de manera extrema para refrigerar el radiador más pequeño. De esta forma se genera más ruido en el hardware, motivo por el cual hay que plantearse si se está buscando un diseño reducido y que ocupe poco espacio o un sistema HTPC que no produzca un ruido molesto.

En resumen, una óptima refrigeración va a suponer que el sistema HTPC tenga ventiladores y disipadores de calor de mayor tamaño, en tanto que una mejor gestión del espacio habitualmente se va a traducir en más ruido del sistema refrigerante, puesto que tendrá que trabajar constantemente para lograr temperaturas bajas en el sistema. Fabricantes como Noctua, Silverstone o Cooler Master tienen muy buenos disipadores de bajo perfil o low profile.

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Placa base

El factor de forma Mini-ITX, si bien está diseñado para optimizar el tamaño, hará que se pierdan varias ranuras de memoria RAM y PCIe, para así poder ofrecer un tamaño super reducido. A pesar de esto, estas placas base serán más que suficientes incluso si tienes pensado jugar. Aunque no se recomiendan estas placas base si planeas usar el HTPC para gaming con un sistema de sonido 10.1 con tarjetas adicionales.

Las placas base Mini-ITX, gracias a que son altamente eficientes para ahorrar espacio, se transforman en la mejor opción natural para las cajas HTPC de tamaño pequeño.

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Sin embargo, lo que se gana en espacio se pierde por otro lado, ya que las placas mini-ITX tienen el inconveniente de que vienen con solo una ranura PCIe. Aunque si tu meta es usar el HTPC solo para juegos y reproducir vídeos, no tendrás ningún problema con este tipo de placa base.

No obstante, en el caso de que más adelante quieras usar el HTPC para más tareas o actualizarlo, tendrás que buscar otra solución porque suelen ser más caras que otros formatos. Para lograr esto, el camino a seguir será elegir una placa base Micro ATX, que son semejantes a las placas Mini-ITX, aunque son un poco más largas para poder colocar ranuras PCIe complementarias, con lo que se infiere que tendrás que estudiar muy bien qué tipo de placa necesitas para este caso.

Una vez que ya hayas elegido un factor de forma que sea compatible con tu caja, el paso siguiente con la placa base es estar seguro de que sea compatible con la CPU. Esta compatibilidad va a estar determinada por el fabricante, el modelo y generación de la CPU, pero es un dato que encontrarás fácilmente entre las especificaciones de la placa base.

Memoria RAM

Un punto positivo es que si usarás el HTPC solo para entretenimiento, no será necesario que instales mucha memoria RAM. Con unos 8 GB sería más que suficiente. De todos modos, si más adelante comienzas a usar juegos, podrás llevar la memoria RAM a 16 GB. Por otra parte, sería aconsejable y una buena decisión optar por memoria RAM de mayor velocidad, debido a que esos chips aprovecharán mejor los aumentos de velocidad.

A pesar de que generalmente se piensa que al comprar un solo módulo de 16 GB de RAM se ahorra dinero, lo cierto es que muchas veces tienen el mismo precio que dos módulos de 8 GB. En virtud de las fluctuaciones del mercado, es aconsejable echar un ojo a la memoria RAM del HTPC para obtener las mejores opciones de precio y calidad entre los módulos de 8 GB y 16 GB.

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Almacenamiento

Si nos referimos a los usos que se le da a un HTPC, la velocidad extrema no es trascendental para la mayor parte de los usuarios. Aunque esto cambia cuando se habla de la capacidad, que sí será importante cuanto mayor sea (los archivos de vídeo y los juegos suelen necesitar mucho espacio).

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Unidad de disco duro (HDD)

Relacionado a esto va a estar la cantidad de medios digitales (memoria USB, consolas, smartphone, etcétera) que vayas a usar junto con el HTPC, debido a que unos 2 TB podrían ser suficientes para ti. Este es el almacenamiento indicado para quienes buscan una gran capacidad de almacenamiento.

Cuando se trata de un HDD, elegir un modelo de más de 4 TB podría estar fuera del punto óptimo en cuanto al costo y beneficio, ya que en este rango de terabytes, el precio por GB se eleva de nuevo y disminuye el valor de la compra.

Unidad de estado sólido (SSD)

Si tienes pensado usar un SSD para tu cine en casa, lo recomendable es usarlo como una unidad de arranque que sirva para acelerar todas las operaciones principales del HTPC. Lo bueno es que no necesitas demasiados GB para que actúe como disco de arranque, debido a que lo que se busca con esto es optimizar el rendimiento del software.

Fuente de alimentación (PSU)

A pesar de que poca gente piensa en esto en un primer momento, lo cierto es que hay que tener en cuenta el consumo de energía al montar el HTPC. Un mayor consumo de energía requerirá una fuente de alimentación más grande para su administración, la que al mismo tiempo necesita estar fresca, lo que podría originar más ruido.

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De todos modos, gracias a que existen varias CPUs que consumen bajos niveles de energía, es más fácil conseguir un bajo consumo y un desempeño silencioso. En caso de que busques una configuración más potente para disfrutar de multimedia y juegos en el HTPC, necesitarás una opción con coolers.

Aunque si has elegido montar una configuración de nivel inferior, en el mercado están disponibles varias fuentes de alimentación de alta calificación y bajo volumen.

Lo más importante en este punto es comprender cuánto necesitará trabajar el ventilador de la fuente cuando se lo exija. Usando un ejemplo, una CPU que esté cerca de los 100W no requerirá de mucho trabajo de la PSU, por lo que con un modelo de 450W será suficiente para que el ventilador no tenga que funcionar al máximo, provocando sobrecalentamiento.

Fuentes de alimentación sin ventiladores

Los modelos que vienen sin ventiladores normalmente llegan a los 600 W; por lo que si necesitas más poder, tendrás que elegir otra solución activa. Personalmente, si el uso del equipo es mínimo, con una fuente pasiva es suficiente. Compra una de calidad y evita comprar marcas baratas, que luego la salud de tus componentes se irán degradando.

Fuente de alimentación con ventiladores silenciosos

También hay disponibles varias fuentes que sí vienen con ventiladores, pero silenciosos. Aunque se pierda un poco en cuanto a silencio, se gana por el lado del precio y la potencia. Por lo que se puede hacer una buena compra si el silencio total no es tu prioridad.

Caja

Varios modelos de cajas para un HTPC se destacan por sus diseños y por sus tamaños optimizados. En ciertas ocasiones, se pueden encontrar modelos que están hechos en su mayor parte de cristal o que incluyen un panel táctil. Sin embargo, las cajas habituales no son estas, por lo que mencionaremos a continuación los modelos más comunes.

Cajas Mini-ITX

Existen gran cantidad de opciones de cajas mini-ITX, las que se destacan por el diseño interno y por permitir suficiente flujo de aire.

Si se cuenta con un presupuesto un tanto limitado, pero se busca una caja con buen flujo de aire, hay varias alternativas para este tipo de cajas, mientras que del otro lado, en las cajas de alta gama, se pueden encontrar modelos con brillo de aluminio cepillado, por ejemplo, que darán un mayor estilo a la sala.

Como te habrás dado cuenta, este tipo de cajas fue diseñado exclusivamente para sistemas de cine en casa. Gracias a su tamaño delgado, estas cajas se adaptan muy bien al espacio de la sala y se pueden ubicar junto a otros dispositivos que conforman el HTPC, como consolas de juegos y reproductores de Blu-ray.

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Cómo elegir el amplificador

El amplificador del HTPC es parte esencial en la instalación, y debe ser conectado con alguna fuente de contenidos, como una memoria USB, consola de juegos o NAS, por ejemplo. Asimismo hay que prestar atención a su conectividad, verificando que sea compatible con los dispositivos que quieras conectar.

Entre los varios conectores que puede incluir un amplificador, los principales son: Stereo RCA, USB, DisplayPort, cable IEEE 1394, Mini Jack, S-Video (5 pines), cable óptico, cable coaxial, SCART, DVI, componente (RCA rojo, verde y azul), compuesto (RCA amarillo), VGA y HDMI. Claro está, todo dependerá del modelo de amplificador del que se trate.

Entre los amplificadores más avanzados, se puede ver que incluyen una función llamada “upscaling”, que es un proceso por el cual se mejora la resolución de una imagen o vídeo. Con el upscaling se pueden procesar formatos de vídeo de generaciones anteriores, como lo sería una videocámara, para optimizar la calidad de reproducción, obteniendo con esto una calidad HD de 1080p.

Consejos para evitar los clásicos errores al montar un HTPC

Todo el sistema de audio en un HTPC no supone demasiada complejidad, aunque tiene diferencias con respecto a un sistema de alta fidelidad (Hi-Fi). En efecto, un sistema HTPC se compone de por lo menos cinco altavoces y un subwoofer, por lo que estamos ante un sistema 5.1, lo que supone que tal vez tenga algunas dificultades si se mide con un equipo Hi-Fi que solo necesitaría dos altavoces.

De aquí aparecen varios interrogantes sobre cómo elegir los altavoces adecuados y la caja acústica, dónde ubicarlos en la sala, qué amplificador comprar, y varias dudas más. Dicho esto, mencionaremos los errores más recurrentes que se deben evitar para comenzar de manera acertada en el alucinante universo del HTPC.

Desatender la importancia del altavoz central

Casi la totalidad del audio que emite una película circula por el altavoz central, lo que indica que hay que prestarle especial atención a este altavoz, más que a los demás. Esto nos hace pensar en la alta calidad que debe tener este altavoz, además de no tener un tamaño inferior al del resto de altavoces que componen el sistema de audio.

Elegir el subwoofer incorrecto

El altavoz central junto al subwoofer son los componentes vinculados que deben funcionar en conjunto en un sistema 5.1. Si uno de estos dos componentes no ofrece una buena calidad en su tarea, afectará al rendimiento general de todo el HTPC.

Se considera que un subwoofer de buena calidad es un altavoz que va a producir unos graves secos y no agotadores. En caso contrario, resultará molesto escuchar el audio de una película, en cuyo caso tendría que entrar en juego la caja. Ante un subwoofer que no esté a la altura del sonido esperado, elegir una caja con corrección acústica integrada puede ser la solución.

Una parte frontal desproporcionada

Con frecuencia nos encontramos con configuraciones asimétricas compuestas por un altavoz central y a sus costados dos columnas de altavoces de mayor tamaño, algo que es totalmente no recomendado. Lo más indicado es que los tres altavoces delanteros tengan el mismo tamaño, en lo posible de la misma marca y modelo.

De este modo, cuando estés trabajando en el montaje de tu HTPC, trata de escoger tres altavoces similares en el escenario frontal. En caso de que desees conservar los altavoces de columna que ya tienes, decídete por un altavoz central proporcional a los altavoces izquierdo y derecho.

Mala ubicación de los altavoces delanteros

En ocasiones, la gente sin demasiada experiencia coloca los altavoces frontales a dos o más metros de altura, lo que resulta una muy mala idea. Lo que se recomienda es que los tweeters estén ubicados cerca de la mitad de la pantalla o a la altura de las orejas. Los altavoces frontales derecho e izquierdo tendrían que ir colocados a ambos lados de la pantalla y tratando que estén centrados con respecto a esta.

Una caja ubicada incorrectamente

Otra de las malas decisiones al montar el HTPC es colocar la caja en un rincón de la sala, ya que esto provoca serios problemas en la calidad del sonido y puede generar resonancias desagradables. Se aconseja ir probando diferentes posiciones para la caja, probando ver películas o escuchar música para encontrar la ubicación perfecta.

Altavoces surrounds mal ubicados

Se debe prestar especial atención también a los altavoces de efectos, ya que una distancia incorrecta respecto a los oídos creará una mala experiencia sonora. Una distancia prudente es ubicarlos a uno o dos metros de las orejas, evitando siempre que estén demasiado cerca o demasiado lejos.

Asimismo, para aprovechar los beneficios de estos altavoces de sonidos ambientales, se deben evitar los altavoces direccionales, ya que se limitarían a emitir sonido solo en una dirección, desaprovechando todo el espacio de la sala y la capacidad de inmersión. Por lo tanto, debes elegir altavoces bipolares o dipolares.

Ubicar el sofá muy cerca de la pared trasera

Colocar el asiento a una distancia menor a los 70 centímetros será una mala idea. Se recomienda que estén centrados entre las paredes laterales y a unos 70 o 100 centímetros de la pared posterior. Como segundo paso, elige asientos que tengan respaldos bajos, debido a que un respaldo alto podría provocar interferencias sonoras, interrumpiendo la circulación del sonido y perjudicando su calidad.

Para evitar al máximo las distracciones, procura que los asientos sean cómodos, para evitar tener que ponerte de pie a cada rato porque te duele la espalda.

Altavoces delanteros ubicados en el techo

Colocar los altavoces surround en el techo no implica ningún problema, ya que puede contribuir a mejorar el sonido ambiental en la sala. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los altavoces frontales.

En efecto, todo el flujo de sonido que proviene de la parte frontal debería ser direccional, por lo que si los colocas en el techo y apuntan al suelo, el sonido no será direccional. En este caso, los altavoces estarían a demasiada altura con respecto a los oídos y no orientados a estos.

No buscar un entorno adecuado para la acústica

Un cine en casa generalmente se monta en una sala de estar, motivo por el cual se deben evitar entornos no adecuados que perjudiquen la calidad de sonido. Los grandes ventanales, los azulejos, o un techo de cartón yeso representan elementos que no se llevan bien cuando se busca obtener una buena acústica en la sala.

Si este es tu caso, tienes la opción de recurrir a un técnico acústico para que te oriente en la mejor configuración del entorno en la sala. Como segunda opción, puedes elegir un amplificador con una adecuada corrección acústica.

Palabras finales y conclusión acerca de los HTPC

HTPC

El HTPC está teniendo cada vez más protagonismo en las salas de estar, y todas las emociones que se viven en un cine tradicional ahora se pueden trasladar en menor escala a una sala preparada para esto.

Los componentes mencionados son solo una parte de todas las opciones disponibles en el mercado. Dependerá de cada usuario y su presupuesto el montaje de un HTPC personalizado. Esta guía sirve como base para confeccionar el HTPC que tienes en mente, teniendo en cuenta el rendimiento, espacio, calidad de sonido y refrigeración.

El montaje de un HTPC se inicia con la elección de la caja. Con una placa base Mini-ITX se consigue una sola ranura PCIe y poco margen para añadir nuevos componentes o refrigeración. En cambio, si eliges una placa base Micro-ATX, vas a conseguir más espacio y funciones adicionales, aunque perderás en portabilidad.

Para lograr una buena configuración del HTPC es suficiente con tomar como ejemplo lo que se hace en el cine, es decir, los tres altavoces ubicados en la parte delantera deben ser iguales. En cuanto a los altavoces surround, considerando que es complicado replicar lo que ocurre en el cine, se opta por altavoces bipolares o dipolares, los que ayudarán a conseguir un buen sonido ambiental en la sala.

Para terminar, con presupuestos mayores se conseguirán resultados superiores en el rendiminto general, pudiéndose elegir mejores elementos y garantizando que el HTPC pueda estar actualizado a lo largo del tiempo.

Miguel Ángel Navas

Amante de la informática, los smartphones y la tecnología en general. Técnico superior en Administración de sistemas informáticos y redes, y un reviewer sin pelos en la lengua. Cualquier duda o cuestión aquí me tenéis.
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