Durante los últimos días he tenido la oportunidad de probar el nuevo Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra. Antes de continuar, quiero dejar algo muy claro. Y es que esta reseña va a estar irremediablemente ligada a lo que ya conté el año pasado con el Fold7. Es lógico, porque a primera vista y en mano, el diseño se mantiene prácticamente intacto y las sensaciones son casi idénticas.
Si el año pasado decía que el Fold7 era una auténtica proeza del diseño industrial al bajar a los 4,2 mm desplegado, este año Samsung riza el rizo bajando hasta los 3,9 mm. Sí, exactamente 0,3 milímetros más de proeza, aunque en el día a día cueste percibirlo.
Pero este año hay un matiz importante en el nombre. Este año llega con el apellido Ultra. Samsung ha decidido mover ficha en su catálogo, lanzando un Fold8 estándar con formato tipo pasaporte y reservando esta gran pantalla de 8 pulgadas para este Fold8 Ultra. Una etiqueta que sobre el papel suena imponente, pero que viene acompañada de una cifra que vuelve a marear. Esa cifra es el precio, que parte de los 2.199 euros. Hablamos de 90 euros más que los ya disparatados 2.109 euros de los que partía su antecesor.
Entonces, ¿merece la pena el Z Fold8 Ultra? ¿Justifican esos 90 euros extra, el nuevo chip y los ajustes de ingeniería el desembolso si ya tienes el Fold7? ¿O estamos ante una actualización menor a la que le han colgado la medalla de Ultra? Te voy a contar con total sinceridad cuáles han sido mis impresiones reales tras usarlo en el día a día y si de verdad compensa dar el salto.
Eso sí, antes de seguir, agradecemos a Samsung el que nos haya proporcionado esta unidad para analizar a fondo el dispositivo.
Ficha técnica y especificaciones del Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra
Unboxing
El empaquetado del Z Fold8 Ultra repite exactamente la misma fórmula que vimos el año pasado. Llega en una caja considerablemente más ancha de lo habitual porque el dispositivo viene completamente abierto en su interior.
Dentro nos encontramos lo justo y necesario (quizá demasiado justo):
- Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra.
- Cable de carga USB-C a USB-C.
- Herramienta para extraer la bandeja de la SIM.
- Documentación y guía de inicio rápido.
Como ves, ni rastro del adaptador de corriente. Es algo a lo que ya nos hemos acostumbrado por desgracia, pero que clama al cielo cuando estamos ante un teléfono que se apellida Ultra y cuesta casi 2.200 euros. Todavía es peor sabiendo que este año por fin soporta carga rápida de 45 W. Quien se gaste este dineral tendrá que pasar por caja o rebuscar por casa para aprovecharla.
Al igual que en el Fold7, el protector de pantalla viene preinstalado de fábrica exclusivamente en el panel interior, dejando la pantalla exterior protegida únicamente por su nuevo cristal Gorilla Glass Ceramic.
El diseño sigue enamorando, pero apenas cambia
Sobre el papel, las cifras son para quitarse el sombrero. 8,9 mm plegado, apenas 3,9 mm abierto y unos comedidos 215 gramos. Bestial, sin duda. Sin embargo, tengo que ser completamente sincero. Y es que en el día a día no se nota nada la diferencia. De hecho, durante estos días he tenido la constante sensación de estar probando el modelo del año pasado.
Las sensaciones en mano siguen siendo magníficas y el acabado rezuma calidad por los cuatro costados, pero no hay una evolución real en este sentido. Cuando está cerrado, sigue haciéndose pasar por un móvil convencional con una solidez envidiable, y al abrirlo sigue sorprendiendo lo fino que es, pero no vas a notar esos 0,3 mm de recorte frente al Fold7 ni por asomo.
El módulo trasero de cámaras mantiene su protagonismo y, como era de esperar, el teléfono sigue bailando encima de la mesa si lo apoyas sin funda sobre una superficie plana. Es el peaje que hay que pagar por embutir sensores de primer nivel en un cuerpo que no llega a los 4 milímetros de grosor cuando está desplegado.
En cuanto a la biométrica, Samsung vuelve a apostar por el lector de huellas capacitivo en el botón lateral. La marca ha optado por no experimentar. Su funcionamiento es rápido, fiable y, en mi opinión, está bien así. Yo no complicaría las cosas con sensores bajo la pantalla. El desbloqueo facial es bueno, por cierto.
Por último, mención aparte merece la bisagra. Aunque te cuento más en el siguiente apartado, el pliegue central se disimula bastante mejor que en el Fold7, pero sigue estando presente. Al final, se trata de una limitación física que la tecnología actual todavía no ha logrado erradicar. Hasta la propia Apple ha tenido que pasar por el aro con esto en el nuevo iPhone Duo, por lo que era de esperar que Samsung tampoco pudiera hacer más en este modelo.
Última actualización el 2026-09-28
Dos pantallas excelentes y un pliegue que roza lo invisible
En el apartado multimedia tenemos dos paneles Dynamic AMOLED 2X a 120 Hz. Tenemos 6,5 pulgadas con resolución FullHD+ en la cara exterior y una enorme superficie de 8 pulgadas QXGA+ en el panel interior. La gran novedad aquí sobre el papel es el pico de brillo máximo, que sube desde los 2.500 nits del año pasado hasta alcanzar los 3.000 nits.
Hablando en plata, ambos paneles se ven de narices en exteriores. Es una auténtica pasada consultar cualquier documento o navegar bajo la luz directa del sol sin tener que forzar la vista en ningún momento. Además, Samsung ha hecho un trabajo sensacional con la calibración y la calidad general de ambos paneles.
Con respecto al pliegue, veamos. Visualmente queda bastante disimulado y apenas se percibe, a menos que te dé por mirar la pantalla muy de lado buscando el reflejo. Al pasar el dedo, tampoco notas un escalón pronunciado. Casi podría atreverme a decir que el pliegue es prácticamente invisible en el día a día. Sin embargo, no nos engañemos. Si buscas el surco con la yema del dedo, sigue estando ahí. Y si inclinas el terminal buscando el pliegue con la luz, también lo vas a encontrar. Es lo que hay por ahora en el mundo de los plegables.
Respecto a la pantalla exterior de 6,5 pulgadas, resulta tan cómoda en la mano como la de la generación previa. Conserva ese formato algo alargado que condiciona bastante su uso. A mi juicio, funciona a la perfección como un comunicador rápido. Es ideal para responder un mensaje de WhatsApp rápidamente, mirar una dirección en el mapa y guardarlo en el bolsillo. Ahora bien, para ponerte a ver vídeos o disfrutar de contenido multimedia, no es la mejor opción.
Quizá lo peor de todo es que el panel interior de 8 pulgadas tampoco es el mejor para ver contenido multimedia debido a su formato. Tanto con vídeos verticales como horizontales, hay dos barras enormes que hacen que te preguntes si este es un dispositivo para consumir contenido. Es muy bueno en multitarea, sí, pero no lo elegiría para ver pelis, series o YouTube.
Rendimiento impecable y una autonomía que por fin cumple
El procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 para Galaxy mueve este teléfono con una soltura absoluta. Lo he utilizado exactamente igual que en mi rutina habitual, combinando trabajo con documentos, mensajería constante, navegación intensa y multitarea. Todo funciona perfecto, sin un solo tirón ni el más mínimo retraso. El chip va sobradísimo para lo que le eches encima.
Ahora bien, hay un peaje que hay que seguir pagando una generación. Es un móvil al que le resulta fácil calentarse. Entra dentro de lo normal, teniendo en cuenta que sus componentes internos conviven dentro de un chasis tan fino que roza lo absurdo. No es nada alarmante ni peligroso, pero lo vas a notar enseguida en la palma de la mano si actualizas varias aplicaciones a la vez, si abres una herramienta muy exigente o si te pones a jugar a títulos pesados.
Sobre el almacenamiento, seguimos igual de mal. Aún contamos con una versión base de 256 GB en un teléfono que parte de los 2.199 euros. Sé perfectamente que el sector arrastra una crisis de memoria enorme, pero aun así me parece algo inaceptable en un dispositivo como este. Queda dicho.
La gran sorpresa de esta generación viene de la mano de la batería. Damos el salto hasta los 5.000 mAh y la mejora frente a la experiencia del año pasado es notable. Este Z Fold8 Ultra aguanta una jornada larga e intensa sin muchas complicaciones, así que bien.
De hecho, puedes estirar la autonomía hasta los dos días si lo usas más bien poco. Lo mejor de todo es que el consumo no se dispara ni siquiera cuando exprimes a fondo la pantalla interior de ocho pulgadas. En cuanto a especificaciones de carga, contamos con 45 W por cable, 20 W de carga inalámbrica y la opción de compartir batería con PowerShare. Considero que Samsung ha alcanzado este año un equilibrio sensacional entre batería y delgadez.
Las cámaras cumplen, pero no están a la altura de un verdadero Ultra
En la hoja técnica encontramos cambios llamativos sobre el papel, especialmente en el sensor gran angular. Para que tengas todas las especificaciones a mano antes de entrar a explicarte algo más, estos son los sensores que incluye el Fold:
- Sensor principal gran angular de 200 MP. Monta el sensor Samsung ISOCELL HP2 (S5KHP2, 1/1,3″, 0,6 µm a 2,4 µm), lente de 23 mm con apertura f/1,7, estabilización óptica OIS, PDAF multidireccional y grabación de vídeo en 8K a 30 FPS o 4K a 120 FPS.
- Sensor ultra gran angular de 50 MP. Incorpora un Sony IMX 858 (1/2,51″, 0,7 µm a 1,4 µm), óptica de 13 mm con apertura f/1,9, PDAF multidireccional y capacidad para grabar en 8K a 30 FPS o 4K a 120 FPS.
- Teleobjetivo de 10 MP. Se trata del sensor Samsung ISOCELL 3K1 (S5K3K1, 1/3,94″, 1,0 µm), distancia focal de 69 mm para conseguir un zoom óptico de tres aumentos, apertura f/2,4, OIS, PDAF y vídeo en 4K a 60 FPS.
- Cámara frontal de la cubierta exterior de 10 MP. Dispone de un tamaño de 1/3,52 pulgadas, píxeles de 1,12 µm, óptica de 24 mm con apertura f/2,2, enfoque fijo y vídeo 4K a 60 FPS.
- Cámara frontal de la pantalla interna de 10 MP. Integra un sensor de 1/3,52 pulgadas con fotodiodos de 1,12 µm, lente gran angular de 18 mm con apertura f/2,2, enfoque fijo y soporte para 4K a 60 FPS.
Comienzo hablándote del salto a los 50 MP en el ultra gran angular con estabilización óptica. Se nota cierta mejora con respecto al año pasado, pero tampoco pienses que vas a obtener fotos espectaculares. Sigue siendo un sensor bastante normalito. Incluso forzando el disparo manual a máxima resolución, no he apreciado una nitidez diferencial que te deje con la boca abierta. Cumple su función sin florituras, como suele ser habitual en este tipo de sensores.
Por su parte, el teleobjetivo de tres aumentos se defiende con soltura cuando la iluminación acompaña. Sin embargo, la falta de resolución en esos 10 MP se hace evidente enseguida. De todos modos, es una cámara bastante disfrutona.
En cuanto al sensor principal de 200 MP, tengo que decirte que se mantiene en una línea idéntica a lo visto en el Fold7. Está bien para la inmensa mayoría de tomas cotidianas. Obtiene capturas con colores realistas y logra un nivel de detalle aceptable.
En vídeo contamos con buena estabilización y resultados aceptables, pero no se pueden comparar con los de un iPhone 17 Pro, que es mi dispositivo personal en el día a día.
Curiosamente, las cámaras que mejor sabor de boca me han dejado son los dos sensores frontales. El nivel de detalle es fantástico y consiguen unos colores sumamente realistas. Además, el modo retrato rinde de maravilla recortando las figuras con gran precisión.
¿Cuál sería el resumen? Nos encontramos ante un conjunto de cámaras pensado para cumplir, pero que no compite de tú a tú en la primera división de la fotografía móvil actual. Todo funciona bien con la iluminación correcta, pero sufre en situaciones complejas.
Última actualización el 2026-09-28
Software y productividad con una pantalla que sigue brillando
Llegamos a Android 17 de la mano de One UI 9. Aquí nos encontramos con un cambio de rumbo muy llamativo, ya que han desaparecido por completo las aplicaciones de Microsoft preinstaladas. De hecho, Samsung ha roto lazos de forma evidente con ellos en este terminal. La propia galería del sistema ha dejado de sincronizarse con OneDrive y ahora se vincula directamente con Google Fotos.
A pesar de este movimiento, la marca sigue colando aplicaciones de inicio como Facebook, Instagram y algún que otro juego de relleno. Te digo lo mismo que el año pasado. Más allá de las aplicaciones indispensables de Google y las herramientas de la propia Samsung, no me parece aceptable meter servicios comerciales adicionales en un teléfono de más de 2.000 euros. La inmensa mayoría se pueden desinstalar en dos minutos, pero sigue siendo un peaje que no se comprende a estas alturas.
Donde el Fold8 Ultra vuelve a sacar pecho sin discusión es a la hora de trabajar. Su pantalla de ocho pulgadas es prácticamente una tablet de bolsillo y se nota que Samsung ha seguido afinando la multitarea.
Eso sí, déjame darte un truco imprescindible si te haces con él. Por defecto, muchas aplicaciones populares como WhatsApp se limitan a mostrarse como apps de móvil gigantescas y estiradas. Para solucionarlo, debes acudir a los ajustes del sistema y reducir un punto el zoom de la pantalla.

Al cambiar esto y colocar el teléfono en horizontal, tarea porque tiene formato horizontal aunque la pantalla es prácticamente cuadrada, las aplicaciones adoptan de golpe su auténtica interfaz de tablet. Es ahí donde de verdad se disfruta la experiencia para estudiar, revisar documentos pesados o redactar textos con soltura.
Mención aparte merece el modo DeX. He estado probándolo e incluso he terminado este análisis directamente en el Fold. Me parece una herramienta magnífica que no deja de mejorar con cada versión. Navegadores como Google Chrome o Brave se comportan de manera idéntica a sus versiones de escritorio convencionales. Gracias a esto, puedes conectar el Fold8 Ultra a una pantalla externa y trabajar exactamente igual que en un PC tradicional. Bajo mi punto de vista, es una de las funciones más infravaloradas de Samsung.
En cuanto a la IA, no te voy a engañar. No he encontrado nada diferencial ni ninguna función que me haya servido para algo verdaderamente importante en mi día a día. Gemini funciona genial, desde luego, pero es algo que vas a tener en cualquier otro dispositivo Android. No considero que el apartado de IA deba ser, bajo ningún concepto, un motivo de peso para decantar la compra.
¿Merece la pena el Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra?
El veredicto de este terminal es bastante claro. Samsung ha optado por refinar el concepto que ya conocimos el año pasado. Sigue siendo un dispositivo con un diseño que impresiona desde el primer minuto y tenerlo en las manos es una auténtica delicia. Sin embargo, debes tener muy presente que estamos ante un modelo de puro refinamiento.
Es verdad que ahora estrena el apellido Ultra, pero la realidad es que ese nombre no supone una mejora sustancial que cambie las reglas del juego. También es cierto que la hendidura central de la pantalla se nota bastante menos a la vista y al tacto, que la cámara ultra gran angular ha dado un paso adelante y que la ganancia en autonomía por fin te permite olvidarte del cargador durante todo el día.
Todo eso está ahí y se agradece. Además, el terminal continúa siendo una auténtica bestia para la multitarea y la productividad diaria, un terreno donde prácticamente no tiene rival.
Te recomendamos nuestra guía de mejores smartphone de gama alta.
Por todo esto, mi recomendación es muy concreta. Si vienes de un modelo antiguo de la familia Fold y quieres repetir con un salto notable en batería y grosor, te lo recomiendo sin dudarlo. Ahora bien, si ya tienes el Fold7 en tu bolsillo, quédate exactamente donde estás porque el desembolso no merece la pena.
|
VENTAJAS |
INCONVENIENTES |
| El diseño ultrafino y robusto es una auténtica delicia en mano. | El precio de partida es desorbitado superando con creces los 2.000 euros. |
| La autonomía con 5.000 mAh ahora sí cumple holgadamente para una jornada completa. | La versión base se queda en unos insuficientes 256 GB de almacenamiento. |
| Las pantallas son extraordinarias, con 3.000 nits y un pliegue muy disimulado. | El chasis se calienta con facilidad en cuanto ejecutas tareas exigentes. |
| Es una herramienta de productividad y multitarea insuperable, en parte gracias al modo DeX. | El teleobjetivo se queda corto en resolución frente a los grandes referentes fotográficos. |
Por nuestra parte, le otorgamos la medalla de oro:
Última actualización el 2026-09-28
Samsung Galaxy Z Fold8 Ultra
DISEÑO - 95%
RENDIMIENTO - 90%
CÁMARA - 85%
AUTONOMÍA - 85%
PRECIO - 65%
84%
Este nuevo Z Fold ahora viene con el apellido Ultra, aunque es una actualización ligera del Z Fold7 del año pasado



