Microsoft ha endurecido sus recomendaciones sobre las actualizaciones de seguridad de Windows 11. La compañía considera que los usuarios y las empresas no deberían retrasar los parches más de tres días. El motivo es el uso creciente de inteligencia artificial para analizar vulnerabilidades y crear ataques poco después de que los fallos se hagan públicos.
Hasta ahora, muchas organizaciones esperaban varios días o semanas antes de instalar una actualización. Esa pausa permitía detectar errores y comprobar si el parche causaba problemas con programas internos. Sin embargo, Microsoft cree que ese margen se ha vuelto demasiado peligroso. Una vulnerabilidad documentada puede convertirse en un exploit funcional en cuestión de horas.
La cantidad de fallos corregidos también ha crecido durante 2026. Microsoft solucionó 117 vulnerabilidades en enero, 64 en febrero y 81 en marzo. Después, las cifras subieron a 169 en abril, 120 en mayo y 206 en junio. Este aumento no significa necesariamente que Windows sea menos seguro. En parte, las herramientas automáticas están permitiendo descubrir más problemas que antes.
La compañía también ha desarrollado su propio sistema para detectar vulnerabilidades. Se llama MDASH y combina modelos avanzados con más de 100 agentes especializados. Estos analizan el código, buscan patrones sospechosos y comparan sus conclusiones. Según Microsoft, el sistema alcanza una tasa de éxito del 88,45 % al identificar errores reales.
MDASH ya ha encontrado fallos repartidos entre varias funciones y archivos. Uno de ellos afectaba a tcpip.sys y podía explotarse de forma remota. El problema combinaba gestión de memoria, operaciones simultáneas y paquetes controlados por un atacante. Casos así son difíciles de localizar con métodos tradicionales.
Para las empresas, Microsoft propone un periodo de aplazamiento inferior a tres días. También recomienda establecer plazos de instalación de cero o un día y un periodo de gracia máximo de dos días. Es decir, los equipos deberían recibir los parches casi inmediatamente después del Patch Tuesday.
Te interesa 👉 Los mejores portátiles que puedes comprar
El problema es que muchas organizaciones retrasan las actualizaciones por una razón totalmente lícita. Algunos parches recientes han provocado bloqueos en Office, errores en WinRE y hasta errores graves en el administrador de tareas. Por eso, reducir el plazo aumenta el riesgo de sufrir errores que no tengan una solución oficial. Microsoft promete mejorar la calidad y ya trabaja en la posibilidad de poder instalar ciertos cambios sin reiniciar, aunque esta función todavía no está disponible para consumidores.
OnePlus podría estar cerca de abandonar Estados Unidos y Europa. Un nuevo informe atribuido a…
El teletrabajo se ha ido imponiendo cada vez más como una opción para muchos de…
La refrigeración es uno de esos aspectos a los usuarios menos avanzados no le prestan…