Un nuevo proyecto de ley presentado en la Cámara de Representantes de Estados Unidos quiere que las VPN bloqueen directamente las páginas piratas.
Estados Unidos quiere cambiar las VPN para siempre
Las páginas web de piratería suponen un quebradero de cabeza para mucha gente. Aunque muchos países ya bloquean varias de las IP de estas webs, lo cierto es que hay veces que es tan fácil saltarse el bloqueo como utilizando una VPN. Sin embargo, Estados Unidos quiere que esto deje de ser así.
La nueva Ley de Protección de Derechos de Autor del país americano, formalmente numerada como H.R. 10364, fue presentada el pasado 16 de septiembre por el representante Darrell Issa (R-CA). Con ella, se pretende que los titulares de los derechos de autor tengan un proceso judicial más acelerado contra aquellos que infrinjan sus derechos.
No obstante, la gran novedad de esta nueva ley es que se pretende que los servicios de VPN también bloqueen los sitios web piratas. Al parecer, la obligación se impondría a cualquier servicio de VPN con al menos 100.000 suscriptores en Estados Unidos. Es decir, que todas las grandes marcas de la actualidad se verían afectadas por la restricción.
Esto supondría una limitación absoluta a la libertad de navegación por internet por parte de los usuarios. Especialmente porque, precisamente, uno de los grandes atractivos de los servicios de VPN es poder acceder a cualquier sitio web que pueda estar bloqueado en nuestro país por cualquier tipo de regulación.
Las primeras reacciones no se han hecho esperar, pues Laura Tyrylyte, defensora de privacidad de NordVPN, compartió con TechRadar sus primeras impresiones acerca de este nuevo proyecto de ley. «Estas medidas de bloqueo se dirigen principalmente a proveedores de VPN de pago y de confianza, dejando los servicios gratuitos de VPN en gran medida intactos».
Quizás te puedan interesar los mejores servidores DNS del mercado.
Por tanto, no parece que sea algo que haya sentado especialmente bien dentro del propio sector. Habrá que ver qué acaba ocurriendo, pero de acabar recibiendo el visto bueno, la libertad de los usuarios de EEUU quedará enormemente reducida.