El avance de la IA agéntica está cambiando las reglas del juego en los centros de datos, donde los CPU pasaron a tener un protagonismo clave frente a las GPU. Allí es donde Nvidia quiere ganar un gran protagonismo con sus procesadores Vera.
Nvidia Vera supera a los CPU AMD EPYC en IA
En este escenario, las nuevas pruebas de rendimiento publicadas por Daytona ponen a prueba el procesador Nvidia Vera frente a los chips AMD EPYC «Zen 5», demostrando una superioridad contundente en la gestión de entornos virtuales o sandboxes.
Los resultados de los benchmarks son claros, mientras que un CPU EPYC Zen 5 estándar necesita unos 88 segundos para arrancar 1.000 sandboxes, un CPU Vera consigue poner en marcha 2.000 sandboxes online en solo 27 segundos. De hecho, Vera puede levantar los primeros 1.000 entornos en apenas 10,8 segundos, superando con creces la velocidad de arranque de la competencia.
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Más allá de la velocidad inicial, el punto fuerte de Vera está en su estabilidad bajo altas cargas de trabajo. El procesador mantiene un pico de rendimiento de hasta 13,3 tareas de agentes completadas por segundo, operando con fluidez incluso al alcanzar los 2.000 entornos simultáneos en una sola máquina sin experimentar caídas de rendimiento.
Este nivel de eficiencia se traduce directamente en ventajas económicas y de infraestructura (TCO). Al requerir menos servidores para sostener el mismo volumen de trabajo, un 15% menos de máquinas que el EPYC 9755 y hasta un 38% menos que el modelo 9575F, las empresas pueden reducir costes operativos, consumo y necesidades de refrigeración.
Con la arquitectura Vera, Nvidia da un salto cualitativo enorme frente a sus anteriores procesadores Grace. Aunque hay que tener en cuenta que dentro de poco AMD va a renovar sus procesadores EPYC a Zen 6, así que las comparativa serán aún más interesantes.
