Capcom acaba de lanzar la actualización 4.0 para Dragon’s Dogma 2, y llega cargada de novedades interesantes tanto en contenido como en optimización. Este parche se lanza a la par de la expansión Dark Arisen, buscando complacer tanto a los jugadores que pedían más reto como a los que buscaban un rendimiento más fluido en sus PCs.
Dragon’s Dogma 2: La actualización 4.0 revoluciona su rendimiento en PC
Uno de los cambios más destacados es el soporte para tecnologías de generación de fotogramas de última generación. En PC, los jugadores ya pueden activar AMD FSR 3 Frame Generation y Nvidia DLSS 4.5 Dynamic Multi Frame Generation. Estos añadidos permiten arañar cuadros por segundo extra y lograr una fluidez muy superior, algo fundamental en un título que tuvo un paso complicado por el motor gráfico en su lanzamiento. Además, los usuarios de PS5 Pro también reciben una mejora visual gracias al reescalado PSSR 2 optimizado.
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En cuanto a la jugabilidad, la actualización introduce el esperado «Modo Difícil», una opción pensada para los cazadores de monstruos más exigentes que se puede aplicar directamente en partidas ya iniciadas o al comenzar una nueva. Junto a esto, se incorporan nuevas herramientas y opciones en el creador de personajes, permitiendo retocar el aspecto de nuestro Arisen o Peón en cualquier momento de la partida.
Esta actualización 4.0 consolida el gran trabajo de optimización que Capcom viene haciendo tras los parches anteriores, donde ya se había reducido la carga del CPU en zonas urbanas con muchos personajes. Todo parece indicar que el esfuerzo por adaptar el motor gráfico a consolas como Nintendo Switch 2 ha terminado beneficiando de forma directa al resto de plataformas.
En definitiva, es el momento perfecto para volver a la aventura o adentrarse por primera vez en el mundo de Dragon’s Dogma 2 con esta nueva actualización y DLC.
