Eliminar el bloque metálico de contacto en una tarjeta gráfica para verter el líquido refrigerante directamente sobre el chip de silicio. Ese ha sido el experimento llevado a cabo por el creador del canal de YouTube TrashBench. Los resultados de su prueba han mostrado una bajada de temperatura hasta los 28 °C bajo carga en una GeForce RTX 2060 Super.
El proyecto nació con la idea de comprobar si era posible prescindir de los bloques metálicos habituales. Para comprobar su efectividad, el creador comparó su bloque artesanal frente al disipador de fábrica y una refrigeración AIO durante el benchmark Heaven.
Mientras que el disipador de serie mantuvo la tarjeta a 70 °C y el bloque de refrigeración líquido lo bajó a 36 °C, el flujo directo de agua sobre el silicio logró mantener la GPU a 28 °C.
El proceso de fabricación requirió varias fases de ajuste para evitar daños electrónicos. En una primera prueba sobre una GeForce RTX 3060 averiada, el creador cubrió los componentes montados en superficie (SMD) adyacentes al núcleo gráfico con laca de uñas para aislar los circuitos. Además, utilizó un cable alargador PCIe riser durante las pruebas con corriente. Esta medida evitó que las fugas iniciales cayeran sobre la placa base.
El bloque de refrigeración se fabricó mediante una impresora 3D Bambu Lab. Durante el desarrollo se hizo evidente que algunos plásticos resultaban ligeramente porosos o filtraban agua por los bordes. Para resolver las fugas en las juntas y racores, el modder aplicó adhesivo de resina epoxy para sellar la pieza sobre la tarjeta gráfica. Tras verificar la estanqueidad en una GTX 980 previa, se realizaron los análisis definitivos en la RTX 2060 Super.
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El experimento se completó con pruebas adicionales utilizando líquido refrigerante enfriado a -28 °C y un procesador Intel Core i5-7600K.
Las conclusiones del proyecto destacan que la refrigeración líquida directa sobre el silicio funciona. Sin embargo, la seguridad del sistema depende del tamaño de la cámara de agua y de la capacidad para garantizar un sellado duradero a largo plazo. Eso sí, es un experimento tan interesante como el que aprovechaba el tiro térmico de una chimenea para refrigerar una CPU AMD.
Recordad que no podéis dejar las memorias ni los componentes que normalmente vienen refrigerados sin ningun tipo de disipación. Al menos debéis optar por disipadores independientes para las memorias y mejorar el flujo del aire de tu chasis.
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