Los monitores UHD van elevando su frecuencia de refresco, y en esta ocasión analizamos el nuevo Gigabyte M27UP, una opción gaming a precio equilibrado que apuesta por un potente panel SS IPS de nada menos que 160 Hz y 1 ms GTG.
Pero es que también tiene un modo Full HD a 320 Hz ideal para juegos competitivos. Este ofrece un 95% en DCI-P3, gran amplitud de colores y una base compacta de gran ergonomía que se adapta a cualquier mesa de escritorio.
Agradecemos a Gigabyte su confianza en nosotros por enviarnos este monitor para su análisis.
Gigabyte M27UP se presenta en una discreta caja de cartón rígido con acabado neutro, sobre la cual se presente el monitor y especificaciones en tinta negra.
Dentro, tenemos moldes tipo sándwich de corcho de poliestireno expandido para proteger las piezas del monitor.
El contenido de la caja será el siguiente:
Gigabyte M27UP adopta el mismo diseño en su base que otras opciones AORUS OLED de gama alta, por lo que entendemos que será el diseño estandarizado, al menos en sus opciones gaming.
Y es un acierto, ya que abandona el diseño en “V” voluminoso y extenso para centrarse en una base metálica más delgada y mucho más compacta, con acabado en gris metalizado.
En la zona del centro encontramos el sistema de anclaje para el brazo de soporte, también más pequeño y simple, pero igualmente seguro, con tornillo de rosca manual. Debajo, tenemos múltiples apoyos de goma antideslizante.
Montamos el brazo de soporte, el cual también sufre un rediseño y notable reducción de tamaño, haciéndose más minimalista, pero igualmente robusto y largo, mediante un diseño estilo diamante.
Cuenta con ajuste de altura hidráulico y se le puede añadir un enrutador de cables de plástico si lo deseamos.
En la parte superior tenemos el mecanismo de fijación para el monitor consistente en un saliente con bisagra horizontal, la cual se integra en el soporte cuadrado estilo VESA.
Pero en este caso el sistema de anclaje con el monitor cuenta con dos pestañas de metal superiores y dos anclajes rápidos inferiores para no necesitar tornillos. En todo caso, el monitor es compatible con VESA 100×100 mm.
Seguimos con la parte trasera del Gigabyte M27UP, la cual es totalmente de plástico, sin añadidos RGB en esta ocasión, tan solo una rejilla de ventilación superior y ranura Kensington en la esquina inferior izquierda (vista desde el frente).
El control OSD se ubica en la zona central, bajo el borde de la pantalla, mirando hacia abajo, igual que el panel de puertos. Y los propios altavoces.
Con la vista al frente tenemos, como no, acabado Anti-Glare para el panel, eliminado o reduciendo reflejos procedentes de luces externas en la pantalla, para mejorar la fatiga visual.
Tenemos marcos parcialmente integrados en pantalla, como es habitual en estos casos, con 8 mm en el borde superior y laterales, y borde inferior de plástico de 25 mm.
Pasamos a estudiar la movilidad de este Gigabyte M27UP que es tan buena como es espera de un monitor de 27 pulgadas.
Mediante el mecanismo hidráulico se nos proporciona ajuste de altura de 130 mm, aunque su recorrido no es demasiado suave.
En la unión de la base y el brazo tenemos el mecanismo de giro hacia los lados para la pantalla, en un rango de 15o a derecha e izquierda, haciendo un total de 30o. No es un rango demasiado amplio, pero es aceptable
La bisagra del soporte nos proporciona orientación horizontal en un rango de -5o hacia abajo y 21o hacia arriba.
Por último, el monitor se puede rotar 90º, solo en sentido horario.
Seguimos ahora con la configuración de puertos del Gigabyte M27UP, todos ellos ubicados en la zona inferior. Encontraremos las siguientes:
Sobre las conexiones de vídeo, todos los puertos soportan salida a 3840x2160p y 160 Hz. El puerto HDMI soporta salida UHD 120 Hz en consolas PS5 y Xbox Series X.
Incluye los modos PIP y PBP que nos permiten utilizar varias fuentes de vídeo simultáneas en el monitor, ideal para creadores de contenido y diseñadores.
Este monitor cuenta con función KVM, así que a través del USB-B y USB-C es posible controlar hasta dos quipos conectados al monitor, mediante ratón y teclado conectados a sus puertos USB-A.
Continuamos con el análisis de prestaciones del Gigabyte M27UP, el cual está basado en un panel LCD SS IPS (Super Speed IPS) de 27” en formato 16:9, ofreciendo resolución nativa 4K de 3840 x 2160p.
Hasta aquí todo bien, pero la principal novedad radica en su comportamiento, porque es capaz de funcionar en 4K a un refresco de 160 Hz, o también en resolución Full HD (1920x1080p) a 320 Hz, siempre a una respuesta mínima de 1 ms GTG.
Con estos dos modos tenemos lo mejor de ambos mundos; una imagen nítida y de gran calidad, con alta fluidez para juegos RPG donde disfrutar de los gráficos, o bien una imagen más básica, pero de extrema fluidez para juegos online competitivos, donde el tiempo de reacción sea crucial.
El monitor cuenta con VRR FreeSync Premium compatible con Nvidia G-Sync en ambos modos.
Debemos tener en cuenta, que, al no ser la resolución nativa del monitor, Full HD muestra una calidad de imagen inferior y menos nítida, en donde la representación del texto e información del explorador se distorsiona un poco, tal y como vemos en la captura.
En cuanto a las prestaciones de color, tampoco va nada mal con un 95% de cobertura en DCI-P3 y el 125% en sRGB, gracias a un panel de 10 bits (8 bits + FRC) que genera 1,07 miles de millones de colores.
Como cualquier panel IPS, su contraste típico es de 1000:1, nada especial, mientras que el brillo típico será de 350 nits con certificación DisplayHDR 400 y filtro de luz azul.
Los ángulos de visión son excelentes, cumpliéndose los 178º que especifica la marca, sin pérdida de brillo o color tanto en la vertical como la horizontal. El acabado Anti-Glare favorece esto.
Gigabyte introduce todas sus funciones para mejorar la experiencia gaming:
En cuanto al apartado sonoro, tenemos 2 altavoces de 5W que proporcionan un sonido de potencia elevada, pero carecen de graves contundentes, por tanto, los agudos toman mayor protagonismo. Os dejamos una captura para que juzguéis.
Vamos a analizar la calibración y el rendimiento del Gigabyte M27UP, verificando que se cumplen los parámetros técnicos del fabricante. Para ello utilizaremos el colorímetro X-Rite Colormunki Display, y los programas DisplayCAL 3 y HCFR.
Vamos con una prueba de latencia End-to-End con Nvidia LDAT, utilizando el banco de pruebas con Intel Core i9-12900K y Nvidia RTX 4080. Usaremos Doom Eternal, en calidad Ultra, resolución Full HD y 320 Hz activados sobre HDMI 2.1.
Se pretende medir la latencia del conjunto completo, desde que hacemos clic en el ratón hasta que los píxeles de pantalla responden al disparo.
Hemos verificado la latencia del monitor en su versión competitiva, con el modo FHD320 Hz, obteniendo una media de 11 ms con Doom, siendo una cifra excelente, teniendo en cuenta que es de todo el banco de pruebas completo.
Utilizando las pruebas de Testufo, buscamos artefactos como ghosting o desenfoque, efectuando capturas mediante cámara de la imagen en movimiento con los distintos modos Overdrive.
Modo UHD 160Hz
Hemos verificado los 5 modos de OD disponibles, comprobando que el óptimo es el de Smart OD, con una buena capacidad de ajuste al refresco de pantalla, aunque en determinados momentos genera una pequeña estela blanca.
En modo calidad de imagen no tenemos estela alguna, siendo otro modelo que podemos dejar fijado en el monitor.
Modo FHD 320 Hz
En este modo es también Smart OD la opción más recomendable, aunque tan solo en el modo Fast se genera estela blanca tras los elementos en movimiento.
Ahora nos ocuparemos de realizar las pruebas básicas que nos den las medidas reales de brillo y contraste del Gigabyte M27UP en resolución UHD.
| Brillo | Contraste | Valor Gamma | Temperatura de color | Nivel de negros |
| 427 cd/m2 | 1131:1 | 2,17 | 6174 K | 0,3777 cd/m2 |
El brillo típico del panel es superior a lo prometido, con hasta 427 nits en la zona central del mismo, un contraste ligeramente superior, aunque seguimos teniendo negros poco profundos, como es normal en un IPS.
El brillo en las celdas periféricas del panel sigue estando por encima de los 350 nits, pero quedan por debajo de los 400 nits de la zona central.
El resto de parámetros también está suficientemente bien ajustados, con temperatura de color tendiendo un poco a notos cálidos.
La mejor calibración para este espacio de color la obtenemos con el modo de imagen sRGB, con un Delta E medio de 0,75, fallando solo en uno de los tonos rojos. El Delta en el modo estándar también está por debajo de 2, con 1,60, así que también es un modo perfecto para trabajos de diseño y creación.
La cobertura de color obtenida es de prácticamente el 100%, aunque no se redondea por completo, alcanzando un volumen de gama del 125%, cifra fiel a lo prometido por la marca. HCFR muestra un excelente ajuste en todos los parámetros.
En DCI-P3 obtenemos el mejor ajuste Delta E medio de 1,61 en el modo de imagen Estándar, mientras que la cobertura en este espacio es del 87,5%, con volumen del 89%, es decir, estamos lejos del 95% prometido.
Hemos dado una pasada con el colorímetro, comprobando que el perfilado RGB no necesita mejoras al estar bien balanceado, y los Deltas E apenas reciben mejoras al ya estar muy cercanos a la perfección. Por tanto, consideramos que este monitor no necesita calibración adicional.
Para acceder al OSD pulsamos el joystick inferior hacia dentro, sacando un menú con 4 opciones para cada dirección; KVM, Game Assist, menú principal y apagar.
Además, en las 4 direcciones sin pulsar en el centro tenemos ajustes de volumen, entrada, modo de imagen y ecualizador de negros. El switch táctico a la izquierda del joystick está preconfigurado para cambiar la resolución.
En el menú de Game Assist tenemos las opciones de tablero de juego, puntos de mira, configuración del switch táctico, modo sniper, modo visión nocturna para el sniper y flash dimming para el control de brillo y reducción de fatiga visual.
Ubicados ya en el menú principal, tenemos un total de 7 apartados, esta vez comuna perfecta navegación, ágil y de respuesta rápida con el botón.
En Gaming se condensan las funciones competitivas del monitor, como VRR, Overdrive, Ecalizador de Negros 2.0, Aim Stabilizer para reducir en desenfoque de movimiento o proporciones de imagen.
En Picture tenemos los modos de imagen en forma de perfiles con bastantes parámetros de ajuste. Display integra la selección de fuente de vídeo, mientras que PIP/PBP está en un apartado independiente.
System engloba las opciones generales del monitor como OSD, Audio, menús de acceso directo y comportamiento de puertos y energía en “otras opciones”.
Gran parte de estas opciones, se encuentran en OSD Sidekick, incluidas las de Game Assist y los perfiles de imagen, aunque estos so genéricos en la App, no tiene tantos como el propio monitor.
Este monitor propone algo distinto dentro del segmento de monitores gaming 4K, con dos modos de comportamiento, buen diseño y un precio más ajustado que la serie AORUS.
Su panel SS IPS ofrece un refresco de 160 Hz en 4K y 320 Hz en Full HD, lo que lo convierte en una opción versátil tanto para juegos competitivos como para experiencias visuales más cinematográficas.
En 4K, destaca por su fidelidad de color, con buena cobertura en sRGB, aunque un poco inferior en DCI-P3, así como por una excelente calibración de fábrica, lo que también lo hace apto para tareas de diseño y edición de imagen a nivel alto.
El rendimiento del panel es bastante bueno en general, superando los 400 nits, y consiguiendo una latencia medida de 11 ms en modo competitivo. Dispone de gestión inteligente del overdrive (Smart OD) aseguran una experiencia fluida y sin ghosting.
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A esto se suman funciones gaming avanzadas como Aim Stabilizer Sync, Night Vision, Eagle Eye para “chetarnos en juegos FPS”, Game Assist y Tactical Switch 2.0, aportando valor adicional al monitor.
En términos de diseño, Gigabyte ha acertado al optar por una base metálica compacta y ergonómica, con amplias posibilidades de ajuste y una estética minimalista que se adapta fácilmente a cualquier entorno de trabajo o juego.
En el apartado de conectividad, el monitor cumple con creces: ofrece HDMI 2.1, DisplayPort 1.4, USB-C y hub USB 3.2, además de soporte KVM, ideal para quienes trabajan con varios equipos.
Su sistema de audio integrado es correcto para un uso básico, aunque limitado en graves, igual que la entrega de energía del USB-C, que con 18W no puede alimentar portátiles Max-Q.
El Gigabyte M27UP está disponible a un precio de entre 326 y 440€ según en la tienda de venta. Es un monitor que equilibra rendimiento, calidad visual y funcionalidad avanzada en un formato de 27 pulgadas ideal para gaming 4K.
Su panel rápido, excelente colorimetría y diseño ergonómico lo posicionan como una opción muy recomendable tanto para jugadores exigentes como para creadores de contenido que busquen precisión y fluidez en una sola pantalla.
| VENTAJAS | INCONVENIENTES |
| MODO DUAL CON 4K160 HZ Y FHD320 HZ | ALTAVOCES INTEGRADOS CON POCOS GRAVES |
| COMBINA UNA GRAN CALIDAD DE IMAGEN CON ALTAS PRESTACIONES EN COMPETITIVO | AL SER UN MODO VIRTUAL, EN FULL HD LA CALIDAD DE IMAGEN SE RESIENTE |
| FUNCIONES TÁCTICAS AVANZADAS PARA JUEGOS | |
| BUENA CALIBRACIÓN DE SERIE | |
| LATENCIA E2E DE 11 MS | |
| VRR, SMART OD Y COMTIBLE CON G-SYNC | |
| BASE COMPACTA Y DE ELEVADA ERGONOMÍA | |
| CONECTIVIDAD AMPLIA, CON PIP/PBP Y KVM | |
| BUEN PRECIO |
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