Los usuarios que montaron un ordenador con socket LGA1700 tendrán margen para renovar su procesador sin necesidad de desmontar el equipo ni sustituir la placa base. Según nos ha confirmado GIGABYTE, la compañía ha liberado una nueva versión de BIOS. Esta habilita el soporte para futuros procesadores diseñados para esta plataforma de Intel.
Lo más llamativo del anuncio es que el despliegue no se limita a los modelos de gama alta ni deja fuera a las variantes más económicas. De este modo, el parche abarca el catálogo completo de placas con chipsets Intel Z790, B760 y H610 de la firma, lo que la convierte en la primera marca del sector en extender esta compatibilidad a todas las gamas de esa generación.
Compatible con placas DDR4 y DDR5 mediante actualización directa
Otro punto importante es que el soporte se aplica por igual a las versiones que utilizan memoria DDR5 y a las que mantienen módulos DDR4. En la práctica, eso quiere decir que el proceso para cambiar de chip se reduce a tres pasos. Primero, bajar el archivo de la BIOS correspondiente. Segunda, instalar la actualización en la placa actual. Y, finalmente, colocar la nueva CPU compatible.
Más allá del ámbito personal, la compañía señala que cubrir todas las gamas de una vez facilita la gestión de stock a las tiendas. También ayuda a los ensambladores de equipos premontados. Eso es porque cualquier unidad Z790, B760 o H610 en inventario admite los nuevos procesadores tras pasar por este parche.
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La actualización de BIOS ya está disponible para su descarga gratuita en la página de soporte oficial de GIGABYTE, donde también figura el listado completo de modelos y versiones de firmware.
