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Intel Core i9-11900K Review en Español (Análisis completo)

La nueva generación Rocket Lake de Intel dice presente, y con sus 14 nm nuevamente mejorados presenta su tope de gama Intel Core i9-11900K. Con esta CPU vuelve de nuevo a los 8 núcleos y 16 hilos que en teoría mejoran en hasta un 11% el rendimiento del anterior 10900K en Single-Core.

Finalmente Intel ha implementado carriles PCIe 4.0 en sus procesadores, algo muy necesario para los SSD de mayor rendimiento y las GPU de nueva generación. Su frecuencia thermal boost se mantiene en los 5,3 GHz en busca de la supremacía en el rendimiento single-core. ¿Será su lucha contra el Ryzen 7 5800X tan ajustada como se podría pensar? ¡comencemos ya este análisis!

En primer lugar debemos agradecer la confianza de Intel en nosotros por cedernos esta CPU para su análisis

Intel Core i9-11900K características técnicas

Unboxing

El proceso de Unboxing dependerá mucho del paquete y la presentación que hayamos obtenido, ya que a los medios se nos ha facilitado una caja diferente a la que tendrá en su venta al público. En nuestro caso, se trata de una caja de cartón rígido con una tapa superior removible. En el interior dispondremos de un kit formado por el Intel Core i9-11900K y el Intel Core i5-11600K, las dos CPU que probaremos que esta primera remesa.

Si nos vamos a la presentación de venta al público, el fabricante ha optado por cajas de cartón flexible similares a las usadas en la generación anterior, aunque más estrechas y con una serigrafía muy minimalista y elegante. Para su tope de gama se ha trabajado en una variante de cartón y plástico rígido con caras en 3D formando una silueta de reloj de arena invertido.

En cualquiera de los casos, el objetivo es mejorar el envío de la unidad y hacerlo de la forma más segura posible. Para ello, el fabricante coloca su CPU en el típico estuche de plástico semirrígido transparente. Junto a éste, solamente encontraremos la documentación de garantía, y nada de disipador, pues tendremos que adquirirlo de forma independiente.

Exterior y variantes del Intel Core i9-11900K

Teníamos ya ganas de probar los procesadores de la 11ª generación de Intel, y la mejor forma de empezar es con el Intel Core i9-11900K. El modelo tope de gama introduce mejoras en su arquitectura en 14+++ nm, aunque no será hasta la próxima generación cuando veamos un proceso de fabricación de 10 nm, o al menos eso esperamos. La compañía sigue mejorando hasta límites insospechados este troquel, para no descolgarse de AMD, y lo cierto es que aún le funciona.

Resulta bastante llamativo que Intel ha dado un paso hacia atrás, optando por un Die de 8 núcleos en lugar de los 10 que tenía el 10900K, aunque las cifras de rendimiento en multi-core no están lejos como luego veremos. Además de esta versión con la K, el 11900K contará con variantes 11900 a secas (sin capacidad de OC), T (de bajo consumo), F (sin gráficos integrados), y KF como la versión más radical para gaming.

El STIM parece que nuevamente ha mejorado tal y como luego demostrarán las temperaturas, más estables durante procesos de estrés continuados. Esto implica que existe una soldadura mucho mejor implementada entre die y IHS para que permita una perfecta entrega de calor hacia el disipador. La disminución de grosor del die permanecerá igual que la generación Comet Lake, con una reducción de grosor compensado por un encapsulado algo más voluminoso.

La estructura física del Intel Core i9-11900K se mantiene invariante al menos en lo que a exterior se refiere. Continuamos un año más con el socket LGA 1200 que previsible se cambiará nuevamente el año que viene con la llegada de una nueva arquitectura. Este dado utiliza una matriz de contactos con 1200 pines directamente en el socket, para gestionar los 125W de TDP máximo que desarrollará esta unidad y el resto de variantes K o KF. Para ello se sirve de un paquete con 37,5 mm de lado, notablemente más pequeño que AMD siempre a lo largo de su recorrido.

Características y arquitectura interna

Llega la hora de entrar más en detalle sobre la arquitectura del Intel Core i9-11900K para ver algunas de las novedades que se han dejado conocer sobre él. Lástima que Intel no de tantos detalles como AMD al menos en los compases iniciales, pues no tenemos diagramas de bloques internos ni fotos del die. El 11900K representa el máximo nivel de la arquitectura Intel Rocket Lake S para equipos de escritorio, la cual se sirve de un proceso de fabricación con transistores a 14+++ nm en una nueva mejora.

En términos de rendimiento, no debería ser comparado directamente con el anterior 10900K al menos en rendimiento multi-core. Y es que en este caso volvemos a encontrar 8 núcleos físicos y 16 lógicos en su interior al hacer uso de la tecnología Hyperthreading. El IPC ha sufrido una nueva mejora sustancial, y en tareas mono-core se está mejorando más de 15%, que es mucho si tenemos en cuenta que aún seguimos en los 14 nm. De esta forma pretende acercarse nuevamente a las cifras que entrega la arquitectura Zen3 de AMD, llegando a los 630 puntos en Cinebench R20 por ejemplo.

La configuración de frecuencias de este procesador es similar a las del 10900K, aunque parte de una frecuencia base bastante inferior de 3,5 GHz. A nivel conjunto, la frecuencia boost en todos los núcleos simultáneamente será de 4,7 GHz, aunque dependiendo de la placa, podrá llegar hasta los 4,8 GHz como precisamente ocurre en la Asus ROG Maximus XIII Hero sobre la que realizaremos la review. Gracias a la función Turbo Boost 2.0 podrá alcanzar los 5,1 GHz en un solo núcleo, con el modo Turbo Boost Max 3.0 los 5,2 GHz y finalmente con el modo Thermal Velocity Boost llegará a un máximo de 5,3 GHz.

Las funciones asociadas a la capacidad de overclocking serán las que principalmente se han potenciado en este Intel Core i9-11900K, ya que el fabricante lo enfoca mucho a gaming y tareas de creación. Ejemplo de ellos es el modo Thermal Velocity, o las mejoras implementadas para realizar overclocking conjunto en Núcleos y Memoria. La tecnología multihilo también permite un control individual Por-Núcleo para que sea el usuario quien decida qué núcleos utilizar con multihilo o cuáles no. Intel recomienda utilizar los modos PL1 o PL2 en las placas Z590para obtener el mejor offset de voltaje en procesos de overclocking. Esto no será impedimento para utilizar las funciones avanzadas propias de cada fabricante de placa, por ejemplo Asus con su EPU DIGI+ y overclocking por IA que nos facilitará el trabajo.

Intel ha introducido una nueva tecnología asociada al overclocking automático exclusivamente para los procesadores Intel Core i9-11900K y 11900KF. Se trata de Adaptyve Boost Technology, la cual permite aumentar la frecuencia de los núcleos de forma escalonada mientras la CPU no llegue al TjMax. Los escalones en los que las distintas tecnologías intervienen serán los siguientes:

  1. Turbo Boost 2.0 -> hasta 4.7 GHz.
  2. Thermal Velocity Boost -> hasta 4.9 GHz.
  3. Adaptive Boost Technology y Thermal Velocity Boost-> hasta 5.1 GHz.
  4. Turbo Boost Max 3.0 -> en 5.2 Ghz.
  5. Thermal Velocity Boost  -> en 5.3 GHz.

De esta forma se podrán llegan hasta los 5,1 GHz de forma automática, con dos de ellos alcanzando los 5,3 GHz máximos que se admite según especificaciones. Intel afirma que la CPU siempre se mantiene dentro de las especificaciones por lo que una rotura debido a esto debería estar cubierta por garantía. Recomienda sistemas contundentes de refrigeración para lidiar con las temperaturas que se generarán.

Ya en la anterior generación había muchas de estas funciones para hacer más atractivos estos procesadores de cara al overclocking. Por ello, el TDP de las unidades con la K se aumentó a 125W, algo que se ha mantenido en Rocket Lake. El troquel mantiene su TjMax de 100oC. Las noticias iniciales indicaban que incluso con refrigeración líquida de 360 mm era una CPU que se calentaba bastante, pero en nuestro caso hemos experimentado temperaturas muy estables bajo estrés continuado, claro que en OC el panorama cambia bastante.

Ahora nos trasladamos al apartado de memorias, en donde el 11900K cuenta con una configuración de caché L3 de 16 MB. Esta se mantiene operando en un conjunto asociativo de 16 vías, con la función Smart Cache para gestionar toda la capacidad entre los 8 núcleos físicos. Por cada núcleo y ciclo de reloj tendremos una capacidad de 32 Bits de lectura y 32 Bits de escritura, marcando una diferencia importante con el bus Infinity Fabric de AMD al disponer de un solo dado para todo el complejo de procesamiento. La memoria caché L2 pasa a ser de 4096 KB, repartida en bloques de 512 KB por cada núcleo, doblando su capacidad respecto a las anteriores generaciones. Finalmente la caché L1 se divide en 48 KB/núcleo en bloques L1Data y 32 KB/núcleo en bloques L1Instruction. Sin duda esta mayor capacidad será clave de cara al rendimiento.

iGPU y SoC

Todavía no terminamos con el análisis técnico del Intel Core i9-11900K, porque aún faltan dos componentes tan importantes como será la capacidad nativa de memoria RAM y los gráficos integrados, ambos actualizándose.

Su SoC mantiene el soporte de hasta 128 GB de memoria RAM DDR4 en Dual Channel, pero aumentando la frecuencia nativa hasta los 3200 MHz. Recordemos que en Comet Lake era de 2933 MHz, así que de esta forma se coloca al nivel de los procesadores Ryzen Zen 3 con igual capacidad nativa. En consecuencia, la interfaz de memoria nativa se amplía a 50 GB/s (45,8 en la anterior generación) Esto no impide que se soporten perfiles JEDEC XMP 2.0 de hasta 5000 MHz en las placas de más alta gama de los fabricantes. Se mantienen tecnologías asociadas a placas como Tabbed Routing y las distintas variantes de cada fabricante, como OptiMem III en el caso de Asus.

Por otro lado tendremos una actualización en los gráficos integrados que podría resultar interesante para aquellos usuarios que no tenga GPU dedicada, por ejemplo con las variantes i5 de menos potencia. Se trata de los Intel UHD Graphics 750, que suponen una buena mejora de rendimiento al contener 32 unidades de ejecución. Estas a su vez cuenta con 256 shaders, 64 TMU y 32 ROPs, siendo cifras considerablemente elevadas para su uso en aplicaciones 3D poco exigentes. Partirán de un reloj base de 350 MHz y alcanzarán los 1300 MHz, con un TDP fijado en los 15W. Serán compatibles con DirectX 12.1, OpenGL 4.5 y soportan una resolución máxima de 4K @60 Hz o 5K @60 Hz.

Si decidimos utilizar una tarjeta gráfica dedicada para tareas más avanzadas, estos procesadores y nuevas placas base ofrecerán compatibilidad con Resizable Bar. Se trata de una función que elimina las limitaciones sobre memoria VRAM compartida directamente a la CPU. Hasta ahora, DMA (Direct Access Memory) solamente permitía liberar 256 MB de memoria gráfica para acceso directo por la CPU. Con la función de Resize podremos tener toda la memoria compartida. Para ello debemos tener una placa Intel o AMD con BIOS actualizada, así como una tarjeta gráfica Nvidia RTX 30 o AMD RX 6000.

Novedades en la conectividad y chipset Z590

A diferencia de las placas del año pasado, en esta 11ª generación los procesadores finalmente introducirán PCIe Gen4, lo que significa que los carriles PCI del Intel Core i9-11900K serán el doble de rápidos. Ya sabíamos esto desde los inicios de Comet Lake, y de hecho hay placas Z490 preparadas para soportar conexiones 4.0 en una ranura M.2 inútil hasta la llegada de estos procesadores. Pero merecerá la pena comprarse una placa con chipset Z590 si planeamos utilizar a máximo nivel los 20 carriles disponibles en el procesador, por ejemplo par dos unidades SSD Gen4 o nuevas tarjetas gráficas Nvidia RTX 30 o AMD RX 6000.

Estos 20 carriles a 2GB/s en bajada y subida simultánea estarán disponibles en todas las CPU Rocket Lake, pudiendo desarrollarse en configuraciones 1×16 + 1×4, 2×8 + 1×4 o 1×8 + 3×4. En estos carriles se podrán conectar tanto dispositivos de almacenamiento mediante NVMe, como tarjetas de expansión. A esto se le suma el soporte para las siguientes funciones:

  • Enlace de red Intel Ethernet I225, algo que ya estaba en la 10ª Gen soportando un ancho de banda de red de 2,5 Gbps.
  • Intel Wi-Fi 6 y las nuevas tarjetas AX210, que expanden su conectividad a la banda de 6 GHz añadiendo nuevos canales y mejorando la saturación de conexiones en ambientes muy cargados de frecuencias.
  • Soporte discreto para Thunderbolt 4, la interfaz más versátil que soporta conexiones LAN, SSD, periféricos y conexiones de vídeo en alta definición. Esta versión se fusiona con USB4 para darnos 40 Gbps y una integración total con el puerto serie universal a través de un conector Tipo C.
  • Intel Optane Memory H20 con soporte para SSD, así como RAID 0, 1, 5, y 10 en SATA
Esquema de conexiones Z590

La interfaz de comunicación con el chipset continuará siendo DMI 3.0 x8 a 8 GT/s, siendo ya lo suficientemente buena al equivaler a 4 carriles PCIe 4.0. Y hablando del nuevo chipset Z590, será el más potente disponible tanto para la 10 como para esta 11ª generación. Ofrecerá compatibilidad con ambas al igual que el B560 para la gama media. Este chipset mantendrá los 24 carriles en versión PCIe 3.0, y efectivamente, no introduce ninguna en versión 4.0. Esto no será impedimento para utilizar libremente los 20 disponibles en las CPU Rocket Lake, aunque no otorgará conectividad 4.0 a las CPU Comet Lake.

El reparto de conexiones sí que cambia respecto al Z490 añadiendo mayor capacidad. La capacidad de puertos USB se mantiene invariante con 14 puertos USB 2.0 a 480 Mbps, o el equivalente, hasta 10 puertos USB 3.2 Gen1 a 5 Gbps, o Gen2 a 10, que también equivalente a hasta 3 puertos USB 3.2 Gen2x2Gbps, o a 20 Gbps y soporte para Thunderbolt 4. De hecho la mayoría de placas Z590 llevarán algún puerto USB Gen2x2, cobrando protagonismo este año. A esto le añadimos 6 puertos SATA y hasta 3 ranuras M.2 para SSD NVMe PCIe 3.0 x4, pues 4 de estos carriles estarán destinados, bien a ranuras PCIe o a M.2.

Funciones añadidas en Intel XTU

Resulta interesante dar un repaso a la función de gestión de recursos Intel Extreme Tuning Utility, que ya ofrece compatibilidad con la serie de procesadores Rocket Lake. En ella, además de una interfaz más detallada y sencilla de leer, tenemos algunas novedades interesantes:

  • Capacidad de monitorización de memoria RAM en tiempo real
  • Soporte para overclocking de memoria con chipsets de nueva generación Z590, H570 y B560. Esta función ya estaba disponible para la generación previa, pudiendo hacer OC directamente al bus DMI de las placas.
  • IMC con función Gear 2 junto a una mejora y optimización en tiempos
  • Soporta las tecnologías AVX2 y AVX-512 para gestión avanzada de voltajes en el procesador

Además de esto, contamos con una completa gestión de frecuencia y voltajes del procesador para poder realizar overclocking o undervolting desde el sistema operativo. Eso facilitaría el trabajo que se debe realizar desde la BIOS, siendo una aplicación similar a Ryzen Master como es evidente. También soporta la modificación de frecuencia en los gráficos integrados.

Banco de pruebas y test de rendimiento

Llega la hora de efectuar los benchmarks junto a otras pruebas de rendimiento y overclocking para el Intel Core i9-11900K. En esta ocasión hemos utilizado la siguiente configuración para el banco de pruebas:

BANCO DE PRUEBAS

Procesador:

Intel Core i9-11900K

Placa Base:

Asus Z590 Maximus XIII Hero

Memoria RAM:

16 GB G.Skill Trident Z NEO DDR4 3600MHz

Disipador

Asus ROG Ryuo 240 mm

Disco Duro

Samsung QVO 860

Tarjeta Gráfica

Gigabyte RTX 2080 Super

Fuente de Alimentación

Cooler Master V850 Gold

Hemos utilizado una de las mejores placas con chipset Z590 de las disponibles. Junto a ella y para asegurar la integridad de la CPU hemos optado por nuestro sistema de refrigeración Asus ROG Ryuo de 240 mm y la misma tarjeta gráfica Nvidia RTX 2080 Super que venimos utilizado para los benchmarks de rendimiento gráfico.

Benchmarks (Test sintéticos)

Vamos a ver qué rendimiento obtenemos en nuestra lista de pruebas para así poder compararlo directamente con el 10900K y 10700K de la generación anterior. Los test que hemos utilizado son los siguientes:

  • Cinebench R15, R20 y R23 (Puntuación CPU).
  • 3DMARK (Physics Score)
  • VRMARK
  • PCMark 10
  • Blender proyecto Robot
  • Wprime 32M

El rendimiento con las memorias de 3600 MHz es nominal, y tratándose de prácticamente las mismas que cuando analizamos la 10ª Gen, se ha mejorado un poco a nivel de latencias y de rendimiento en MB/s. En rendimiento de renderizado se coloca como uno de los mejores, pero todavía se ve superado por el Ryzen 7 5800X por un margen de 18 segundos, que no es poco.

En los benchmarks de Cinebench tenemos una notable mejora de rendimiento respecto al 10700K de 8 núcleos, tanto a nivel multi-núcleo como mono-núcleo. En R15 hablamos de un 20% en multi y mono. Pero de nuevo el procesador de 8 núcleos de AMD lo supera por apenas unos puntitos, aunque lo cierto es que está muy cerca. En R20 tenemos mejores noticias, porque en multi prácticamente roza los registros del AMD y además lo supera en mono-núcleo, convirtiéndose en la CPU más potente solo por debajo del 5950X. Se nota que el turbo boost funciona a la perfección con esos 5,3 GHz máximos.

En cuanto a rendimiento gráfico, este procesador Intel irá muy bien en DirectX 12 como cabía esperar, aunque todavía en DX11 los Ryzen parece que son mejores. No obstante los resultados lo dejan muy cerca del 10900K que recordemos, tiene 10 núcleos y no 8 como este modelo.

Pruebas en juegos

Hemos probado esta nueva plataforma con los juegos que venimos utilizado desde hace algún tiempo, para así tener una referencia con el resto de modelos analizados. Recordemos que a menor resolución de juego, mayor será la influencia de la CPU. La configuración que hemos elegido en cada caso será la que sigue:

  • Shadow of the Tomb Rider, Alto, TAA, DirectX 12
  • Far Cry 5, Alto, TAA, DirectX 12
  • DOOM Eternal, Ultra, Vulkan
  • Final Fantasy XV, standard, TAA, DirectX 11
  • Deus EX Mankind Divided, Alto, DirectX 12
  • Metro Exodus, Alto, DirectX 12

A nivel de juegos los resultados son prácticamente los mismos en 2K y 4K que en los procesadores de la anterior generación, pues aquí tendrá más peso específico la tarjeta gráfica. Donde debemos fijarnos es en Full HD, y aquí encontramos resultados dispares en los títulos probados, pero en general se nos está quedando por debajo del 10900K. Teniendo en cuenta que la GPU utilizada es la misma y los juegos exactamente iguales en configuración, el culpable deberá ser el propio procesador y sus dos núcleos menos.

Overclocking

Seguidamente hemos efectuado un proceso de overclocking para ver hasta dónde puede llegar este Intel Core i9-11900K. El overclocking lo llevaremos a cabo desde Intel XTU, para probar la capacidad de esta aplicación y su manejo.

Aunque antes de empezar el overclocking desde Windows, hemos preparado la placa base para ello modificando algunos parámetros de la BIOS como el Load Line Calibration, la capacidad del VRM o dándole un poco más de voltaje a estos módulos RAM para ganar estabilidad.

En XTU simplemente tendremos que irnos a Advanced Tunning y tocar los parámetros de voltaje, offset y el multiplicador de los núcleos. Se puede hacer más detallado al haber una gran cantidad de parámetros para Core, Caché, Memory e incluso iGPU. En esta unidad hemos conseguido 5,1 GHz en todos los núcleos a un voltaje de 1,30V.

No está nada mal, aunque todavía es un voltaje algo elevado pese a tener transistores de 14nm. La mejora experimentada en Cinebench R20 ha sido de casi un 6%, mientras que en Shadow of the Tomb Raider mejoramos 1 FPS en Full HD. Obviamente para jugar mejor será overclockear la GPU, ya que un procesador no dará rendimiento extra notable al no usarse su 100%.

Consumo y temperatura

Hemos llevado a cabo un proceso de estrés de esta CPU con la refrigeración líquida antes mencionada. Se ha utilizado el test de AIDA64 para comprobar temperaturas y consumo, tanto a su velocidad de stock como en overclocking. Éstas se han monitorizado con HWiNFO.

Las temperaturas es un aspecto que se ha mejorado mucho en esta nueva generación de procesadores, al menos así lo notamos nosotros. Por un lado tenemos un voltaje más estable ya desde el inicio en estas placas Z590 de entre 1,27 y 1,30 en modo normal. Y parece que el diseño del die facilita la entrega de calor para dejar las temperaturas completamente estables a 64oC en esta unidad. Todo ello con una Refrigeración líquida de 240 mm, así que las noticias que teníamos de calentamiento no son para tanto. En Overclocking las cifras se elevan a los 71oC de nuevo estables con picos de 75oC, nada preocupante de cara a un throttling.

A nivel de consumo estamos por encima del 10700K tanto en reposo como bajo estrés con 56W, que es una diferencia bastante grande para ser el mismo troquel de 14 nm. Si estresamos el conjunto completo con la GPU RTX 2080 Super, las cifras se elevan a los 515W. Sin duda aquí el procesador que gana es el Ryzen 7 5800X con solo 180W, notándose bastante sus 7 nm. Bajo overclocking a 5,1 GHz el consumo sube hasta los 290W, mientras que el conjunto completo bajo estrés alcanza los 522W

Palabras finales y conclusión acerca del Intel Core i9-11900K

Terminamos este esperado análisis para el nuevo 11900K de Intel, el cual nos deja mejoras en rendimiento puro del 20% tanto en multi-núcleo como en mono-núcleo. El IPC se ha aumentado bastante pese a tener un troquel de 14+++ nm con la enésima mejora en arquitectura. No consigue superar al 5800X de AMD, pero sorprendentemente se queda cerca en capacidad. Además a unas temperaturas realmente buenas y muy estables.

Te recomendamos la lectura de los mejores procesadores del mercado

A nivel de experiencia en juegos, está igualado con la generación anterior y rivales, y no ha mejorado sus prestaciones. Al final, las frecuencias de stock y turbo son similares a las de un 10900K, y al menos el descenso de núcleos de 10 a 8 no ha afectado negativamente al rendimiento en gaming, pero tampoco ha mejorado respecto al 10700K. Nos quedamos con una sensación agridulce, ya que esperábamos un poco más.

Su capacidad de overclocking ha resultado ser bastante buena, y alcanzamos los 5,1 GHz a un voltaje aceptable. Con la herramienta XTU es un proceso sumamente simple de realizar, aunque antes debemos asegurarnos de tener una placa y BIOS estables. El chipset Z590 y los 20 carriles PCIe 4.0 es casi de lo mejor que trae este Intel Core i9-11900K, pero por rendimiento puro, no vemos que merezca la pena cambiarlo por un 10700K que tengamos.

VENTAJAS

INCONVENIENTES

+ GRAN ESTABILIDAD EN TEMPERATURAS

– RENDIMIENTO EN JUEGOS NO MEJORA
+ CAPACIDAD DE OVERCLOCKING ELEVADA – REDUCCIÓN DE NÚCLEOS A 8

+ MEJORAS DE IPC Y CERCANO AL 5800X

+ 20 CARRILES PCIE 4.0

El equipo de Profesional Review le otorga la medalla de platino:

Intel Core i9-11900K

RENDIMIENTO UN HILO - 97%
RENDIMIENTO MULTI-HILO - 94%
OVERCLOCK - 97%
PRECIO - 88%

94%

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