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Gigabyte G27QC Review en Español (Análisis completo)

En esta ocasión tenemos otro nuevo monitor para analizar, y se trata del Gigabyte G27QC. Es la versión de 27 pulgadas más potente disponible del fabricante sin contar con los AORUS, y ya analizamos hace un tiempo el G32QC y nos encantó. Este nos ofrece una curvatura 1500R para mayor inmersión en juegos y marcos ultra delgados para setups multi pantalla

Y como es habitual en el fabricante, una de sus fortalezas está en la gran cantidad de opciones disponibles para juego, que debemos tocar para dejar perfecta la imagen y disfrutar de los e-sports. Y es que este panel VA nos entrega una resolución 2K a 165 Hz de refresco y 1 ms de respuesta con excelente calidad de imagen y representación de color. Todo esto y más lo descubriremos en nuestro análisis, así que, ¡empecemos!

Pero antes, damos las gracias a Gigabyte por su confianza en nosotros al cedernos temporalmente este monitor para analizarlo en profundidad.

Gigabyte G27QC características técnicas

Unboxing

En esta ocasión el Gigabyte G27QC nos ha llegado en una presentación habitual en forma de caja de cartón grueso sin asa para llegar. En ella vemos una serigrafía en color negro sobre el color natural de cartón que nos muestra un boceto del monitor así como sus principales características en forma de iconos.

Tras abrirla por la parte superior, nos encontraremos el monitor separado en dos piezas junto a los accesorios. Todo está perfectamente acomodado en un doble molde de corcho de poliestireno expandido tipo sándwich. Recomendamos hacer el unboxing con la caja tendida, ya que al extraer el contenido vertical podrá abrirse este molde y provocar la rotura del monitor.

El bundle contiene los siguientes elementos:

  • Pantalla Gigabyte G27QC con brazo de soporte
  • Base de apoyo
  • Cables con adaptador de enchufe europeo y británico
  • Cable HDMI
  • Cable DisplayPort
  • Cable USB Type-B para datos
  • Manual de instrucciones y garantía

Diseño del Gigabyte G27QC

En esta ocasión el montaje del monitor Gigabyte G27QC va a ser bien sencillo, ya que al ser una pantalla más pequeña que la del Gigabyte G32QC parte de él ya viene montado. Hablamos del brazo de soporte, que para ello se está utilizando un montaje de tipo VESA 100×100 mm fijado con cuatro tornillos al panel de imagen.

A diferencia de los monitores de AORUS, aquí no se usa el soporte con anclaje rápido, aunque por otro lado es una pequeña ventaja al quedar mejor fijado. Este soporte tampoco está tan sumamente trabajado y se presenta en forma de columna con carcasa de plástico rugoso y con sistema hidráulico para bajar y subir la pantalla. Es un brazo bastante alto que dará un buen rango de maniobra, y cuenta con un agujero inferior para pasar los cables.

Si nos paramos a ver la base, cuenta con un diseño idéntico a los otros monitores de Gigabyte al ser en forma de “V” abierta. Su construcción consiste en un chasis interior metálico que podemos ver por debajo si le damos la vuelta, y una carcasa superior de plástico negro rugoso igual que la usada en el brazo. Esta base tiene por tanto un acabado digamos estándar, aunque aporta una excelente estabilidad al conjunto y no sobresale de la pantalla en posición normal.

En la zona trasera del Gigabyte G27QC no encontramos ningún tipo de iluminación integrada, esta vez es algo más básico y sin muchas florituras. La carcasa de sujeción es de plástico rugoso de muy buena calidad con una rejilla superior para refrigerar los componentes internos. Ateniendo en cuenta la curvatura, es un monitor bastante delgadito, especialmente en la zona superior en donde el plástico presenta un acabado pulido. Las medidas totales con la base colocada serían de 610 mm de ancho, 531 de alto como máximo y 203 mm de profundidad.

Gigabyte ha hecho un gran trabajo de optimización en la presentación y marcos de pantalla, los cuales están construidos en plástico duro. Los marcos físicos laterales y superior tienen un grosor de solo 3 mm. A esto le sumamos el marco directamente integrado en el panel que suma 7 mm de grosor. Finalmente el marco inferior sí que es un poquito más grueso y construido en plástico, siendo de 2,3 cm de grosor. Esto nos da un buen ratio de uso de pantalla, y es lo más normal a día de hoy para usarlo en configuraciones de triple pantalla por ejemplo, ya que la curvatura se brinda a ello.

Ergonomía

El Gigabyte G27QC no tiene la ergonomía completa que podríamos esperar y está liberado en dos de los tres ejes posibles para un monitor curvo al igual que ocurre con la versión de 32 pulgadas. Como ya hemos comentado, el monitor es compatible con soportes VESA de 100×100 mm, lo cual vendrá genial para usarlo en soportes universales.

Pues bien, las prestaciones que no da su soporte nativo nos permitirán el movimiento vertical en un rango de 13 cm gracias al sistema hidráulico que se ha implementado en él. El ser un brazo bastante largo, este recorrido ha sido ampliado en 3 cm con respecto a otros modelos, lo cual viene genial para escritorios muy bajos o su integración con salpicaderos de simuladores de carreras.

También permitirá ajustar la orientación vertical de la pantalla, es decir, tiene libre el movimiento en el eje Y con 5o hacia abajo o 20o hacia arriba. De esta forma podremos ajustar la orientación del panel en función de la altura relativa de nuestra cabeza en él. Así que solamente nos ha faltado la posibilidad de orientación vertical, que hubiera estado bastante bien, aunque siempre podremos hacerlo nosotros a mano.

Conectividad

Los puertos de conexión del Gigabyte G27QC están situados en la parte de atrás, más concretamente orientado hacia abajo y contenidos en el borde a mitad del equipo. Esta vez se encuentran bastante repartidos, así que veamos cuáles son:

  • 1x Display Port 1.4
  • 2x HDMI 2.0
  • 1x Jack de 3,5 mm para salida de audio
  • 1x USB 3.2 Gen1 Type-B para datos y software
  • 2x USB 3.2 Gen1 Type-A
  • Entrada de alimentación de 3 pines y 230V
  • Ranura Kensington para candado universal

Es curioso ver cómo el monitor de 32 pulgadas venía con la fuente de alimentación externa, y éste la trae integrada a pesar de ser más pequeño. En cualquier caso es algo más cómodo al no tener la petaca tirada por el suelo, aunque en consecuencia la parte de atrás generará algo más de calor.

Los puertos de vídeo cuentan con los últimos estándares disponibles, y tanto DisplayPort como HDMI soportarán sin problemas las máximas prestaciones del monitor al poder llegar hasta una resolución 2560x1440p @240 Hz. Soportan contenido en HDR y tecnología de refresco AMD FreeSync integrada, y tampoco habrá problemas con la profundidad de color al ser un panel de 8 bits. Quizás sería el momento de pensar el colocar un USB Type-C para la próxima generación, esperamos que así sea para ampliar posibilidades.

Tampoco han podido faltar los puertos USB para conectar periféricos y llevar los datos hasta el PC a través de USB-B que debemos de conectar para hacerlos funcionales. Y como siempre comentamos, el llevar estos puertos al lateral sería una buena idea para mejorar su accesibilidad. El Jack de audio, a diferencia de los monitores AORUS, no soporta cancelación de ruido.

Características de la pantalla

El Gigabyte G27QC cuenta con un panel de 27 pulgadas en una configuración con curvatura a 1500R. Esta es un poco más pronunciada que la típica 1800R de los paneles ultra panorámicos, para conseguir mayor inmersión en formatos de imagen 16:9 como el que tenemos aquí. Consecuencia de ello es el tener que usar un panel LCD VA al ser los que mejor soportan la curvatura dentro de esta tecnología, y brindando una resolución nativa QHD a 2560×1440 píxeles (2K).

Con estas medidas el tamaño de píxeles o pixel pitch se sitúa en 0,2331×0,2331 mm entregando una densidad de casi 110 ppp que no está nada mal. Sus prestaciones básicas consisten en un contraste típico de 3000:1 y dinámico de 12M:1, así como un brillo típico de 250 nits. Este es más bajo que el modelo de 32 pulgadas, no llegando a esos 350 nits, aunque el fabricante indica que es un monitor HDR Ready. Por supuesto ésta no será una cualidad reseñable tal y como hemos verificado.

Pero lo que más nos interesa de un monitor gaming son precisamente las prestaciones orientadas a juegos, y esta vez nos va a entregar una frecuencia de refresco máxima de 165 Hz. En él se ha implementado tecnología de refresco dinámico AMD FreeSync, de la cual hemos verificado su correcta compatibilidad con Nvidia G-Sync tal y como veis en el panel de control. La velocidad de respuesta se sitúa en solo 1 ms MPRT, con tres modos distintos de Overdrive para apostar por calidad de imagen o velocidad, disminuyendo así el ghosting. Tampoco olvidemos que es un panel Flicker-Free para evitar parpadeos de la pantalla, y Low Blue Light con certificación TÜV Rheinland para proteger nuestros ojos de la luz azul.

A esto le debemos sumar las características que tienen otros monitores del fabricante Gigabyte especializadas en gaming, solamente omitiéndose Aim Stabilizer:

  • OSD Sidekick: un software que extiende las opciones del monitor para gestionarlo desde el sistema. También permite crear y cargar perfiles de imagen personalizados.
  • Auto Update: función integrada en Sidekick para actualizar el firmware del monitor de forma automática
  • Dashboard: monitoriza las propiedades y estado de nuestra CPU, GPU y DPI de nuestro ratón, siempre que tengamos el conector USB-B instalado y el controlador actualizado.
  • Black Equalizer y Super Resolution: la primera, es una función mediante la cual el monitor detecta las zonas más oscuras en pantalla y las aclara automáticamente durante el juego. Con la segunda se puede definir aun más la imagen mostrada en el monitor, ayudando así a eliminar ghosting y desenfoque.
  • Game Assist: una utilidad que permite colocar un minutero en la pantalla para el tiempo transcurrido, y un ajuste avanzado en la posición de la imagen.

No podemos olvidar las prestaciones relativas a la calidad de imagen, porque este Gigabyte G27QC tiene mucho que decir al respecto. Contamos con un panel de 8 bits como profundidad de color que ofrece una cobertura máxima del 92% DCI-P3 y el 100% sRGB. Finalmente sus ángulos de visión alcanzarán los 178o tanto en vertical como en horizontal. En las capturas podemos ver que tiene una leve pérdida de brillo en los ángulos laterales y una pequeña variación del color con tendencia a marrones. De todas formas también se debe a la curvatura y a la iluminación exterior utilizada.

Podemos considerar como un extra el contar con un sistema de altavoces integrados consistente en dos speakers de 2W. Estos nos darán un sonido bastante digno para ver películas y vídeos cuando no tengamos ganas de ponernos los auriculares.

Calibración y pruebas de color

Vamos a analizar las características de calibración del Gigabyte G27QC, verificando que se cumplen los parámetros técnicos del fabricante. Para ello utilizaremos el colorímetro X-Rite Colormunki Display, y los programas gratuitos HCFR y DisplayCal III. Así mismo, verificaremos estas propiedades con el espacio de color sRGB y DCI-P3, realizando finalmente una calibración y perfilado.

Flickering, Ghosting y otros artefactos

Hemos hecho uso de todas las funciones que este Gigabyte G27QC incluye para evaluar las prestaciones del panel, viendo si hay artefactos de imagen con TestUFO. El test lo hemos configurado a 960 pixeles por segundo y una separación de 240 píxeles entre los UFO, siempre con el fondo de color Cian. Las imágenes tomadas se han realizado con un seguimiento de los UFO a la misma velocidad a la que aparecen en pantalla para así capturar la estela de ghosting que puedan dejar.

La cámara también introduce algo de desenfoque, así que no debemos tomar al pie de la letra lo que recoja el sensor, sino mucho más lo que perciban nuestros ojos.

Esta vez os estamos mostrando 5 capturas distintas, las tres primeras corresponden a las configuraciones de Overdrive en calidad de imagen, equilibrado y velocidad. En ellas obviamente la de mejor resultado es la tercera, aunque en ella hay una notable estela de ghosting. Para eliminarla, hemos configurado la función Black Equalizer en 13, y vemos que los resultados mejoran bastante a pesar de que aparece ghosting inverso en la imagen inferior.

Finalmente para llegar a un equilibrio, hemos configurado el Overdrive en modo equilibrado, Black Equalizer en 12 y Super Resolution en 1. Evidentemente, en todo momento hemos estado utilizando FreeSync y la frecuencia de refresco a 165 Hz durante estas pruebas. Esto nos deja ver que el panel de imagen es un poquito inferior al modelo de 32 pulgadas, que con menos esfuerzo conseguíamos resultados más finos. De todas formas las opciones implementadas nos dan bastante juego como veis.

Contraste y brillo

Para las pruebas de brillo del Gigabyte G27QC hemos utilizado el 100% de brillo en modo de imagen estándar sin las modificaciones anteriores.

Brillo Máx. centro Contraste Valor Gamma Temperatura de color Nivel de negros
278,77 cd/m2 3793:1 2,21 6644K 0,0735 cd/m2

Como vemos, el único parámetro que flojea aquí es el del brillo, que no es tan normal ver un monitor gaming con un brillo inferior a los 300 nits, si bien es cierto que en la captura de brillo por zonas vemos que en la zona superior sí que roza este valor de referencia. Además con una excelente uniformidad al tener siempre Deltas UL inferiores a 2 en todas las regiones.

En cuanto al resto de valores, destaca sobre todo la excepcional profundidad de negros de este panel VA que eleva el contraste hasta casi 4000:1, aunque ya vimos en la versión de 32 pulgadas superaba incluso los 5000:1. El ajuste de la temperatura de color y valor gamma también está a gran nivel, así que la calibración va a ser buena con solo ver esto.

Espacio de color sRGB

En el espacio referencia para diseñadores gráficos y por otro lado, menos exigente, tenemos un muy buen Delta E medio de 2 y valores máximos de 4,5. Esto significa que efectivamente la calibración es buena y la representación de colores de gran calidad. A ello se le suma una cobertura casi redonda del 100% y absoluta del 122%, mientras que en Adobe RGB tendríamos un 78% que tampoco está nada mal.

Espacio de color DCI-P3

En el caso de DCI-P3 tenemos una cobertura del 86,5%, más de lo que a priori marcaba el fabricante en sus especificaciones. Esto tampoco es una novedad, el Gigabyte nos tiene mal acostumbrados a ver paneles que siempre superan los valores especificados, siendo el resultado de un excelente control de calidad. El Delta E en este caso es prácticamente el mismo que en el espacio anterior.

Calibración

Para ver hasta dónde podemos llegar con el Gigabyte G27QC, hemos efectuado un perfilado de color con ayuda del colorímetro y las barras R-G-B del menú OSD colocándolas a 46-50-45 y tras estos un calibrado. Estos son los nuevos resultados Delta:

El valor medio en sRGB ha caído hasta 0,61 y máximo de 2,1, mientras que en DCI-P3 estamos en 1,23 de media y máximo de 3,61. Valores sin duda realmente buenos sobre todo en el primer caso, y aunque no es un panel orientado a diseño, todavía el de 32 pulgadas nos dio un pequeño extra. Esto también demuestra que este monitor es una gran compra casi para cualquier tarea.

A continuación, os dejamos el fichero de calibración ICC para cargarlo en vuestro equipo si tenéis este monitor.

Menú OSD

Ahora vamos a ver una vez más todo lo que puede darnos el menú OSD del monitor Gigabyte G27QC. Recordad que tenemos compatibilidad con el software OSD Sidekick, así que también lo veremos. Para realizar el control directo con el monitor tendremos un joystick de 4 direcciones como la forma más sencilla de manejo.

Desde este botón podremos sacar cuatro menús en las cuatro direcciones del espacio, que serán el Black Equalizer arriba, modo de imagen abajo, volumen de audio a la izquierda y entrada de vídeo a la derecha.

Y si pulsamos hacia dentro el botón, nos sacará un menú consistente en otros cuatro submenús, pudiendo acceder al principal arriba, apagado del monitor abajo, configuración y activación del Dashboard a la izquierda y Game Assist a la derecha. Estos dos últimos serán bastante interesantes para ayudar a mejorar la experiencia de juego.

Centrándonos más en el menú principal, tenemos un primer apartado esencial para el jugador. Desde él podremos tocar los parámetros básicos orientados a gaming, como Overdrive, FreeSync, Super Resolución o el Ecualizador de Negros que ya hemos usado durante el apartado anterior. En el segundo apartado tendremos los distintos perfiles de imagen en los cuales podremos modificar de forma individual muchos parámetros para ajustarlos a nuestro gusto sin que interfieran en el resto. El resto de apartados no serán tan esenciales, pero ahí dejamos las capturas que os hagáis una idea de lo que encontraréis.

Y si conectamos el monitor a nuestro PC con el USB Type-B, tendremos también acceso al software OSD Sidekick. Es básicamente una extensión de lo visto anteriormente, y su mayor utilidad es la de modificar parámetros de imagen en los distintos modos predefinidos. Tendremos posibilidad de crear atajos de teclado para funciones rápidas y más detalles técnicos como el PIP y PBP, y la función de actualización del firmware.

Experiencia de uso

Para ir terminando con el análisis del Gigabyte G27QC, vamos a contar cómo ha sido nuestra experiencia, y ya os decimos que va a merecer mucho la pena por lo que vale.

Gaming

Por supuesto hemos exprimido este monitor en juegos para tener una opinión sólida de lo que nos ofrece, y lo primero que echamos en falta es un mayor brillo para las sesiones durante el día. Tenemos menos de 300 nits y eso de alguna forma se nota, pero en lugares oscuros y para jugar de noche no será problema alguno. El HDR en este caso no es una opción demasiado notable y es mejor tirar de modos de imagen predefinidos.

Nos encanta siempre la gran cantidad de opciones que tenemos adaptadas a juegos, por ejemplo el Game Assist para entregar información del juego, tener puntos de mira para juegos shooter y alineación de imagen. Esto último será importante sobre todo en configuraciones multi pantalla, en donde este monitor vendrá perfecto al tener una curvatura bastante cerrada 1500R, marcos delgados y una alta resolución para simuladores.

Sacarle el máximo partido a este monitor no será fácil, ya que pocas tarjetas gráficas darán más de 140 FPS a resolución 2K y calidad alta. Pero las hay, y también hay juegos que llegan a esto y más como por ejemplo DOOM, Fornite y por supuesto otras IP en donde rebajemos los gráficos. Siempre tenemos opción de reescalar a Full HD con excelentes resultados debido a la densidad de píxeles y tamaño.

Multimedia

Aquí lo que cuenta sobre todo es la calidad de imagen, y en este monitor sin duda la tenemos. Nos remitimos a la buena calibración de fábrica y a la gran cantidad de modos de imágen disponibles. Quizás en este campo la versión de 32 pulgadas nos de un extra de inmersión, pero este monitor ofrece un extra de versatilidad para moverlo y demás.

Los colores los vemos con una buena saturación para dar una imagen cristalina estando muy favorecidos por el buen anti-glare del panel. Un aspecto que personalmente me gusta bastante es el hecho de incluir dos altavoces, ya que para reproducción de contenido como vídeos y películas creo que serán suficientemente buenos para muchos usuarios. Tiene un buen volumen aunque poca presencia de graves como es normal, pero para ocasiones puntuales está realmente bien. A esto se le une el Jack para auriculares que también será buena opción para este terreno, si bien es cierto que para juegos mejor conectarlos directamente al PC.

Uso diario y diseño nivel aficionado

No es un monitor orientado a diseño, pero su calibración y cobertura de color es bastante alta, algo habitual en Gigabyte/AORUS y sus monitores. Al menos para usuarios nivel aficionado será una opción más que factible sobre todo si tenemos en cuenta lo que valen los monitores orientados puramente a diseño. Quizás aquí el mayor hándicap, al menos para mí, sería esa alta curvatura que al final deforma un poco la imagen frente a nuestros ojos. Un puerto USB-C tampoco hubiera estado de más para darle mayor versatilidad.

En uso diario también hará un gran cometido como es lógico, pero sería una lástima comprarlo solamente para esto y no exprimirlo en juegos. La fluidez de los 165 Hz también se notará a la hora de trabajar y no solo en gaming, así que hemos quedado sumamente satisfechos en este ámbito.

Palabras finales y conclusión acerca del Gigabyte G27QC

Tenemos ante nosotros el que quizás sea el monitor más completo en prestaciones de Gigabyte por su precio, y la experiencia que nos ha dejado es sobresaliente en casi todos los ámbitos.

A diferencia de algunos AORUS, aquí no vamos a tener iluminación RGB, pero eso realmente no importa mientras tengamos prestaciones. Además el fabricante ha instalado un soporte bien construido, estéticamente correcto y con un amplio rango de movimiento vertical. Solo ha faltado giro hacia los lados, pero tenemos compatibilidad con montajes VESA y marcos ultra finos para un posible uso setup multi pantalla.

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En este modelo se va un poco más allá en prestaciones gaming al contar con un refresco realmente elevado de 165 Hz pese a tener resolución 2K, siendo uno de los más potentes en este aspecto. El panel VA se ha llevado al límite con 1 ms de respuesta, tecnología FreeSync compatible con G-Sync y distintos modos de overdrive. El ghosting casi se puede eliminar al completo con ayuda de las muchas opciones que tenemos, y no hemos encontrado artefactos de imagen de otro tipo.

El menú OSD hace gala de una enorme cantidad de extras como el estabilizador de negros, super resolución, Game Assist o dashboard que ayudan a la experiencia gaming. La conectividad USB integrada también permite usar el software de gestión y conexión de periféricos. Soporta auriculares gaming e integra altavoces que darán mucho juego para contenido multimedia.

Finalmente el Gigabyte G27QC lo encontraremos por un precio desde los 373 euros en LDLC, el más ajustado que hemos visto, al aumentar en otros sitios hasta los 460 euros. Un rango bastante amplio desde luego, así que debemos estar atentos a las ofertas que salgan al ser un monitor muy recomendable si lo encontramos a buen precio.

VENTAJAS

INCONVENIENTES

+ RESOLUCIÓN 2K Y 165 HZ DE REFRESCO BRILLO NO DEMASIADO ALTO
+ CURVATURA 1500R Y MARCOS ULTRAFINOS

+ OSD Y OPCIONES GAMING

+ CON CONEXIONES USB Y SOFTWARE
+ BUENA CALIBRACIÓN Y PRESTACIONES DE COLOR
+ CALIDAD/PRECIO

El equipo de Profesional Review le otorga la medalla de oro y producto recomendado:

Gigabyte G27QC

DISEÑO - 82%
PANEL - 90%
CALIBRACIÓN - 88%
PEANA - 80%
MENU OSD - 91%
JUEGOS - 89%
PRECIO - 89%

87%

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