Seguimos analizando consolas para este final de 2025 porque anticipamos que serán uno de los “regalos” más codiciados por jugadores. Esta vez se trata de la Asus ROG Xbox Ally (2025). La versión inferior a la Ally X con AMD Ryzen Z2 A, 16 GB de RAM LDDR5, 512 GB de almacenamiento SSD y pantalla de 7” FHD.
Equipa gran parte de lo que vimos en la Ally X, como diseño, configuración de manos y sus características avanzadas, pantalla o el software de control Armoury Crate SE. Si bien el hardware es el gran recorte de este modelo, así que veamos si merece la pena.
Agradecemos a Asus su confianza en nosotros al enviarnos esta consola para su análisis.
Asus ROG Xbox Ally (2025) utiliza una presentación similar a la del modelo superior, con la respectiva caja de cartón rígido y llamativo acabado exterior blanco con algunas de sus especificaciones.
En el paquete encontramos lo siguiente:
A nivel de diseño y construcción, esta Asus ROG Xbox Ally (2025) es un calco de la versión Asus ROG XBOX Ally X, la cual tenéis analizada también en nuestra web.
La única diferencia respecto a la versión X es que el chasis es de color blanco, con acabado mate, destacando más los marcos de pantalla. El peso también se reduce a 670 g, ya que la batería desciende de capacidad de forma notable.
Esta serie de consolas de 2025 de Asus destaca por tener dos grandes empuñaduras salidas al estilo mando de consola, mejorando la ergonomía y firmeza en el agarre respecto a otras consolas rivales, pues es la única que adopta este diseño.
Los agarres son de plástico rígido, no hay goma, contando con superficie texturizada por la parte inferior y lisa por la zona superior, con un patrón de puntos en acabado brillante para la zona restante alrededor de la pantalla.
La pantalla de acabado brillante tiene unos marcos integrados de 5 mm en los laterales y 11 mm en el borde superior a interior. Esta vez destacan mucho al ser negros sobre fondo blanco. A los lados se encuentran las salidas de sonido de los altavoces.
Finalmente, la parte inferior de la consola tiene múltiples rejillas de ventilación, una banda diagonal con efecto reflejo, pero sin RGB integrado, y dos botones M1/M2 personalizables.
Nos centramos ahora en la distribución de controles de la Asus ROG Xbox Ally (2025), que también es exactamente igual que la versión Ally X. Entonces, la calidad y buenas sensaciones está garantizada en ellos.
El panel ABYX está formado por switches blandos y considerable holgura para soportar los continuos aporreos que les demos con los dedos. Sus caracteres son de colores, pero sin RGB integrado, eliminando posibles elementos que comprometan la durabilidad.
Los dos joysticks analógicos cuentan con anillo inferior RGB y cabezal de bordes redondos texturizados recubiertos de goma blando que da un gran agarre, terminando con una zona central cóncava. Su comportamiento es impecable en recorrido y velocidad.
El D-Pad tiene un formato tipo seta, con superficie cóncava y la cruceta principal para mejorar la precisión. Sus botones tienen un recorrido amplio como los ABYX, pero son más duros y firmes.
En el borde derecho de la pantalla encontramos los botones de Menú (para navegar por menús de juegos y app) y Biblioteca (para abrir biblioteca de Xbox), con el relieve superior opuesto para diferenciarlos sin verlos.
En el borde izquierdo tenemos tres botones, el de Ver (depende de la aplicación o juego), Centro de comando (accedemos a Armoury Crate) y Xbox para lanzar GameBar de Xbox o pasar al modo pantalla completa en Steam.
En el borde frontal encontramos en primera instancia los bumpers, que usan interruptores digitales con baja fuerza de actuación. La zona exterior requiere mayor recorrido para pulsar el botón, aportando sensación táctil.
Debajo, tenemos los gatillos RT y LT con sensor efecto hall un sistema basado en un campo magnético que monitoriza el recorrido y responde de forma proporcional una función de la posición de un imán que mueve el botón.
Finalizamos con los dos botones en la base M1/M2, que usan interruptores digitales, que permiten replicar algún control anterior o configuración de macros que amplíen el control de la consola. Se personalizan desde Armoury Crate.
Asus ROG Xbox Ally (2025) también cuenta con exactamente la misma pantalla que la versión Ally X más potente. Se trata de un panel LCD IPS de 7 pulgadas y resolución FHD de 1920 x 1080p, manteniendo la proporción 16:9 clásica.
Cuenta con refresco variable AMD FreeSync con hasta 120 Hz, con una respuesta mínima del panel es de 7 ms. No es un panel espectacular, pero ofrece justo lo que necesita una consola portable, simple y llanamente.
Los ángulos de visión se ven un poco reducidos debido al acabado brillante del panel, el cual genera pocos reflejos gracias a su brillo máximo de 500 nits, cifra más que aceptable para uso en interiores iluminados.
Al menos tiene recubrimiento de cristal Gorilla Glass Victus y Gorilla Glass DXC para no rayarse con los dedos cuando usemos su entrada táctil multipunto y capacitiva. Alcanza un 100% en sRGB y 75% en DCI-P3.
Veamos por encima la calibración de color:
| Brillo Max. | Contraste | Valor Gamma | Temperatura de color | Nivel de negros |
| 455 cd/m2 | 1296:1 | 2,21 | 6812K | 0,3510 cd/m2 |
No estamos alcanzando los 500 nits, pero nos hemos quedado bastante cerca, mejorando un poco los datos de la Ally X, aunque simplemente es cuestión de las particularidades de cada panel, pues son la misma pantalla.
El contraste es el esperado para un panel IPS, mientras que la temperatura de color está suficientemente cerca del punto D65 como para considerar los blancos neutros.
Respecto a la calibración, tenemos un Delta E medio de 0,65 en sRGB y cobertura del 95%, mientras que en DCI-P3 tenemos un Delta de 1,79 y cobertura del 68%. El panel está mejor calibrado de lo que podremos esperar de una consola de juegos.
El apartado de sonido es realmente bueno, superior al de un portátil gaming estándar, con dos altavoces de elevada potencia y notable presencia de graves para añadir profundidad. Es un sonido muy disfrutable para jugar, mejorando a la competencia.
La configuración se completa con un excelente sistema de vibración provisto de dos motores hápticos HD ubicados en los puños, ofreciendo una sensación de alta resolución y sensibilidad.
Asus ROG Xbox Ally (2025) baja el nivel de conectividad del modelo superior, recortando en potencia. Así que tenemos:
En este caso no tenemos USB4 ni Thunderbolt 4, así que los dos puertos USB-C están limitados a 1 Gbps, pero ambos soportan carga de 65W y DisplayPort con frecuencia variable FreeSync para pantallas externas.
Esto quiere decir que, a la hora de conectar dispositivos de alta velocidad, encontraremos cierto límite de transferencia. Veremos si esto afecta o no a la eGPU que probaremos junto a ella.
La conectividad inalámbrica se mantiene invariante, instalando una tarjeta MediaTek Wi-Fi 6E MT7922, con capacidad de triple banda en 2,4, 5 y 6 GHz, además de Bluetooth 5.3.
Por el momento, los únicos cambios de esta Asus ROG Xbox Ally (2025) vs Asus ROG XBOX Ally X (2025) es el panel de puertos. Pues bien, es en el hardware donde están los cambios significativos.
Retiramos la cubierta inferior, algo que no es excesivamente complicado en esta consola, para ver la configuración interna.
La primera diferencia se produce en la CPU reduciéndose a un AMD Ryzen Z2 A, versión basada en arquitectura Zen 2 de 7 nm, con 4 núcleos que suman 8 hilos a 3,8 GHz de frecuencia turbo, con 4 MB de caché L3 y un TDP que va desde los 6 a 20W (SPPT).
Ésta cuenta con gráficos integrados AMD Radeon RDNA 2 con 8 núcleos a 1,8 GHz, los cuales pueden tener hasta 8 GB de RAM compartidos de forma exclusiva si lo configuramos desde Armoury Crate SE.
La memoria RAM desciende a una capacidad de 16 GB de tipo LDDR5, trabajando a 6400 MT/s, integrada en placa, sin capacidad de ampliación, obviamente. Como decimos, se puede configurar la asignación de RAM a la iGPU.
El almacenamiento baja a un SSD Gen 3×4 2280 de 512 GB. Para esta consola no hay opciones de 1 TB, aunque sería interesante.
El disipador de esta consola consiste en dos ventiladores tipo turbina y el correspondiente heat pipe de cobre, recogiendo el calor del chip principal para llevarlo hacia la rejilla del frontal.
A máximo rendimiento es una configuración ruidosa, considerando que es una consola portable. Digamos que suena como un portátil Max-Q de alto rendimiento, más o menos.
Asus ROG Xbox Ally (2025) añade en su nombre el distintivo de Xbox al ser la aplicación principal sobre la que la consola trabajará cuando no esté en modo escritorio.
Entonces, lo ideal es integrar la cuenta de Xbox con la misma que tengamos en Steam y otras plataformas, por ejemplo, para que todos los juegos estén organizados en la misma interfaz. Sobra decir que esta consola trabaja sobre Windows 11 Home.
Tenemos dos modos de visualización, a de la App Xbox a pantalla completa, y el modo escritorio, el cual podremos alternar arrastrando el dedo desde el borde inferior hacia arriba. Con el botón de Xbox volvemos a pantalla completa.
Pero la aplicación principal que gestiona todos los recursos de la consola es Asus Armoury Crate SE. Tras bastantes actualizaciones de ella, Windows y la propia BIOS, estamos en disposición de mostrar qué podemos hacer en ella:
Empezamos la fase de pruebas de la Asus ROG Xbox Ally (2025) estudiando su autonomía.
Instala una batería de 60 Wh, repartida en 4 celdas. El adaptador de alimentación sigue siendo de 65W, que en este caso irá sobrado.
Hemos efectuado dos pruebas jugando a Cyberpunk:
Perfil de energía modo Rendimiento: brillo de pantalla al 30% y sonido al 20%.
La duración en modo Rendimiento es aceptable, superando incluso a la anterior Ally X y una potencial rival como es la Legion Go, pero quedándose lejos de los modelos más caros.
Perfil de energía modo Eficiencia: brillo de pantalla al 20% y sonido al 10%.
En modo silencioso sube bastante la autonomía en juegos, con unas 6 horas promedio, sin embargo, debemos decir que el rendimiento decae bastante, por tanto, es un modo apto para juegos ligeros, pero no para triple A y de gráficos exigentes.
Prueba adicional: perfil Máxima Eficiencia reproducción multimedia
La duración para reproducción multimedia no está muy lejos de lo visto antes para juegos, con unas 10 a 11 horas. Esto significa que, pese a que la carga de trabajo es muy diferente en un casi y otro, el límite que pone a la CPU es tan alto que la diferencia es poca.
En este apartado llevaremos a cabo una serie de pruebas de rendimiento en la Asus ROG Xbox Ally (2025) y os contaremos la experiencia de juego con algunos títulos actuales.
Realizamos a continuación los siguientes test sintéticos para CPU, GPU, RAM y SSD:
No nos ha sido posible arrancar los test sintéticos de 3DMark en esta consola, quizás por ser una CPU demasiado nueva, o que la aplicación no la detecta adecuadamente. Tampoco hemos podido hacer el test Single-Core de Cinebench 2024 al dar error.
El rendimiento bruto de esta CPU deja bastante que desear frente a las otras opciones, teniendo menos de la mitad de potencia que la CPU Ryzen AI Z2 Exteme. Es una máquina que está muy lejos en rendimiento de ésta.
En cuanto a la RAM, pues muestra un rendimiento correcto, mientras que el SSD se confirma que es Gen3x4 con menos de 4000 MB/s en lectura secuencial.
Pasamos a ver el rendimiento del Asus ROG Xbox Ally (2025) realizando pruebas con juegos de alta exigencia con el modo de rendimiento máximo en Armoury Crate SE.
En cuanto al rendimiento en juegos, esta consola también se queda por debajo de las demás que hemos probado en los últimos tiempos con igualdad de condiciones en los juegos.
La combinación de gráficos integrados y CPU está por debajo del Ryzen Z2 Go, y bastante por debajo de la ROG Xbox Ally X 2025. Hablamos de hasta un 49% en Cyberpunk 2077, con la cifra más optimista en Horizon Zero Dawn, aunque es una excepción respecto a las otras medidas.
Hemos tomado datos acerca de las temperaturas de la Asus ROG Xbox Ally mientras jugábamos y en reposo, con el modo turbo activo.
| Asus ROG Xbox Ally (2025) | Reposo | Máximo rendimiento | Pico |
| CPU AMD Ryzen | 36oC | 73oC | 77oC |
| Ruido | 30dBA | 53dBA | – |
A máximo rendimiento, la CPU opera a 3,737 GHz @0,420V en su estado máximo, consumiendo 24,5W a 77ºC. Tras este período baja a 3,525 GHz@0,509V para estabilizarse a 20,45W y 72ºC.
Última actualización el 2026-06-03
Esta opción Ally 2025 más económica se posiciona como una consola portátil de gama media dentro del catálogo de Asus, pensada para dar un equilibrio entre diseño premium, calidad de pantalla y experiencia jugable.
Su construcción mantiene la excelente ergonomía y materiales del modelo superior, con un chasis blanco mate que aporta ligereza (670 g) y comodidad prolongada para sesiones de juegos.
El panel de controles también guarda la misma calidad de fabricación, que consideramos excelente, con gatillos analógicos y joysticks que funcionan de forma impecable, además todo ello calibrable desde un software Armoury Crate SE tremendamente completo.
El hardware, aunque recortado, sigue siendo competente: el AMD Ryzen Z2 A con gráficos RDNA 2 permite ejecutar títulos modernos a 1080p con ajustes bajos, siempre y cuando se ajuste bien el perfil de rendimiento.
Los 16 GB de RAM LPDDR5 garantizan una buena fluidez en multitarea, y el SSD PCIe Gen3x4 ofrece tiempos de carga rápidos pese a no alcanzar las velocidades de la Gen4. Al ser un SSD 2280, será una opción fácil de cambiar, ya que no tenemos versión de 1 TB.
Te recomendamos la lectura de nuestra guía sobre configuración PC Avanzada/Gaming
La pantalla FHD de 7″ y 120 Hz continúa siendo uno de los puntos fuertes del dispositivo, con buena calibración de color y protección Gorilla Glass Victus, mientras que el sistema de sonido con Dolby Atmos y motores hápticos HD ofrecen una buena inmersión.
En el apartado de conectividad, se echa en falta USB4 o Thunderbolt 4, lo que limita algo su expansión con eGPU o periféricos de alta velocidad. Sin embargo, la presencia de Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.3 y un lector microSD UHS-II mantiene un nivel competitivo.
Su autonomía de entre 3 y 6 horas en juegos y hasta 11 horas en multimedia la sitúa en la media del mercado, con una gestión térmica y sonora correcta, aunque ruidosa a pleno rendimiento.
Con un sistema operativo como Windows 11, da acceso tanto a Xbox Game Pass como a Steam, Epic o GOG, lo que la hace muy versátil. Sin embargo, el rendimiento limitado del procesador Ryzen Z2 A se nota en títulos exigentes.
La Asus ROG Xbox Ally (2025) tiene un precio de 599€, mientras que la versión Ally X con Z2 Extreme sube hasta los 900€. ¿Cuál de las dos merece más la pena?
Esta opción se orienta a un público que busca una puerta de entrada al gaming portátil, para jugadores ocasionales o usuarios que viajan. Pero para jugadores más habituales y que buscan una experiencia más cercana a un PC Gaming, la versión Ally X es sin duda la recomendada.
| VENTAJAS | INCONVENIENTES |
| SSD NVME FÁCIL DE ACTUALIZAR | NO TIENE THUNDERBOLT 4 PARA PODER CONECTAR EGPU |
| EXCELENTE DISEÑO IGUAL QUE LA VERSIÓN MÁS CARA | AUTONOMÍA MEJORABLE |
| PANEL DE CONTROLES PREMIUM CON GATILLOS DE EFECTO HALL | CON ESTA CPU ES MÁS COMPLICADO LLEGAR A LOS 60 FPS EN 1080P |
| BUENA AUTONOMÍA | NO HAY VERSIÓN CON SSD DE 1 TB, 512 GB SE QUEDA CORTOS PARA JUEGOS ACTUALES |
| PANTALLA IPS DE 7” FHD A 120 HZ PARA UNA EXPERIENCIA FLUIDA | |
| WINDOWS AÑADE VERSATILIDAD Y SOPORTE PARA TODAS LAS TIENDAS DE JUEGOS |
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