No es broma, te decimos cómo elegir una tarjeta gráfica para tu PC con consejos que no se suelen dar.
Además del rendimiento y de los FPS, hay otros motivos que condicionan qué tarjeta gráfica debes comprar. Lo mejor del mercado no tiene por qué ser lo mejor para ti, aunque siempre queramos más y más. Hay que comprobar ciertas cosas antes de comprar una, así que voy a contemplar todas para afinar tu compra lo máximo.
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Vamos al turrón con los consejos que dan la experiencia y que os pueden ayudar mucho.
Esto es LO PRIMERO que debes hacer: mira qué compatibilidad GPU ofrece tu caja PC (lo pone en la ficha técnica) y cotéjala con la longitud de la GPU. Lo segundo es mirar el grosor, que se traduce en que ocupe más o menos slots, aunque para muchos no sea importante.
¿Por qué lo del grosor es importante? Porque perderás ranuras PCI-Express utilizables y porque es posible que tengas que poner un SSD M.2 justo debajo de la GPU (lo cual es un incordio y no es óptimo para las temperaturas).
Todo esto lo digo porque, luego, la GPU no cabe en la caja; lo mismo ocurre con el disipador que instales. Son errores de novato que te puedes ahorrar.
Las marcas no te ponen «fuente recomendada» en la ficha técnica por gusto, sino porque necesitas suficientes vatios para que, cuando esté a máximo rendimiento, la fuente pueda suministrarle suficiente potencia.
Debemos poner atención en 2 datos:
En conclusión, es necesario tener suficiente potencia para todos los componentes. Y a la hora de dar recomendaciones, puedes saber lo que consume tu PC (de forma aproximada) con calculadoras.
Para evitar cuellos de botella, necesitamos contar con 16 GB RAM como mínimo y una CPU que esté a la altura. Luego me centraré en ello, pero os adelanto que en 1080p la CPU es de vital importancia.
Los juegos modernos piden ya 16 GB como requisito mínimo, así que apuntaría a 32 GB como mínimo en configuraciones nuevas de 2025 en adelante. Luego, el procesador no hace falta que sea un 3D V-Cache, pero debe ser parejo a la GPU que le va a acompañar porque, si no, no vais a aprovechar su rendimiento.
Esto no es de vital importancia, pero sí te puede ayudar a cómo elegir una tarjeta gráfica para tu PC. ¿Cómo saber qué modelo custom es más caliente o cuál es más frío?
La mejor manera de saberlo es con las reviews, ¡mirad las nuestras! Analizamos muchos modelos de distintos ensambladores, por lo que encontrarás info de primera mano.
Normalmente, los modelos más baratos suelen ser más calientes, aunque hay excepciones comerciales que no me permiten afirmarlo tajantemente. En AMD, Sapphire y XFX suelen tener peores temperaturas; en NVIDIA, Zotac, Pallit o Gainward suelen ser las marcas más baratas y las que peor refrigeración ofrecen.
De todas maneras, yo os recomiendo acudir al modelo porque esto no es una cuestión de marcas. Además, los modelos de 3 ventiladores suelen ser mejores en este aspecto.
Cuestión súper importante a la hora de elegir tarjeta gráfica: a qué resolución vas a jugar. Tenemos 3:
Luego, están las resoluciones de monitores ultrawide o ultrapanorámicos (WQHD, WQHD+, Dual QHD, etc.). Fijaros en el número del final para saber a qué resolución os referís (1080p, 1440p o 2160p).
Tened en cuenta para qué resolución queréis la GPU porque tendréis que alinearlo con vuestro monitor: de nada sirve tener una GPU para 2K y tener un monitor Full HD.
Entonces, sabiendo la resolución de tu monitor y la resolución a la que quieres jugar, toca elegir GPU. ¿Cuál?
Dicho esto, ya os adelanto que el gaming óptimo es el 2K porque querer jugar en 4K requiere una bestia de PC y todavía es difícil jugar a más de 150 FPS estables en dicho escenario.
Por un lado, los FPS indican el rendimiento en gaming que vas a tener o disfrutar, haciendo referencia a cuántos frames por segundo puedes tener en el juego. Por otro lado, los hercios son la unidad de medida usada para saber cuál es el número de veces que se actualiza la pantalla (ya sabéis que parpadea continuamente).
No sirve de nada tener 200 FPS si nuestro monitor solo tiene 144 Hz: lo suyo es mantener 145-150 FPS estables en el juego (o contar que de los 200 podemos caer a los 144 FPS). Como también, si hay una caída de FPS importante a menos de 120 FPS, lo notaremos en pantalla (de ahí la importancia del VRR).
Dicho esto, tienes que definir lo siguiente:
No es lo mismo querer jugar a 120 FPS, que buscar un gaming a 120 FPS con todo Ultra. Para saberlo, vete a la reviews que hacemos en Profesional Review de tarjetas gráficas, ya que ponemos el rendimiento cosechado por la GPU con todo Ultra en las distintas resoluciones.
Al igual que, no es lo mismo querer jugar en 120 FPS con rasterizado a jugar en 120 FPS en Ray Tracing.
En los portátiles hay un error común: fijarse en la GPU que lleva y nada más. Desde hace años, hemos visto que NVIDIA lanza distintas variantes de un mismo modelo para portátiles. Estas variantes se diferencian en el TGP que ofrecen:
A más vatios, más rendimiento (FPS); de hecho, así lo vimos en la comparativa de la RTX 4060 de escritorio vs 4060 portátil. También es verdad que, a más vatios, menos autonomía en el portátil, aunque elijas planes de energía o actives el modo de ahorro de energía.
Ahí, de nuevo, tendrás que elegir qué te interesa más: rendimiento vs autonomía.
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Esperamos que os haya sido de ayuda esta información. Si tenéis alguna duda, comentad abajo y os ayudaremos lo antes posible.