Cuando tu PC se queda sin RAM, Windows echa mano de un recurso de emergencia: la memoria virtual. Generalmente, el sistema se encarga de configurar por su cuenta este parámetro. Sin embargo, puede que necesites ajustarlo correctamente para evitar esos bloqueos cuando tienes muchas pestañas abiertas o aplicaciones pesadas en marcha. En esta guía te explico qué es, cómo ajustarla y algunos consejos para no depender tanto de este salvavidas. ¡Vamos allá!
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Vamos a empezar por la cuestión más básica. En pocas palabras, la memoria virtual es un espacio que Windows reserva en tu disco duro o SSD para usarlo como extensión de la memoria RAM física. Cuando la RAM se llena, el sistema traslada temporalmente los datos menos urgentes a este archivo de paginación, llamado pagefile.sys, liberando así espacio para las tareas más inmediatas.
Es especialmente útil en equipos con poca RAM, aunque conviene tener claras sus limitaciones. Al usar el almacenamiento, incluso si es un SSD, en lugar de la memoria física, el intercambio de datos es mucho más lento. Por lo tanto, no es una solución milagrosa para mejorar el rendimiento general, sino más bien un mecanismo de emergencia que evita que el sistema colapse por completo cuando la RAM se agota.
Este punto lo remarco por una razón: si andas justo de RAM, ampliar la memoria virtual ayuda, pero tampoco es la solución definitiva. Tu PC seguirá arrastrándose cuando se quede sin memoria, incluso aunque esté usando espacio del SSD. La solución para este caso consiste en ampliar la memoria y aplicar prácticas para reducir el consumo de RAM. De esto último te hablo al final de la guía.
Ajustar manualmente la memoria virtual te permite controlar cuánto espacio de tu almacenamiento se dedicará a esta función. El proceso es sencillo, pero conviene seguir los pasos al pie de la letra.
Lo que debes hacer es esto:
Monitorizar el uso es muy sencillo. Solo tienes que abrir el Administrador de tareas (Ctrl + Shift + Esc), ir a la pestaña Rendimiento y seleccionar Memoria. En la parte inferior de la gráfica, verás dos valores: bloque paginado y bloque no paginado.
La diferencia es técnica, pero importante. El bloque paginado se refiere a la memoria que el sistema puede trasladar al archivo de paginación en el disco cuando es necesario (es decir, a la memoria virtual). El bloque no paginado, en cambio, es memoria que debe permanecer siempre en la RAM física porque el sistema la requiere para funciones críticas y no puede ser intercambiada. Si ves que el bloque paginado es muy alto de forma constante, significa que tu PC está dependiendo mucho de la memoria virtual, y quizás sea hora de plantearse aumentar la RAM física.
Si has llegado hasta aquí, es probable que tu equipo tenga poca RAM o que alguna aplicación esté consumiendo más de la cuenta. Como ya te he comentado, por mucho que amplíes la memoria virtual, si tu equipo anda escaso de RAM, los problemas de rendimiento continuarán.
Lo mejor en esos casos es tratar de minimizar el consumo de memoria física. Para ello, prueba estos ajustes:
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¿Has tenido que ajustar la memoria virtual en tu equipo? ¿Qué tal fue tu experiencia? Comparte tus trucos y dudas en los comentarios.
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