Si el router se ha quedado sin señal y ves una luz roja parpadeando en la ONT, no siempre significa que la avería sea grave. En muchos hogares, sobre todo si hay mascotas o si se ha movido algún mueble recientemente, el motivo es bastante simple. Sí, me refiero a que el latiguillo de fibra que llega desde la pared se ha doblado, aplastado o incluso partido por completo.
A continuación te cuento qué suele provocar este tipo de averías, cómo elegir el cable de repuesto adecuado y qué pasos seguir para sustituirlo sin depender de una visita técnica. Es una reparación que, con el material correcto, cualquiera puede hacer en casa.
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A diferencia de un cable de red convencional, el interior del latiguillo de fibra contiene un filamento de vidrio extremadamente fino. Es verdad que por fuera parece un cable normal, pero soporta mucho peor los golpes, los pliegues cerrados y el peso de objetos apoyados encima.
Entre las causas más frecuentes de una rotura de estos cables tan delicados están estas:
Casi ningún golpe parte el cable de forma limpia a la primera. Lo habitual es que aparezca antes un pinzamiento que aumenta la atenuación de la señal, y que solo con el tiempo, o con un nuevo golpe, el cable termine fallando del todo.
Antes de manipularlo, conviene recordar algo que poca gente sabe. Y es que la luz que viaja por la fibra puede dañar la vista si se mira directamente al extremo del conector con el equipo encendido. No es un peligro tan obvio como el de un cable eléctrico, porque esa luz es infrarroja, pero es real. Basta con evitar mirar de frente al conector, sobre todo si vas a desconectarlo con la ONT todavía en marcha.
Si quieres confirmar por dónde falla exactamente el cable antes de cambiarlo, puedes intentarlo con la cámara de tu móvil. Es fácil si lo haces a oscuras y sin flash, pasando el objetivo cerca del recorrido del cable. Si hay una fuga de luz por algún punto dañado, muchas cámaras la detectan aunque el ojo humano no pueda verla.
Y no, no merece la pena intentar unir el tramo roto. Eso exige una fusionadora de fibra y un pulido milimétrico del conector, algo que ninguna herramienta doméstica puede ofrecer. No dudes que comprar un latiguillo nuevo es, con diferencia, la opción más rápida y barata.
No todos los latiguillos de fibra son intercambiables, aunque a simple vista se parezcan mucho. La clave está en el tipo de pulido que lleva el conector, algo que puedes reconocer por su color.
| Color del conector | Tipo | ¿Se usa en España? |
|---|---|---|
| Azul | SC/UPC (pulido recto) | No |
| Verde | SC/APC (pulido en ángulo) | Sí |
La sigla SC identifica la forma del conector, que es igual en ambos casos. Lo que cambia es el ángulo de pulido de la fibra. Es recto en el conector azul y ligeramente inclinado en el verde. Esa inclinación reduce la cantidad de luz que se refleja hacia atrás al atravesar el conector, así que un conector verde ofrece menos pérdidas que uno azul. Si tu vivienda está lejos de la central y la señal ya llega algo justa, esa diferencia puede notarse en forma de cortes intermitentes.
Para no equivocarte al comprar, mide primero la distancia entre la roseta de pared y el punto donde tienes el router, y súmale al menos medio metro de margen. Así el cable no quedará tenso ni obligado a hacer curvas forzadas, que es precisamente lo que provoca nuevas averías más adelante.
Hay una excepción a tener en cuenta: si tu operador te ha instalado recientemente un equipo con fibra de 10 Gbps (tecnología XGS-PON), es posible que el conector no sea de tipo SC, sino LC/APC, de tamaño más reducido. Antes de pedir el cable, comprueba el conector de tu equipo actual para no comprar uno que no encaje.
Última actualización el 2026-07-25
Con el cable nuevo ya en casa, lo puedes cambiar en un pispás. Primero, retira el cable dañado sujetando el conector, no el cable, entre los dedos y tirando con suavidad hacia fuera, tanto en la roseta como en el router o la ONT.
Estos son los pasos que debes seguir:
Si, tras cambiar el cable, la ONT sigue mostrando un error, no des por hecho que el latiguillo nuevo también está defectuoso. Recuerda que hay más tramos de fibra entre tu router y la central que también pueden fallar. Es bastante evidente, pero no siempre se recuerda este hecho.
El fallo puede estar en la roseta de pared, en el cableado que llega desde el exterior del edificio o en la propia ONT si se ha dañado por una subida de tensión. Llegados a este punto, ya no hay mucho margen de actuación para un usuario sin herramientas profesionales, así que lo más práctico es avisar a tu operador para que revise la línea. Antes de eso, prueba lo más habitual, que es reiniciar la ONT y revisar que el conector esté bien encajado en ambos extremos. Muchas incidencias que parecen graves se resuelven con ese simple gesto.
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Y tú, ¿alguna vez has tenido que cambiar el latiguillo de fibra por culpa de una mascota o de un golpe accidental? Cuéntanoslo en los comentarios. ¡Nos leemos!
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