Anbernic acaba de dar un paso importante en el mercado de las consolas portátiles con el lanzamiento de la RG 55G1, su primer dispositivo equipado con un procesador Qualcomm Snapdragon.
Hasta ahora la marca dependía principalmente de chips de Unisoc o Rockchip para sus modelos más económicos, pero este cambio de arquitectura promete dar un salto en rendimiento y eficiencia dentro del segmento de entrada para esta clase de dispositivos gaming.
El corazón del dispositivo es el Snapdragon G1 Gen 2, un chip de 4 nanómetros con ocho núcleos (dos de alto rendimiento hasta 2.4 GHz y seis de eficiencia a 2.0 GHz) acompañado por una GPU Adreno A12. Esta combinación está pensada para exprimir al máximo el catálogo de juegos de Android y emuladores clásicos sin devorar la batería.
En la parte frontal destaca su pantalla táctil IPS de 5.5 pulgadas con resolución 1080p (1920 × 1080), una resolución que parece adecuada para ver títulos antiguos y modernos con buena nitidez. Corre sobre Android 14 con la capa personalizada RG Home, que suma funciones útiles como traducción en tiempo real e integración de guías.
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A nivel de especificaciones, Anbernic no escatimó en funciones orientadas a los jugadores:
La consola pesa 339 gramos y llega en tres colores: Black, Retro Gray e Indigo.
En cuanto a precio, la versión base de 4GB de RAM y 64GB de almacenamiento arranca con una oferta de lanzamiento de 139.99 dólares (su precio regular será de 149.99). La variante superior, de 8GB de RAM y 128GB, sube a los 164.99 dólares en promoción (174.99 estándar). Una propuesta muy competitiva para quien busca potencia contenida en un formato portátil y accesible para títulos de Android y emuladores.
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