Microsoft lleva años integrando Copilot en Windows 11, Office y buena parte de sus productos. Sin embargo, la adopción de Microsoft 365 Copilot sigue siendo muy baja. Según un nuevo informe del sector, menos del 4,5 % de los clientes comerciales de Microsoft 365 pagan por las funciones avanzadas del servicio. Además, de ese grupo reducido, solo entre un 20 % y un 30 % lo utiliza cada semana. Traducido al total de la base de clientes, el uso semanal real se movería cerca del 1 %.
El dato es importante porque no habla del Copilot gratuito o del acceso básico integrado en algunos servicios. Se refiere al complemento de pago de Microsoft 365 Copilot, el que cuesta un extra sobre la suscripción habitual y añade acceso a datos de trabajo, integración con Microsoft Graph y agentes más avanzados. Es decir, el problema no es que nadie vea Copilot. El problema es que muy pocos están pagando por la versión que Microsoft lleva tiempo intentando convertir en producto estrella para empresas.
El coste tampoco ayuda. En entornos empresariales, la licencia puede añadir 30 dólares por usuario al mes sobre la suscripción base. En pequeñas empresas, el precio promocional ya ha expirado y la factura también ha subido. Al mismo tiempo, Microsoft ha encarecido algunos planes de Microsoft 365 mientras sigue empujando la presencia de Copilot en Word, Excel, Outlook, Teams y otras apps. Eso ha reforzado la sensación de que la compañía está intentando imponer la IA por empaquetado más que por demanda real.
Un detalle importante es que Microsoft ha dividido Copilot en varias capas y eso complica entender qué paga realmente cada cliente. Hay una versión gratuita en la web, una modalidad Copilot Chat incluida en algunos planes y, por encima, la licencia completa de Microsoft 365 Copilot. Esta última es la que permite razonar sobre correos, reuniones, archivos y chats internos. Es también la que da acceso a funciones más avanzadas y a agentes como Researcher o Analyst.
Pero hay otro detalle que resulta llamativo. Y es que Microsoft ha empezado a apoyarse también en modelos de Anthropic dentro de partes de su propuesta. Claude ya está disponible en Researcher, Copilot Studio y otras piezas del entorno empresarial. Eso refuerza la idea de que Microsoft vende sobre todo la integración y la capa de producto, más que modelos propios superiores a los de la comptencia. El valor diferencial no estaría tanto en la calidad de la IA base como en lo bien que encaja dentro de las herramientas que las empresas ya usan a diario.
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Por ahora, Copilot está en todas partes dentro del ecosistema Microsoft, pero eso no se traduce en adopción fuerte en las versiones de pago. La compañía ha conseguido visibilidad, pero no un uso masivo continuado y estable en la versión premium.
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