Las herramientas de compresión de archivos siguen siendo muy útiles en el día a día, aunque ya no son tan imprescindibles como hace unos años. WinRAR, 7-Zip y WinZIP son tres de las opciones más conocidas, y cada una tiene sus particularidades. En este artículo te explico qué hace cada una, cuáles son sus ventajas y desventajas, y cuál te conviene usar según el tipo de usuario que seas. Todas ellas forman parte de esta selección de las mejores aplicaciones para comprimir archivos.
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WinRAR es uno de los programas más veteranos del sector. Fue creado por Eugene Roshal, el mismo desarrollador que ideó el formato RAR, y desde mediados de los años 90 se ha mantenido como una referencia en cuanto a compresión eficiente y funciones avanzadas. A lo largo de los años ha mantenido una interfaz muy reconocible y se ha ganado la confianza de millones de usuarios.
Uno de los aspectos más curiosos de WinRAR es que, aunque se trata de un programa de pago, su “periodo de prueba” de 40 días no bloquea el uso del software una vez superado. En la práctica, eso ha hecho que muchas personas lo usen durante años sin pagar por él. Aun así, la licencia no es excesivamente cara, y para empresas o quienes deseen cumplir con el desarrollador, es una buena forma de apoyar el proyecto.
Dicho esto, hay que reconocer que WinRAR ya no es tan imprescindible como antes. De hecho, WinRAR ya no es necesario en Windows 11, porque este sistema operativo permite abrir archivos RAR directamente desde el explorador de archivos sin necesidad de instalar nada adicional. Eso ha reducido mucho su utilidad para usuarios ocasionales.
7-Zip fue creado por Igor Pavlov en el año 1999 y desde entonces se ha convertido en una de las herramientas de compresión más respetadas del sector. Su enfoque ha sido siempre ofrecer una solución ligera, eficaz y completamente gratuita.
Este programa es compatible con los principales formatos de compresión, como ZIP, RAR, TAR, GZ, ISO, BZIP2, XZ, CAB y su propio formato 7Z. Además, es software libre y de código abierto, lo que le da un punto extra en cuanto a transparencia y seguridad. No incluye publicidad, no tiene versiones de pago, y está traducido a múltiples idiomas.
Cuando se necesita una utilidad avanzada de compresión, como por ejemplo para poner una contraseña a una carpeta, 7-Zip es la opción que suelo recomendar a todo el mundo. Tiene una gran tasa de compresión, permite encriptar el contenido con algoritmos potentes como AES-256 y es extremadamente estable. Todo esto sin que tengas que pagar ni un céntimo.
WinZIP es uno de los nombres más antiguos en el mundo del software de compresión. Nació en los años 90 y, durante una época, fue una herramienta muy popular en entornos corporativos, sobre todo cuando los sistemas operativos todavía no tenían soporte nativo para archivos comprimidos.
Hoy en día, WinZIP es, en mi opinión, la menos necesaria de las tres opciones. El formato ZIP es tan universal como el PDF: todos los sistemas operativos actuales lo soportan de forma nativa. Tanto Windows como macOS y muchas apps móviles pueden abrir, extraer y hasta crear archivos ZIP sin instalar nada adicional. Por eso, si lo único que necesitas es comprimir un archivo o carpeta y compartirlo, no te va a hacer falta WinZIP. No solo es de pago, sino que además muchas de sus funciones ya están disponibles en otros programas gratuitos.
La única razón para elegir WinZIP hoy en día es que necesites funciones muy específicas, como la posibilidad de crear archivos autoextraíbles en formato EXE o herramientas integradas para escanear documentos directamente a un archivo comprimido. Para ciertos entornos empresariales o de productividad, puede ser útil. Pero para la mayoría, es una aplicación prescindible.
Entonces, ¿deberías quedarte con WinRAR, 7-Zip o WinZIP? Bajo mi punto de vista, si usas Windows actualmente y solo gestionas archivos comprimidos de vez en cuando, no necesitas instalar ninguna de estas herramientas. El propio explorador de archivos te permite abrir y crear archivos ZIP e incluso ver lo que hay dentro de archivos RAR, desde que Windows 11 introdujo compatibilidad nativa. En el caso de macOS, el soporte para ZIP también está integrado en el sistema, por lo que para tareas básicas no necesitas nada más.
Para quienes buscan una herramienta con más posibilidades, como poner contraseñas o maximizar la compresión, la mejor opción es sin duda 7-Zip. Su formato 7z consigue ratios de compresión muy altos. Además, es un gestor gratuito, libre, seguro y extremadamente ligero. Es la opción ideal para quienes trabajan con archivos comprimidos con frecuencia.
Solo en el caso de que necesites gestionar archivos RAR de forma avanzada o crear ficheros en este formato, WinRAR sigue siendo la opción más lógica, al ser la herramienta oficial de su creador. Y como mencioné antes, WinZIP únicamente tendría sentido si necesitas algunas de sus funciones concretas para automatizar tareas o trabajar con documentos escaneados directamente, aunque tienes que estar dispuesto a pagar.
Teniendo esto en cuenta, si eres un usuario ocasional, te bastará con las funciones que ya incluye tu sistema operativo. Si eres un usuario más avanzado, 7-Zip es la mejor herramienta por sus funciones, además de ser gratis y de código abierto.
Y tú, ¿qué opinas? ¿Usas alguna de estas aplicaciones a diario o has dejado de necesitarlas? ¿Has encontrado alguna alternativa mejor? Te leo en los comentarios.
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