Llega el refresh de Arrow Lake y los Ultra 200, y el primer procesador que probamos de esta remesa no es otro que el Intel Core Ultra 7 270K Plus, que viene a sustituir al Ultra 265K con 8 P-core a 5,7 GHz y 16 E-core a 4,7 GHz, porque no es un Ultra 9.
Esta CPU mejora también su soporte de RAM de alta velocidad hasta 7200 MT/s de forma nativa, manteniendo mismos iGPU y NPU. Otra mejora importante de cara al gaming se produce a nivel de software con Intel Application Optimization e Intel Binary Optimization Tool.
Agradecemos a MSI e Intel su confianza por enviarnos CPU y Placa para este análisis.
Comenzamos efectuando el unboxing de este Intel Core Ultra 7 270K Plus, el cual sigue presentándose en una pequeña caja de cartón flexible compacta y con leve inclinación hacia adelante para mostrar la CPU tras una ventana.
En el interior únicamente tenemos la CPU en un blíster de plástico semirrígido y la documentación.
Sia nos fijamos en las especificaciones puras y duras, el Intel Core Ultra 7 270K Plus es básicamente un Ultra 9 285K al tener mismos P-core y E-core, pero a una frecuencia inferior al anterior tope de gama, y, claro, vemos que su nombre es Ultra 7, por lo que automáticamente sustituye al 265K y no al 285K, tengámoslo claro.
Esto también se justifica en lo que respecta al precio, pues Intel pretende con estas nuevas CPU mejorar el rendimiento, al mismo tiempo que desciende su coste respecto a los 245K y 265K, prometiendo al usuario una CPU de mejor rendimiento por valor.
Este modelo se plantea como la opción perfecta para jugadores y usuarios avanzados exigentes, que necesitan gran cantidad de núcleos para desarrollar tareas como creación de contenido, y la buena noticia es que la plataforma de chipset se mantiene con la serie 800.
A nivel de diseño, estamos ante una CPU físicamente igual a la generación anterior, ya que es un refresh y se mantiene el mismo proceso de fabricación y socket. Más concretamente es un paquete de 45 mm x 37,5 mm cuyo sustrato está provisto de 1851 pines de tipo LGA con región central hueca.
En cuanto al socket, es una evolución del LGA 1700 con más contactos y modificación de ranuras de encaje, pero exactamente con el mismo tamaño y tipo de anclaje para disipadores.
Al incremento de núcleos y boost del Intel Core Ultra 7 270K Plus, también se suman otras dos funciones a nivel de software como son Intel Application Optimization e Intel Binary Optimization Tool, las cuales ahora vamos a explicar.
Estas tecnologías se suman al Intel Platform Performance Package, que está formado por 4 elementos clave que se presentan en la imagen anterior.
Intel Application Optimization (APO)
Esta función controla la forma en que los juegos utilizan la CPU en tiempo real. No es un overclocking de la CPU, sino que pretende intervenir en la programación de subprocesos en esta CPU híbrida (P-core y E-core) para que los juegos, o aplicaciones compatibles, aprovechen más de los núcleos idóneos para ellas cuando los necesiten.
Intel APO se integra que la suite o tecnología Intel Dynamic Tuning Technology (DTT) que al final es lo que vamos a instalar como aplicación en nuestro Windows. DTT se ejecuta en segundo plano.
Cuando inicializamos APO, esta debe conectarse con la plataforma Intel Innovation Platform Framework (Intel IPF), que actúa como controlador para la gestión térmica y energética de la CPU. Está también es utilizada por la aplicación Intel XTU, recordemos.
Cuando ejecutamos Intel APO, lo que vemos es una lista de aplicaciones y juegos compatibles con la tecnología, en donde debemos aplicar este perfil simplemente activando el modo Optimization y encendiendo el switch de APO Optimization para el juego en cuestión.
Intel Binary Optimization Tool (iBOT)
La segunda función iBOT actúa en la optimización de cargas de trabajo del procesador para aumentar las instrucciones por ciclo (IPC), dando más rendimiento al usuario, incluso si las aplicaciones están diseñadas para otros procesadores x86.
Y no solo aplicaciones, también se centra en juegos, para sacar el máximo partido a aquellos que estén diseñadores para consolas o arquitecturas anteriores.
El procedimiento consiste en desglosar los binarios que correspondan al ejecutable, optimizarlos para la arquitectura en cuestión, generar un código máquina optimizado, creando unos binarios que se relacionen con los originales para mejorar el IPC.
Requisitos para usar Intel APO e iBOT
Debemos tener Windows 11 actualizado, así como una placa base compatible y con la BIOS actualizada para que funcione Intel IPF, y, por tanto, Intel DTT. Esta función debe estar activa en la placa.
El segundo elemento será la CPU, ofreciendo compatibilidad a partir de la 14ª generación, es decir, los i5-14600K en adelante, sumando los Ultra 200.
Cuando activemos el perfil de los juegos, debemos reiniciar el sistema para que los cambios se apliquen.
Este Intel Core Ultra 7 270K Plus opera en términos intermedios entre un 265K y un 285K, por lo que un disipador de doble bloque o RL de 280 mm en adelante deberían ir sobrados para él incluso bajo PL2 a 250W de consumo máximo.
Puede contentarse con soluciones más discretas como disipador de aire de un solo bloque de 140 mm o RL de 240 mm, pero más vale ir sobrados.
Intel Core Ultra 7 270K Plus se basa en la arquitectura Intel Arrow Lake, pero es un refresco de ella, bajo el proceso de fabricación TSMC N3B que utiliza un tamaño de transistor de 3 nm.
Seguimos adoptando configuraciones mono hilo, abandonando el HyperThreading, aumentando para esta serie ultra 7 la cantidad de núcleos. Más concretamente tenemos 8 P-core a 5,5 GHz Turbo Boost max 3.0, y 16 E-core a 4,7 GHz en frecuencia turbo, sumando 24 núcleos en total.
De esta forma se desmarca del 265K adoptando 4 E-core más, para igualar la cantidad de núcleos del 285K de la anterior generación. Sin embargo, la frecuencia boost se mantiene en el rango del 265K, aumentando 100 MHz los E-core.
Más importante que esto es la revisión de frecuencias internas, ya que esta CPU aumenta la frecuencia de comunicación die-to-die en hasta 900 MHz, aumentando mucho la velocidad del bus interno para así mejorar el IPC del procesador.
En cuanto a la configuración de caché, obviamente es la misma que en el Ultra 9 285K al tener mismos núcleos, con un bloque L3 de 36 MB compartidos entre todos los núcleos, con función Smart Cache.
La caché L2 es de 40 MB, sumando bloques de 3 MB por P-core y bloques de 4 MB por cada clúster de E-core. Finalmente, la configuración de caché L1 consiste en 112KB por P-core, divididos en 48 KB L1D + 64 KB L1I, además de 96 KB por E-core, divididos en 64 KB L1D + 32 KB L1I.
La configuración de consumo es la misma que la anterior generación, tanto para los Ultra Ultra 9 como los Ultra 7, con una potencia base (PBP) de 125W y máximo de 250W en PL2. Las CPU Intel Ultra son bastante exigentes a nivel de consumo, aunque han mejorado notablemente las temperaturas.
Intel Core Ultra 7 270K Plus mantiene la arquitectura de un único die, en cuyo interior tenemos varios complejos computacionales comunicados mediante el bus interno.
Entre ellos se encuentran los gráficos integrados Intel Xe, que serán iguales a la anterior generación, y los mismos en todas las CPU Arrow Lake de escritorio, incluido este Intel Core Ultra 7 270K Plus.
Consta de 4 Xe Cores y 8 TOPS, destinados a uso básico, confiando en que el usuario de un serie -K contará con gráficos dedicados. Esda iGPU utiliza un proceso de fabricación TSMC N5 de 5 nm.
Por último, tenemos la interfaz de E/S del procesador basada en 6 nm que también ha sido notablemente mejorada en cuanto a velocidad, mejorando el reloj 400 MHz en la comunicación DRAM – IMC. Esto hace que la capacidad JEDEC nativa para RAM ascienda a 7200 MT/s, soportando más de 8000 MT/s con perfiles XMP 3.0.
La cantidad de lanes se mantiene invariante con 16 carriles PCIe Gen5 para gráficos y NVMe, y 4 PCIe 4.0 para almacenamiento NVMe. A lo que se suman 8 carriles DMI para la comunicación con el chipset.
Evidentemente, tenemos el mismo soporte de placas que la anterior generación con chipsets H810 para uso diario/básico, B860 para gaming ligero y creación, y Z890 para nivel entusiasta.
Es el momento de ver en acción este Intel Core Ultra 7 270K Plus en diversas pruebas de rendimiento, temperaturas y consumo.
Este es el banco de pruebas utilizado:
| BANCO DE PRUEBAS | |
| Procesador: | Intel Core Ultra 7 270K Plus |
| Placa Base: | MSI MAG Z890 Tomahawk WIFI II |
| Memoria: | 32GB Corsair Vengeance @6600 MHz |
| Disipador | Corsair iCUE H150i ELITE LCD |
| Disco Duro | SSD NVMe |
| Tarjeta Gráfica | Nvidia RTX 4080 |
| Fuente de Alimentación | Corsair RM1000 |
Los test que hemos utilizado son:
Pese a ello, vemos un rendimiento en Cinebench R23 un 22% superior al 265K y hasta un 4% superior al 285K, también está por encima en single core un 6% respecto del 265K y un 3% respecto al 285K. En la versión 2024 supera al primero por un 17% y 1,4% en multi core y se queda ligeramente por debajo del segundo en ambos casos.
En las pruebas combinadas tenemos un rendimiento espectacular incluso son las funciones APO e iBOT, siendo la mejor CPU en Fire Strike de toda la lista, y también en Time Spy, quedándose por encima del 285K en un 4,5%.
En las pruebas de PCMark también mejora la puntuación general, igual que en WPrime para single core, superando al 265K en un 2%, siendo también más rápida que los procesadores AMD.
Introducimos algunos benchmarks adicionales relacionados con el comportamiento en IA de la CPU y Office, aunque por el momento hemos recogido pocos resultados de otras CPU.
En las pruebas de IA los resultados son prácticamente iguales a los anteriores modelos al tener misma NPU, mientras que en Office también se mejora la puntación considerablemente, con casi un 10% respeto al 285K, siendo la mejor CPU junto al R9 9900X3D.
Evaluamos el rendimiento del Intel Core Ultra 7 270K Plus en juegos con resoluciones 1080p, 1440p y 2160p con la siguiente configuración en juegos:
Este 270K Plus le planta batalla a los procesadores AMD Ryzen X3D como el mejor, es cierto que en la mayoría de juegos no consigue superarlos, pero se queda realmente cerca en 1080p.
En el resto de resoluciones, la experiencia de jugable será prácticamente la misma con esta CPU que con el resto de procesadores de gama alta e incluso media.
Una cuestión importante es si las tecnologías Intel APO e iBOT surten efecto en los juegos compatibles, y lo cierto es que sí.
Vemos que en los 4 juegos que probamos donde tenemos ambas tecnologías disponibles, las mejoras son bastante importantes en dos de ellos Hogwarts Legacy y Tomb Raider. En Spiderman también hay cierta mejora, mientras que en Cyberpunk 2077, lo cierto es que la captura ha sido exactamente la misma en framerate.
Disponemos de los resultados de estas CPU para comparar directamente en rendimiento en el apartado gaming.
El rendimiento de este 270K es consistentemente superior al 265K en esta resolución a excepción de dos títulos, Starfield y Control, probablemente por cambios en el propio juego que hayan influido negativamente en la CPU, o por mera falta de compatibilidad total con esta nueva CPU.
Además, esto coincide con que ninguno de los dos juegos cuenta con la mejora de APO o iBOT, lo que pone más de manifiesto este posible problema de optimización.
La mejora media es de un 9% respecto del 265K, mientras que con el Ryzen 7 9800X3D se queda un 4% por debajo, solo superándolo en 3 juegos. La versión X3D es muy difícil de superar, pues vemos que con una CPU “normal” como el 9700X, el 270K está 3% por encima incluso con el inconveniente de Control y Starfield.
En la resolución intermedia continuamos con cifras inferiores en los dos juegos comentados, pero el 270K supera al 265K por un 5% de media alcanzando hasta un 13% en Forspoken o Hogwarts.
Las distancias se acortan con los contendientes de AMD, estando ahora solo un 2% por debajo del X3D y un 1% por encima del 9700X. Esto pone en ventaja a esta CPU al ser más barata que ambas, ya que la experiencia gaming real es igual en esta resolución.
Para la resolución máxima obtenemos resultados muy similares en todas las CPU, la experiencia gaming real es prácticamente la misma para todas las CPU, sin embargo se queda por debajo en la mayoría de juegos respecto de los dos procesadores de AMD.
Hay dos juegos a los que no debemos hacer mucho caso en esta resolución, que son Forspoken y Hogwarts, ya que la actualización de FSR en uno, y DLSS en otro, parece que han mejorado los FPS a máxima resolución.
En este Intel Core Ultra 7 270K Plus nos parece interesante evaluar el rendimiento en los modos 125W equivalente al modo Eco, y la configuración de stock. En todo caso, mantenemos activas las tecnologías DTT de Intel.
Las cifras en los test de rendimiento están bastante claras; el 270K Plus en modo 125W rinde un 20% cuando se utilizan todos sus núcleos, y también en Time Spy. Mientras tanto, el rendimiento en single core es entre un 2 y 4% inferior.
La prueba de Fire Strike, se queda en un lugar intermedio con un -10%, siendo un ejemplo perfecto de lo que pasará con los juegos en 1080p.
Como siempre, la resolución relevante aquí será la de 1080p donde la CPU tiene más peso debido a sus frecuencias boost. Entonces, en este caso obtenemos un 4% menos de rendimiento, siendo más acusada la pérdida en Tomb Raider y Spiderman.
En 1440p el rendimiento es prácticamente el mismo, así como en 2160p, ofreciendo la misma experiencia jugable.
Continuamos testeando los modos de configuración anteriores, añadiendo también una configuración de OC manual para comprobar hasta dónde podemos llegar con esta unidad el Intel Core Ultra 7 270K Plus.
En el estado de consumo moderado, 125W tampoco es precisamente una cifra baja, obtenemos un rendimiento estable de 5,087 GHz @1,119V en P-core y 4,6 GHz @1,127V en E-core, con una temperatura de 59ºC.
Al menos en esta placa base el rendimiento de stock es igual a tener los PL1 y PL2 a su máxima capacidad, es decir 250W. De hecho, con el modo 200S Boost también se repite el patrón de rendimiento, no hay diferencias.
Entonces el consumo llega hasta los 240-250W, y la temperatura a 85ºC. Los P-core operan a 5,387 GHz @1,216V y los E-core a 4,7 GHz @1,188V.
Efectuamos una prueba de Overclocking manual a través de la aplicación Intel XTU, encontrando estabilidad tan solo subiendo la frecuencia de los E-core a 4,8 GHz y P-core a 5,5 GHz, con un modo a 5,7 GHz para un solo núcleo.
El resultado es de una pequeña mejora en multi-core y single-core, manteniendo el consumo en 250W, dentro de su máximo, y las temperaturas suben a 89ºC. Sin embargo, las frecuencias marcadas no son totalmente estables y eventualmente los relojes bajan al comportamiento de stock.
Sin duda, cada vez merece menos la pena realizar estas prácticas salvo para hacer undervolting a la unidad, que es donde sí obtenemos una mejora en las condiciones de temperatura y consumo versus rendimiento.
Hemos utilizado Cinebench R23 para estresar la CPU, comprobando temperaturas y consumo, tanto a su velocidad de stock como en overclocking. El consumo medido es de todo el banco de pruebas al completo (excepto monitor), mientras que las temperaturas se han monitorizado con HWiNFO.
En las pruebas de consumo hemos quedado satisfechos, ya que esta CPU rinde más que un 285K y sin embargo consume casi un 12,8% menos bajo estrés máximo, así como un 3,6% menos que el propio 265K.
La mejora en la eficiencia ha sido bastante buena, incluso en reposo consume casi un 11% menos.
En cuanto a temperaturas, el Intel Core Ultra 7 270K Plus es bastante estable a máximo rendimiento, alcanzando los 85ºC de media con la RL de 360 mm a menos de 1000 RPM en sus ventiladores siendo una cifra similar al 285K y 3 grados menos que el 265K que obtuvo peores resultados en nuestro banco.
El Intel Core Ultra 7 270K Plus persigue ser un modelo altamente equilibrado, heredando la configuración de núcleos del 285K como anterior tope de gama, reduciendo el precio considerablemente para ser una opción competitiva frente a los Ryzen 9000X3D.
Su arquitectura híbrida con 24 núcleos mejora notablemente el rendimiento multinúcleo frente a su predecesor, el 265K, con hasta un 30%, o incluso un 5% respecto del 285K, convirtiéndose en una opción excepcional en productividad y gaming exigente,
Frente a los Ryzen X3D, mantiene una gran competitividad en gaming, quedando muy cerca en 1080p. Sin embargo, frente a CPUs Ryzen convencionales sin 3D V-Cache, logra superarlas de forma relativamente fácil, ofreciendo un rendimiento más consistente en distintos escenarios.
Y es que uno de sus puntos diferenciales es la implementación de tecnologías Intel APO e iBOT con la suite DTT, que optimizan el uso de núcleos e instrucciones a nivel de software.
Si bien es una solución bastante efectiva en su corta lista de juegos, no es una mejora directa con hardware como la de AMD con los Ryzen X3D, por lo que está sujeta a que la propia Intel vaya metiendo juegos en la lista de compatibilidad. Es lo mismo que ocurre con DLSS y FSR.
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En términos de eficiencia, esta CPU supone un avance respecto al 285K, reduciendo consumo un 3,6% respecto del 265K con más núcleos, mientras que las temperaturas son iguales al 285K.
Lo más relevante es que en modo PL2 ilimitado, la realidad es que el rendimiento efectivo se mantiene prácticamente invariante, así que no merece la pena. Mientras tanto, en modo Eco a 125W las diferencias de rendimiento bruto son de un 20%, pero apenas palpable en la experiencia gaming, así que es un estado fantástico para esta CPU.
Entre las mejoras internas además del recuento de núcleos tenemos el aumento de frecuencias die-to-die y E/S, traduciéndose en soporte nativo para RAM DDR5 CUDIMM de 7200 MT/s.
Otra buena noticia es que se ha mantenido la misma plataforma con chipset serie 800, lo que plantea oportunidades para usuarios que tenga una CPU de ama media o baja y quieran dar el salto sin cambio placa o RAM. Solo tendrían que actualizar la BIOS en la mayoría de casos.
El precio teórico de esta CPU se sitúa en los $299, cifra similar debería ser en Euros (300-350€). Si esto se cumple, sin duda será una CPU de increíble relación rendimiento/precio, ya que el 285K está por encima de 500€, y el Ryzen 7 9700X como opción más barata a 290€, rindiendo solo la mitad que este 270k Plus.
| VENTAJAS | INCONVENIENTES |
| RENDIMIENTO MULTINÚCLEO SUPERIOR AL 285K | INFERIOR A RYZEN X3D EN GAMING PURO A 1080P, TODAVÍA |
| RENDIMIENTO GAMING CERCANO A LOS RYZEN X3D | MEJORAS GAMING DEPENDE DE SOFTWARE Y LA LISTA DE COMPATIBILIDAD |
| EFICIENCIA Y TEMPERATURAS MEJORADAS | NPU E IGPU INVARIANTES |
| APO/IBOT MEJORAN GAMING EN JUEGOS COMPATIBLES | OVERCLOCKING MANUAL POCO RELEVANTE |
| SOPORTE DDR5 MEJORADO | |
| NO HAY QUE CAMBIAR DE PLACA | |
| GRAN RENDIMIENTO EN MODO ECO | |
| GRAN VALOR POR SU PRECIO RECOMENDADO |
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